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» tn24
Fecha: 16/02/2026 14:54
La Casa Rosada acelera negociaciones contrarreloj para garantizar la aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, mientras intenta desactivar el foco de tensión que generó el artículo 44, referido a las licencias médicas. El oficialismo asegura contar con los votos, pero admite que sin una salida política el proyecto podría sufrir cambios y volver al Senado, demorando su sanción definitiva. Desde que el Ejecutivo prorrogó las sesiones extraordinarias hasta el 28 de febrero, se intensificaron los contactos con bloques aliados y sectores dialoguistas de la oposición. La prioridad es evitar que el capítulo sobre enfermedades inculpables complique el tratamiento previsto en comisión y en el recinto. El artículo que abrió la grieta El punto más controvertido modifica el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo y establece que, ante enfermedades o accidentes no vinculados a la actividad laboral, el trabajador perciba el 50% o el 75% del salario, según el caso, durante un período determinado. El régimen vigente garantiza el 100% de la remuneración. Para el Gobierno de Javier Milei, el cambio apunta a reducir el ausentismo y la litigiosidad. Desde la oposición y el sindicalismo, en cambio, lo consideran un retroceso en derechos adquiridos. La ministra Patricia Bullrich defendió públicamente la modificación y argumentó que Argentina es una excepción en la región y en Europa por mantener el pago íntegro en estos casos. La diagonal que evalúa el Ejecutivo Ante las resistencias, el oficialismo analiza alternativas para evitar tocar el texto aprobado por el Senado. La opción que concentra mayor consenso es dictar un decreto reglamentario que precise criterios médicos y garantice el pago pleno en enfermedades graves, crónicas o irreversibles debidamente acreditadas. Modificar directamente el artículo implicaría devolver el proyecto a la Cámara alta y alterar el cronograma legislativo. Por eso, la estrategia oficial se centra en contener a los aliados sin reabrir el trámite parlamentario. Aliados con matices La Unión Cívica Radical acompaña la iniciativa, pero exige definiciones claras sobre las licencias médicas. El PRO también respalda la reforma, aunque impulsa cambios vinculados a la posibilidad de cobrar salarios a través de billeteras virtuales. En los bloques peronistas no kirchneristas predominan las reservas, aunque no habría intención de bloquear el proyecto. En algunos sectores se evalúa facilitar el quórum o abstenerse. Presión sindical y amenaza de paro En paralelo, la Confederación General del Trabajo intensificó advertencias y no descarta convocar a un paro general si el artículo 44 se mantiene sin modificaciones. Dirigentes sindicales sostienen que la reforma afecta garantías básicas y anticipan medidas de fuerza durante el debate parlamentario. Un objetivo político clave Para Milei, la reforma laboral es una pieza central de su programa económico y un paso necesario según su diagnóstico para reducir la informalidad y estimular el empleo registrado. El Presidente aspira a llegar al 1° de marzo, cuando inaugure el período ordinario de sesiones en el Congreso, con la ley ya sancionada. El escenario es de equilibrio delicado: el oficialismo afirma que tiene los números, pero la negociación fina sobre las licencias médicas será determinante para evitar que el proyecto se empantane en Diputados y reabra un frente político que el Gobierno busca cerrar antes de fin de mes.
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