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» Clarin
Fecha: 20/02/2026 07:42
Patagonia en llamas La tragedia ambiental que se puede volver a repetir pronto Por Pedro Gianello Fotos: Euge Neme Por Pedro Gianello Fotos: Euge Neme En la cordillera norte de Chubut se unieron dos incendios forestales de interfase que resultaron devastadores. Según cifras oficiales, el fuego arrasó con 40.000 hectáreas, dos veces el tamaño de la Ciudad de Buenos Aires. Ambientalistas aseguran que el número asciende a más de 70.000 hectáreas, entre el Parque Nacional Los Alerces, Puerto Patriada, Epuyén, El Hoyo y Cholila. De confirmarse este número, equivale al territorio de la ciudad de Nueva York, en Estados Unidos. Desde el gobierno de Chubut confirmaron a Clarín que hubo 63 casas destruidas por el fuego. Además de evacuar a todos los turistas de la zona, debieron desplazar a seis familias, unos 20 vecinos. El 8 de diciembre de 2025 la caída de un rayo provocó el primer incendio en la zona del lago Menéndez, dentro del Parque Nacional Los Alerces. Se empezó a combatir un día después. Y el 5 de enero de 2026, cerca de Puerto Patriada, a más de 60 kilómetros del primer incendio se originó otro fuego. Las autoridades aseguran que fue intencional, pero algunos pobladores aseguran que pudo arrancar por la falta de mantenimiento en las ramas que tocan el tendido eléctrico, en una zona de fuertes vientos. El segundo incendio obligó a evacuar a unos 3.000 turistas. En los incendios de Chubut participaron 19 medios aéreos: cuatro aviones anfibios; el Boeing 737 de Santiago del Estero con capacidad para 15 mil litros de agua; y 14 helicópteros, con sus helibaldes de 1000 litros. Algunos fueron prestados por las provincias y otros alquilados por el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, que administra el Estado Nacional. La hora de vuelo de los helicópteros supera los 5.000 dólares. En los distintos incendios de interfase de Chubut combatieron más de 600 brigadistas, quienes cobran sueldos que arrancan en poco más de $600.000. Según antigüedad y otros factores, pueden superar el $1.000.000 por mes. Reclaman que están precarizados. Muchas provincias colaboraron con el envío de personal, donde se destacó Córdoba. Los brigadistas salen con casco, antiparras, un protector auditivo en caso de llevar motosierra, barbijo, camisa y pantalón ignífugos (aunque en algunos casos muy gastados), guantes, borcegos y abrigo. Y en la mochila, que pesa unos 15 kilos, cargan botiquín, una bolsa de hidratación de un litro, una botella de agua, una vianda seca, una húmeda y un handy. La Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas hizo un pedido de información pública al Gobierno en el que la Casa Rosada respondió en noviembre de 2025 que "las últimas adquisiciones de indumentaria datan de los años 2021 y 2022, con entregas en 2022 y 2023 respectivamente". En la zona de la "Comarca Andina", que abarca desde El Bolsón, en el sur de Río Negro, hasta varias ciudades del norte de Chubut: Lago Puelo, El Hoyo, Epuyén, Cholila y El Maitén, los pobladores arriesgan sus vidas para colaborar en la gestión de los incendios forestales. En especial, trabajan para salvar a sus vecinos, las casas y los animales. En los incendios de 2026, contabilizaron a unos 500 vecinos que se convirtieron en brigadistas autoconvocados. Muchos ponen sus camionetas, cargan "tótems" (tanques plásticos) de 1000 litros y motobombas para sacar el agua con presión. Usan ropa de mangas largas para no quemarse, machetes y otras herramientas para ayudar. En 2025, fueron claves para contener el incendio de El Bolsón. Al ver las crudas imágenes de los incendios, muchas personas decidieron colaborar con dinero. El año pasado, con el fuego sobre El Bolsón, la Asociación "Amigos de la Patagonia" recibió unos $90 millones en donaciones. En sus redes mostró todo lo que compraron y a quienes se les entregaron. Este año, la misma entidad recibió $20 millones de donantes. Este 2026, fueron difundidas más las cuentas de los damnificados, pero también hubo cuentas falsas, según denunció el Gobierno de Chubut. A diferencia de otros incendios, esta vez afectaron a Cholila, una de las zonas de mayor producción ganadera de la Comarca Andina. De hecho, a fines de enero se realiza la "Fiesta Nacional del Asado". Las autoridades aún no lograron establecer la cantidad de ganado perdido. La problemática también se extiende a las ovejas y ahora deben revisar los animales que sobrevivieron para establecer cuánto humo inhalaron. Además, se quemó "la veranada", donde los animales suben a comer durante el verano. Los brigadistas suelen repetir que hay tres factores que complican los incendios forestales y la llaman la "Regla del 30". Si la temperatura es mayor a los 30 grados, las ráfagas de viento son superiores a 30 kilómetros por hora y la humedad relativa es inferior al 30 %, es muy fácil que