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Parana » AIM Digital
Fecha: 20/02/2026 17:29
Parece inminente que se apruebe una reforma laboral que desarma la protección normativa de los derechos de los trabajadores y nos vuelve en el tiempo unos 100 años por lo menos. Despidos más flexibles, jornadas interminables y negociación uno a uno con el empleador, representan un grado de desventajas absolutas para quien debe llevar el pan a su mesa todos los días. Pero aunque el panorama sea desalentador solo está todo perdido para los que tengan intimidado el corazón y esos no somos nosotros. La época que se viene no es para tibios, no es para cómodos y definitivamente no será fácil, pero basta conocer un poco la historia para saber que a los trabajadores nunca nos regalaron nada y así como conquistamos los derechos una vez, vamos a volver a hacerlo y con mas fuerza. Porque la esperanza está encendida y no depositada en los que se venden como salvadores en los medios o las redes cuando no representan a nadie, sino en las compañeras y compañeros que sin prensa todos los días sostienen a otros en la necesidad. Con esas compañeras, algunas entradas en años ya, que se levantan los domingos temprano a hacer un arroz con leche para que los chicos de su barrio tengan algo en el estómago, con esas que pelean con la burocracia y el tiempo cuando los compañeros necesitan atención médica, con esos compañeros que te abren las puerta de su casa para compartir, con los que no hay feriado ni domingo para encontrar formas de hacer que los demás estén un poquito mejor, con esos que cuando la vida aprieta (y sí, porque a nosotros también nos pasan cosas) tenes un abrazo fuerte, un hombro y fundamentalmente con quien contar, con esas que no duermen por semanas estudiando formas de que meter un peso más en el bolsillo del trabajador cuando hay una paritaria, con esos que hace mil kilómetros para que ningún gurí se quede sin sus útiles para estudiar, con esas y esos cuyos gestos de generosidad dan para escribir mil libros no es opción bajar lo brazos. Mientras haya una llama prendida seguiremos luchando porque no posamos para las cámaras, vivimos así, nos duele la injusticia y el dolor ajeno como propio y esa es nuestra mayor fortaleza. Los burócratas de saco y zapatitos brillosos que se dediquen a lo suyo, nosotros vamos a estar al lado del pueblo, codo a codo como siempre. La nueva legislación destierra la palabra solidaridad de la letra de la norma pero nada ni nadie la va a sacar de nuestros corazones y nuestras prácticas, con eso como bandera nos vamos a organizar para cuidarnos. Con esta reforma abusiva nos quieren hacer sentir que no valemos nada, pero nosotros nos vamos a formar cada día y juntos vamos a defender nuestra dignidad. A la desprotección que dejará, le vamos a responder con unidad entre compañeros y con una lucha incansable por la recuperación. Y de yapa vamos por la actualización que sí necesitan los trabajadores: vamos por el cuidado de la salud mental y los ambientes libres de violencia, vamos por el reconocimiento de cientos de miles de trabajadores que están en la informalidad, vamos a trabajar en la integración del avance tecnológico para mejora de las condiciones laborales y por devolverles a los chicos la esperanza de un buen futuro. Desde la juventud queremos decirle a los que buscan poner al pueblo de rodillas que solo se perderá la batalla el día que no quede ni un solo sindicalista de pie, mientras tanto acá desde el llano y con el corazón encendido daremos batalla por nuestro hermoso país, por nuestros hermanos y hermanas, en honor a la memoria de los que lo hicieron antes que nosotros y para los que vendrán después. Coronados de gloria vivamos o juremos con gloria morir, no es solo el final del himno, es también nuestro estilo de vida. La historia nos pone a prueba y le vamos a responder. Por Pamela Encina y Juventud Upcn Entre Ríos
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