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  • Ni helado ni hielo: el remedio natural que ayuda a aliviar el dolor de muelas

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    Fecha: 16/02/2026 16:48

    Existen múltiples formas de aliviar el dolor de muelas de forma natural, antes de pasar por el dentista -paso que no debe omitirse si el mismo es intenso-, pero existe un aceite esencial en específico que puede reemplazar a las alternativas más conocidas que son el eucalipto y el limón. La posibilidad de no tener que recurrir a los fármacos es factible con el aceite de clavo. El mismo puede servir como un alivio temporal gracias a sus componentes, como el eugenol, un compuesto con propiedades antibacterianas y anestésicas, capaz de adormecer por un rato la zona y bajar el malestar. Leé también: El alimento que le da gusto a la comida y ayuda a aliviar el dolor de muelas Sin embargo, hay algunos detalles a tener en cuenta. En principio, no se debe usar puro, porque es un producto muy concentrado que podría irritar a las encías y la mucosa. La forma recomendada es diluyéndolo con otro aceite: de almendras, coco u oliva. Este remedio casero se plantea para dolor leve a moderado, por ejemplo asociado a sensibilidad dental, caries superficiales, molestias por erupción de cordales o incomodidad después de una extracción. En ese sentido, se marca un límite importante: no es adecuado cuando hay signos de infección seria, como absceso con hinchazón intensa, fiebre o pus, porque en esos casos se requiere atención urgente con tratamiento profesional (como antibióticos y drenaje). Cómo aplicar aceite de clavo para aliviar el dolor de muelas Ingredientes y elementos - Aceite de clavo (1 frasco). - Aceite portador: almendras, coco o oliva. - Hisopo. - Un vasito o cucharita para mezclar. - Agua para enjuague. Paso a paso - Lavarse bien las manos: antes de tocar la zona, se lavan las manos con agua y jabón para no sumar bacterias. - Limpiar la zona de la muela: se hace un enjuague suave con agua tibia para retirar restos de comida. Si hay algo atrapado, se pasa hilo dental con cuidado. - Preparar la dilución: en un vasito o cucharita se mezclan 2 a 3 gotas de aceite de clavo con 1 cucharadita (5 ml) de aceite portador. La idea es que quede una mezcla suave, no agresiva. - Cargar el hisopo: se moja apenas la punta del hisopo en la mezcla. No tiene que chorrear. - Aplicar con toques suaves: se apoya el hisopo sobre la muela y la encía alrededor con toques chicos, sin frotar fuerte, enfocando donde más duele. - Dejar actuar unos segundos: se mantiene el hisopo en el área afectada entre 30 y 60 segundos para que haga efecto local. - Retirar y enjuagar: se retira el hisopo y se enjuaga la boca con agua para sacar el excedente. No se traga el aceite. - Repetir solo si hace falta: si el dolor vuelve, se puede repetir cada 2 a 3 horas, sin abusar para no irritar encías y mucosa. El aceite de clavo no solo no debe usarse puro porque puede irritar encías y mucosas, sino que también puede generar una especie de quemadura local. Tampoco conviene tragarlo, ya que puede provocar náuseas o malestar digestivo. Si aparece ardor intenso, enrojecimiento, picazón o ampollas, se suspende su uso. Leé también: El lado oculto de las muelas de juicio: cuándo conviene extraerlas y por qué podrían salvar vidas Además, si el dolor viene con hinchazón marcada, pus o fiebre, esto no alcanza y se necesita atención odontológica urgente. En caso de embarazo, lactancia o si se toman anticoagulantes, lo más prudente es evitarlo o consultar antes. Es importante recordar que este método sirve como alivio momentáneo: la causa del dolor sigue ahí y requiere revisión profesional. El objetivo es ganar tiempo con una medida puntual, sin transformar el problema en una costumbre. Si el dolor se sostiene, se vuelve más frecuente o cambia de forma, conviene buscar una solución definitiva en el dentista.

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