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Fecha: 19/02/2026 20:03
Un celular que tarda en abrir aplicaciones, se queda congelado o responde con demora no siempre necesita servicio técnico, ni mucho menos un reemplazo. En muchos casos, la solución está en ajustes básicos que se pueden aplicar sin ser un experto y que impactan directamente en el rendimiento. Leé también: Los seis ajustes secretos de Android para ahorrar batería en tu smartphone Según pautas difundidas por Google, la saturación de memoria y la falta de actualizaciones son causas frecuentes de lentitud en Android. Por eso, reiniciar el dispositivo, liberar espacio de almacenamiento y mantener actualizado el sistema operativo son medidas simples que ayudan a recuperar fluidez y reducir fallas cotidianas. Reiniciar y liberar espacio: las dos acciones principales Uno de los recursos más efectivos ante una baja repentina de rendimiento es reiniciar el teléfono. Esto permite cerrar procesos en segundo plano y liberar recursos que estaban ocupados. Además, elimina errores temporales y puede mejorar de inmediato la respuesta del equipo. Repetirlo de forma periódica, por ejemplo, una vez al día cuando el dispositivo no está en uso, contribuye a mantener la estabilidad del sistema. El almacenamiento también cumple un rol clave. Cuando la memoria interna disponible cae por debajo del 10%, pueden aparecer bloqueos, advertencias y fallas en distintas aplicaciones. Eliminar archivos innecesarios, desinstalar apps que ya no se utilizan y mover fotos o videos a la nube ayuda a recuperar espacio y a mejorar la velocidad general. Incluso, contar con margen libre es especialmente importante para aplicaciones que demandan más recursos, como la cámara o el navegador. Leé también: Batería de los celulares: ¿por fin tendremos teléfonos que aguantan más de 24 horas encendidos? Actualizaciones y control de apps en segundo plano Por otra parte, también es importante mantener actualizado tanto el sistema operativo como las aplicaciones instaladas. Las versiones nuevas suelen incluir mejoras de rendimiento, parches de seguridad y correcciones de errores que impactan directamente en la experiencia diaria. Desde el menú de Configuración, en la sección Sistema o Actualización de software, se puede verificar si existe una versión pendiente. En el caso de las apps, la revisión se puede hacer desde el Google PlayStore: buscás la aplicación oficial y verás si tenés la opción para actualizar. En cuanto al manejo de aplicaciones en segundo plano, tener muchas abiertas puede afectar a la velocidad del equipo. Cerrar manualmente aquellas que permanecen activas sin necesidad libera memoria y batería y facilita la ejecución de nuevas tareas. Leé también: Si tenés un teléfono Android, este es el truco de los desarrolladores para hacerlo mucho más rápido Al combinar estas medidas, se reduce el riesgo de bloqueos y demoras, y el entorno operativo se vuelve más liviano. Son acciones básicas, pero aplicadas en conjunto permiten que un celular Android recupere agilidad sin necesidad de herramientas externas ni configuraciones avanzadas.
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