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Concordia » Diario el Sol
Fecha: 16/02/2026 13:39
El caso de los cuatro chicos de Concordia que dijeron ser llevados por un plato volador en 1992 ¿abducción o sugestión colectiva? Nuevamente surgió en las redes sociales el caso de los cuatro chicos de Concordia que contaron en 1992 que fueron llevados por un plato volador. Aquí le mostramos lo que están diciendo ahora de ese fenómeno que nunca fue comprobado, ni desmentido. El 9 de agosto de 1992, en las afueras de Concordia, cuatro chicos María ( Emma (6), Jorge (5) y Carlos (3) jugaban en un campo cuando, según su relato, apareció un objeto enorme con forma de disco. Varios vecinos dijeron haber visto una luz intensa en el cielo. Los chicos contaron que una ráfaga azul los envolvió y que, en cuestión de segundos, fueron absorbidos por la nave. Lo que narraron después fue extraordinario: aseguraron haber pasado tres días viajando por el espacio, observando la Luna y otros lugares del cielo. Dijeron que la nave era dorada, con muchas luces y botones, y que había habitaciones con camas altas y blandas. María describió a un ser alto, delgado, con cabello plateado y vestimenta dorada, a quien llamaban Laiar. Según ella, ese ser les dijo que provenía de las estrellas. Jorge mencionó que les pasaron por el rostro una especie de varilla con una aguja, aunque aclaró que no les dolió. Carlos, el más pequeño, recordó muchísimas luces y botones. Emma habló de las habitaciones y dijo que, aunque tenían miedo, no fue una experiencia aterradora. Un investigador policial de la zona declaró que, por la edad de los niños, resultaba difícil creer que hubieran inventado un relato tan detallado. Esa afirmación alimentó aún más el interés público. Durante días, el caso fue comentado en radios y medios regionales como uno de los episodios más impactantes del fenómeno OVNI en Argentina. Ahora bien, hay que decir algo importante: No existe evidencia física concluyente que confirme una abducción. No hubo registros oficiales de radar, ni pruebas médicas extraordinarias, ni documentación técnica que respalde el viaje espacial. Lo que hay son testimonios infantiles, relatos de algunos testigos sobre luces en el cielo y la interpretación posterior del hecho. Casos como este suelen moverse en una zona ambigua: entre la experiencia subjetiva, la sugestión colectiva, el contexto cultural de la época y la necesidad humana de encontrar significado en lo desconocido. Los niños pueden creer profundamente en lo que cuentan sin que necesariamente haya ocurrido de manera literal. La memoria infantil, especialmente a edades tan tempranas, es altamente moldeable. ¿Fue un fenómeno aéreo mal interpretado? ¿Un episodio de sugestión reforzado por adultos? ¿Una construcción narrativa posterior amplificada por los medios? No hay respuestas definitivas. Lo que sí es cierto es que el caso quedó registrado como uno de los relatos más llamativos de supuesta abducción infantil en Argentina, y todavía hoy genera debate entre creyentes, escépticos e investigadores del fenómeno. .
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