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La Paz » Politica con vos
Fecha: 20/02/2026 12:49
El Grupo Marengo entró en crisis el año pasado por la caída de ventas. En diciembre de 2023 habían tributado a Milei una línea de caramelos. «Si no hay plata, lo que si habrá será dulzura, alegría y diversión». Con ese slogan, el Grupo Marengo lanzó el 14 de diciembre de 2023 una línea de caramelos que rendía tributo a la frase que Javier Milei había pronunciado cuatro días antes, de espaldas al Congreso, para enmarcar el ajuste draconiano que ejecutaría: «No hay plata». El efecto recesivo de ese ajuste impactó de lleno en la industria de las golosinas y ya desde 2025, la firma Marengo ingresó en una crisis inédita en sus más de 80 años de historia. La campaña que buscó subirse a la ola libertaria, se convirtió así en una profecía ominosa. El panorama crítico desembocó en la decisión de los dueños de vender la fábrica, en medio de una escalada de conflictividad con sus 60 trabajadores que reclamaban el pago de sueldos atrasados. La crisis actual contrasta con lo sucedido con el lanzamiento de «No hay plata». Saludada la novedad con beneplácito por la granja de trolls libertarios, los caramelos frutales duros y ácidos en homenaje a Milei eran presentados como un «furor» por esta empresa con base en Rafaela, Santa Fe. Pero poco después, lo que vino fue un desplome de ventas generalizado que tuvo entre los primeros perjudicados al rubro de las golosinas. En julio de 2025, amparándose en la fuerte caída de las ventas y razones de «fuerza mayor y falta de trabajo no imputable al empleador», Marengo aplicó un esquema de suspensiones sin goce de sueldos durante la segunda quincena de ese mes. Luego, avanzó con una reducción de más del 30% de su personal. Desde entonces, se profundizó el conflicto con el personal que terminó por estallar en 2026, con protestas frente a la planta por deudas salariales. «La gente está en la casa por una decisión de la empresa. Está cerrada, sin producir, sin comprar insumos, y eso nos genera mucha incertidumbre y preocupación», había alertado la semana pasada el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) Seccional Rafaela, Nicolás González. En las últimas horas la empresa notificó al gremio la venta de la planta a un grupo proveniente de la Ciudad de Buenos Aires, ligado al rubro de las golosinas, aunque hasta el momento los trabajadores no cuentan con mayores detalles.
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