se propaguen los incendios en la Patagonia. En algunos casos los vientos fueron de 80 kilómetros por hora. En la zona de la Comarca Andina donde se desarrollan estos incendios forestales no hay señal de celular por fuera de los centros urbanos. Tampoco hay internet. Brigadistas y pobladores autoconvocados se comunican a través de radios. En algunos casos se pasan la frecuencia de los Bomberos para saber dónde hay que colaborar. Después de un duro verano 2025, este año el sector turístico de la Comarca Andina se volvió a ver afectado con pérdidas millonarias en reservas de cabañas, excursiones, gastronomía y otros comercios. Solo en Chubut son unas 10.000 plazas. "La mejor ayuda es venir", claman los operadores turísticos. El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, anticipó que había sido el invierno más seco en los últimos 14 años. El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) publicó un informe en enero, donde remarcó que las precipitaciones en altas cumbres habían disminuido entre un 30% y 40% en los últimos años. Los gobiernos de Río Negro, Chubut y Neuquén declararon la emergencia ígnea y advirtieron que solo se podía hacer fuego en lugares permitidos. Ante estos factores, tal vez las provincias debieron prohibir por completo el fuego en toda la Comarca Andina. En el Presupuesto 2026, el gobierno de Javier Milei asignó $20.131 millones al Servicio Nacional del Manejo del Fuego (SNMF) para todo el país. Representa casi la mitad (un 53,6% menos) que el año pasado; y una merma del 69% respecto del presupuesto ejecutado en 2023, según datos de Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN). El 29 de enero, 24 días después del inicio de los incendios en Puerto Patriada, el Gobierno nacional decretó la "Emergencia Ígnea" en la Patagonia y destinó fondos especiales. Todos coinciden en que más del 90% de los incendios son generados por el hombre. De forma intencional, por negligencia y también falta de cuidados como la poda de ramas cercanas a los tendidos eléctricos en zonas de fuertes vientos. En estos incendios, hubo acusaciones contra los mapuches; también contra turistas israelíes, con la viralización de la teoría antisemita del Plan Andinia. Y además, la denuncia de que las quemas son para emprendimientos inmobiliarios. El fiscal de la causa negó vinculaciones de pueblos originarios o israelíes. Y asociaciones ambientalistas aseguraron a Clarín que no tienen identificado ningún emprendimiento inmobiliario en zonas quemadas en incendios anteriores en la Patagonia Norte. Muchos de los territorios son Parques Nacionales o reservas provinciales, tierras protegidas por ley. Trabajan hasta los 65 años y señalan que después de tanto tiempo expuestos a los incendios empiezan a tener secuelas. La OMS catalogó su trabajo como cancerígeno de tipo 2, y por eso piden un sistema de jubilación anticipada al llegar a los 57 años los hombres y 52 años las mujeres; y cumplir 25 años de servicio en unidades operativas de lucha contra incendios forestales. Desde los '70 se autorizó la reforestación con pinos. No es un árbol autóctono de la Comarca Andina. Se prende fuego muy rápido y cuando las llamas llegan a la punta "corona" con una explosión. El pino radiata usa el fuego como la mejor forma de dispersar sus semillas. Al calentarse, sus conos reproductivos explotan como si fueran granadas y así expande sus semillas. Eso enciende nuevos focos. "El pino junta mucha hojarasca y resina porque cambia la hoja de forma permanente. Compiten por la luz y las ramas de abajo quedan secas, lo que favorece a que prenda como un papel", explica Cristian Ariel Ruiz, jefe de operaciones del SPLIF (Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales) El Bolsón. Un incendio de interfase es el que se desata en áreas forestales que están pobladas con viviendas. El fuego se propaga con velocidad y la tarea de los brigadistas primero pasa por salvar las vidas humanas, después la de los animales y preservar las viviendas. Las autoridades recomiendan ralear la naturaleza en un diámetro de al menos 10 metros de las viviendas, hacer poda correctiva y desmalezar para evitar la propagación del fuego. No todos los vecinos realizan estos cuidados. Los focos secundarios son una parte del incendio forestal que se originan por las pavesas (brazas que vuelan hasta 600 metros según las condiciones del viento). A veces se convierten en una prioridad para los brigadistas, porque puede comprometer todo el esfuerzo que ya habían hecho sobre el borde del incendio. Por el crecimiento de la población en la Comarca Andina, la mayoría de los incendios de los últimos años son de interfase. Por eso, además de los brigadistas forestales, también actúan los Bomberos Voluntarios de cada localidad. Ante la magnitud de la catástrofe, también reciben apoyos de otros cuarteles y provincias.
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