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Paraná » 9digital
Fecha: 18/02/2026 09:38
Secretos ¿Cuántos secretos entran en los poros abiertos de los huesos? Mi perro ignora que se revuelca sobre la tierra que contiene el cuerpo de un conejo. El día que cavé el pozo puse encima plantines de pensamientos. Las flores duraron pocos días. Nosotros seguimos, atados a la rutina como persiguiendo una zanahoria. Nunca nos detuvimos a pensar en las orejas blancas aparecidas entre los arbustos como espadas. El hocico imitaba el movimiento de los árboles. Las golondrinas giraban en el cielo cada atardecer de ese verano. Envolvían la cúpula cercana y desaparecían. Nos quedó un hueco ante los labios, un espacio que no alcanza a pegarse al otro y tampoco absorbe aire ni exhala un suspiro. La grieta de la boca por donde las hormigas se filtran y apoyan sus antenas. Nadie colocaría allí sus larvas. Los secretos suenan a articulaciones metálicas. Clap. La cafetera, el hombre y el humo contándole a la cara dormida la vez que él mismo soñó con besar la nuca de su jefe. Clap. El motor de la heladera. Y en la mente de la mujer que busca manteca, la imagen de una oveja que ella misma sostuvo de niña para que el padre riera al degollarla. Seguimos. Como el perro que frota el lomo ardido de picaduras contra la columna subterránea de otra mascota muerta. Ignoramos nuestros propios secretos. ¿Cuántas veces hicimos sonar la mandíbula mientras dormíamos? ¿Qué soñábamos la vez que pegamos nuestra frente contra el suelo?
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