19/02/2026 02:24
19/02/2026 02:23
19/02/2026 02:23
19/02/2026 02:22
19/02/2026 02:22
19/02/2026 02:22
19/02/2026 02:22
19/02/2026 02:22
19/02/2026 02:22
19/02/2026 02:22
» Clarin
Fecha: 19/02/2026 00:52
Borrar con el codo La discusión sobre los artículos más polémicos de la Reforma Laboral pasó bajo el radar en el Senado de la Nación, donde la votación a favor de la ley que más desea hoy Javier Gerardo Milei, salió adelante con 42 votos a favor, 30 en contra y ninguna abstención, constituyéndose en una primera y rimbombante victoria para el Gobierno nacional. Los elogios fueron para la jefa de bloque Patricia Bullrich y los enojos, una vez más, para la vicepresidenta Victoria Eugenia Villarruel. Los senadores del PRO -Andrea Cristina, Martín Goerling y Victoria Huala, más el radical Maximiliano Abad-, votaron a favor pero avisaron a sus pares de la Cámara de Diputados del texto del Artículo 44 de la norma votada señalaba que, en licencias por enfermedad o accidentes no laborales, los trabajadores cobrarían de ahora en más, el 50% o el 75% del salario, según el caso, cuando hoy es del 100%. La Cámara baja -siempre más ruidosa que el ceremonial Senado- alteró su calma con una conversación entre los jefes parlamentarios. Cristian Ritondo escuchó a sus copartidarios y llamó al titular del cuerpo, Martín Menem: "Che, esto es una locura...", lo alertó y le adelantó que su bloque de Diputados (más los radicales que orienta la mendocina Pamela Verasay) no acompañarían ese texto. También se transfiguró el rostro de Gabriel Bornoroni, el jefe del bloque de LLA; hoy transformado en un canal de diálogo que funciona en línea con Martín Menem y la Casa Rosada. El presidente Milei había bajado la orden de darle sanción en las dos Cámaras sin ningún cambio, como dijo públicamente Patricia Bullrich. Pero la historia comenzó a cambiar por una repercusión pública negativa y el último domingo, la jefa de los senadores libertarios dijo en TN que cambiarían el 44, para que se cubrieran al 100% las coberturas de enfermedades severas. Pero eso no alcanzó y alguno le facturó a la senadora que al no haber participado del Consejo de Mayo, no estaba al tanto de que allí, se había hablado de aumentar la fiscalización de los certificados truchos o los tratamientos psicológicos que pueden alargarse hasta un año pero no, ir con lo de las enfermedades graves. "Sáquemoslo que los mercados lo van a leer mal cuando la ley es bien vista por ellos", escuchó un funcionario de boca de Martín Menem, quien fue con Bornoroni a reunirse con Diego Santilli. El ministro del Interior comenzó a apaciguar los enojos de Ritondo cuando le llegó el mensaje de los gobernadores, con el salteño Gustavo Sáenz a la cabeza, de que tuitearía diciendo que ellos tampoco acompañaban el artículo 44. "Si el PRO no nos acompaña, mucho menos Provincias Unidas", alertó un diputado y el "acá no se toca nada" que había dicho Patricia Bullrich, pasó a mejor vida. En Diputados comenzó a circular el paper del PRO que documentaba, con detalle, que con el texto original de la Reforma Laboral, a una mujer embarazada que pudiera atravesar una complicación médica -hipertensión gestacional, amenaza de parto prematuro o reposo absoluto indicado por su obstetra- podría ver reducido su salario un 25%; y que eso, no sería "una enfermedad buscada, ni una conducta reprochable, y sin embargo cobraría menos en un momento donde los gastos aumentan y la protección debería ser mayor". Y luego, los del bloque de Ritondo, pusieron otro caso contundente: si una persona que sufre un hecho de inseguridad, entrándole a su casa y lo golpean, obligándolo a permanecer internado o en reposo, ¿por qué debería cobrar menos, siendo víctima de un delito, y no alguien que incumple sus obligaciones laborales? Al recinto otra vez... La ciudad de la furia Mientras tanto, en el elenco libertario todo se hace con un objetivo político que tiñe todas las decisiones: el fin es la reelección de Javier Milei. Pueden haber discusiones sobre un eventual compañero de fórmula (Manuel Adorni, Patricia Bullrich o la improbable idea de algunos de Karina Elizabeth Milei) pero el objetivo del actual oficialismo es lograr un nuevo mandato, que lo ayude a consolidar con dos mandatos su proyecto de equilibrio fiscal y baja de impuestos. Por eso, la relación de La Libertad Avanza con el PRO atraviesa un momento de relativa serenidad. Como se vio con la Reforma Laboral y la Ley Penal Juvenil en el Congreso, los diálogos son amigables hoy entre ambas fuerzas en los distritos más determinantes en cualquier elección: la provincia y la Ciudad de Buenos Aires. Diego Santilli, el más probable candidato a gobernador, es del PRO pero hoy revista como ministro del Interior, manteniendo una relación cotidiana con Karina Milei, el citado Adorni, Martín y Lule Menem más Santiago Caputo, o sea la mesa política del Presidente. En tanto, el jefe de Gobierno porteño está negociando en buenos términos con el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, el pago de la deuda por Coparticipación para que sea con Bonos, y también una autorización de endeudamiento para la Ciudad con la CAF, la Comisión Andina de Fomento, para el subte. Jorge Macri además, mejoró su relación con su primo Mauricio y le dio un lugar protagónico a Daniel Angelici, también puente con el ex Presidente. Y recibió mediciones que muestran que se recuperó "la huella de la gestión" en los temas de seguridad, salud y respeto en el espacio público y hacia la propiedad privada, con los casi 600 desalojos de predios, donde en muchos de ellos, el alcalde porteño polemiza con Juan Grabois, algo siempre redituable para el votante PRO o libertario. De mantenerse esos puentes políticos en Ciudad y provincia, la unidad entre LLA y el PRO podría darse con más calma de la que hubo en la última elección: Lo único que nos importa es la reelección de Javier, no podemos joder con eso, afirma convencido un funcionario que sabe qué priorizan los hermanos Milei en términos políticos. Además, como contó Guido Carelli en Clarín, el Gobierno quiere una reforma electoral donde no habría más PASO (Primarias para definir candidatos entre partidos y aliados), cambios en la ley de Financiamiento Político para emparentarse con la estadounidense, y el objetivo de instaurar la Boleta Única en todo el país. La casta ¿tiene miedo?. Sobre la firma Newsletter Clarín
Ver noticia original