20/02/2026 16:54
20/02/2026 16:54
20/02/2026 16:54
20/02/2026 16:54
20/02/2026 16:53
20/02/2026 16:53
20/02/2026 16:52
20/02/2026 16:52
20/02/2026 16:52
20/02/2026 16:52
Parana » AnalisisDigital
Fecha: 20/02/2026 15:27
El relator del pueblo, asi lo apodaban a Rubén Gey que supo de seguir a todos lados a Patronato, hasta en los peores momentos. Pasan los años y los lindos recuerdos quedan. Es bueno, a veces, revitalizarlos. Decirles especialmente a las generaciones que actuales o que vienen, que un presente futbolero de ilusión en una categoría de fútbol profesional, tuvo apasionados que se abrazaron a esa adrenalina y fuego que despierta este deporte y un club. Ese club es Patronato. Y ese apasionado era Rubén Gey, relator e hincha del Patrón. El relator del pueblo, como lo apodaron. El tipo del relato común, el optimista a pesar de la derrota, el futbolero feliz dentro de una cabina de transmisión acompañando a la comarca rojinegra. Rubén no necesitaba fotos, selfis, ni se jactaba de las amistades cercanas de jugadores de fútbol. No presumía de ese valor agregado que significaba ser querido, dentro de un deporte que, si bien es el más popular en Argentina, despertando amores, y pasiones, también encierra fanatismo excesivo, egoísmos, mala gente y odios tribuneros ante la falta de algún resultado. Un dato: por su casa pasaban jugadores que sentían la necesidad de hablar con alguien. Sacarse alguna angustia, ser contenido. Y ahí estaba Rubén. El relator del pueblo. El amigo del alma. No presumía de los regalos que le hacían. Camisetas, pantalones, pelotas de fútbol, todo guardado en un placard y que pocas veces mostró. De Patronato, por ejemplo, la camiseta de Iván Furios, de Víctor Muller (varias), Marcelo Guzmán, de Sebastián Bértoli autografiada por uno de los primeros planteles que jugó en el Nacional B. Y también se sumaban de otros clubes. Rubén se fue de por aquí en setiembre de 2022. Queda un legado que está bueno recordarlo, más en este inicio de competencia de local por la Primera Nacional. Segunda fecha ante Gimnasia y Tiro de Salta. Habríamos hablado en la semana. Le hubiese dicho que estuvo bien el empate en Tucumán en el 0 a 0 ante San Martín de la primera fecha, con un esquema que priorizó el orden defensivo. Le habría dicho que ahora ante los salteños deberá arriesgar más para que la ecuación roce con lo perfecto. Empatar de visitante y ganar de local. Sin dudas que su contestación sería: Vos quedate tranquilo. Tuvo el respeto, al margen que su posición siempre fue del lado del jugador, de escucharme y no contradecirme por fuera, al margen que seguro lo hacía por dentro suyo. Él, te miraba y sonreía. Le sacaba presión al momento, a las palabras. Y a otra cosa. Una sonrisa que escondía el mensaje que descubriría más adelante: Disfrutá, andá a la cancha que te gusta, es la Nacional B, la categoría que siempre querías ver. Sonreí Rubén. Que juega Patronato. Dicen que hay que vivir el presente. Lo vivo. Pero por un rato me quedo en la cabina de LT 14, en esos tiempos de pelea futbolera por el ascenso desde las categorías bajas. De escepticismo en las tribunas. De poca gente muchas veces. Sin embargo, cuando la radio se encendía, el relator del pueblo estaba ahí. Ojos brillosos, voz potente, a la espera de gol del Patrón. Te recordamos siempre Rubén. Vos, quedate tranquilo.
Ver noticia original