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    Parana » AIM Digital

    Fecha: 16/02/2026 12:09

    El Entierro del Carnaval, una tradición arraigada en la identidad cultural de Gualeguaychú, es una fiesta popular llena de creatividad, basada en la representación simbólica de la despedida de la celebración carnestolenda, con personajes como el muerto, la viuda, el cura y el enterrador, protagonizando escenas cargadas de humor e ingenio. "Se juega mucho con el sarcasmo, con la ironía y es a pura emoción y alegría", afirmó a AIM el profesor Eugenio Jacquemain. Esta actividad, que cerró la edición 2026 de los Corsos Populares Matecito, es una fiesta popular multitudinaria, organizada y llena de creatividad. En diálogo con esta Agencia, Jacquemain, que también es director del sitio Orilla y Media, explicó que el entierro del carnaval es algo tradicional en Gualeguaychú, que se realiza desde hace decenas de años, desde que yo me conozco, o sea, siempre hubo un entierro al carnaval. No sé si es desde el comienzo de los corsos, pero es tradición en nuestra ciudad. Se trata de una fiesta popular llena de creatividad, basada en la representación simbólica de la despedida de la fiesta carnestolenda, con personajes como el muerto, la viuda, el cura y el enterrador, protagonizada por grupos de amigos, y quizás en alguna época algún grupo profesional. Se juntan y representan el entierro del carnaval. Jacquemain indicó que no recuerda haber visto algo con connotaciones políticas, aunque aclaró que sí se juega mucho con el sarcasmo y la ironía. El entierro del carnaval se efectúa el último día de los corsos populares, y no tiene que ver con una fecha propiamente dicha. Fíjate que el carnaval del País cierra el 28 de febrero. Sin embargo, en Gualeguaychú, el entierro es en los corsos populares Matecito, y es un día antes del inicio oficial de la última semana del carnaval. Yo participé de eso. ¿Qué significa participar? Significa que te cruzás con muchas cosas por encima. Normalmente aparecen ataúdes, ataúdes reales. Entonces, yo no me meto ni loco adentro de un cajón. Pero para la actividad, se fabrican ataúdes de madera o de cartón, donde uno se ve muerto. El profesor de Química destacó que son costumbres: Estoy hablando de lo histórico. El muerto siempre está presente, pero pasa de ser no el muerto del carnaval sino, por ejemplo, de la billetera. Una vez hubo un tipo que no tenía un mango, entonces se enterró la economía familiar, y otra vez, recuerdo, había un Ford Falcon verde, que simbolizaba enterrar la dictadura. El Ford Falcón salió al mercado nacional en 1963 y se hizo famoso algunos años después. Particularmente el Falcon -verde militar- porque fue el vehículo que más se identificó con la dictadura militar que empezó el 24 de marzo de 1976, porque fue el que más se usó para secuestrar trabajadores y estudiantes. Aunque aclaró que en la ironía y la crítica no se mete a la política, consideró que se debería permitir, así como se les permite a las murgas uruguayas cuestionar al gobierno. Lo político partidario debería también permitirse en Carnaval. No sé si está prohibido, pero debería darse ese lujo, por más que alguien se enoje. Que se juegue con la ironía, el sarcasmo y demás, con Cristina (Kirchner), o con (Javier) Miley. ¿Por qué no? Obviamente respetando ciertas cuestiones. No obstante, dijo que las murgas siempre cantan frente al palco de los jueces, y siempre se filtra algún reclamo, más que nada social o ambiental. En Tres deseos, la murga en la que yo salgo, por ejemplo, más de una de las estrofas que hemos cantado en algún corso popular, ha tenido un reclamo social, sea del ambiente, político o de los más desposeídos, de los desprotegidos. Se ha filtrado, quizás no tan implícitamente, pero si explícitamente. En rigor, Jacquemain rememoró que, en Uruguay, las murgas son interpretadas por un coro de unas 11 a 17 personas, que entona canciones y realiza cuadros musicales, con personajes y línea argumental. La temática principal siempre ronda alrededor de los acontecimientos salientes del año, con crítica política y social. En síntesis, los corsos populares, que albergan a las murgas, iluminan la vida de grandes y chicos en lo que se ha convertido en una herramienta de la sociedad, que espera esta fiesta para olvidarse, aunque sea por unas horas, de todos sus problemas. Un "cable a tierra", que, según la Universidad de Michigan significa: la cosa, persona o situación que le permite a alguien mantener el equilibrio psicológico o anímico. El dato Más de 18 mil personas disfrutaron el viernes 13 de febrero del Entierro del Carnaval en el Corsódromo, donde 50 grupos de Entierros le pusieron color, creatividad y emoción al gran cierre de los Corsos Populares Matecito. Ese espacio fue escenario de una celebración imponente por su convocatoria, organización y despliegue, donde todo acompañó de manera impecable el desarrollo de la noche. El ganador de la noche fue El entierro de Pinocho, que se consagró con 110 puntos tras una destacada puesta en escena. El segundo lugar fue para El Entierro de la Cumbia, con 108 puntos, mientras que el tercer puesto quedó en manos de El Entierro del Canario 2025, con 106 puntos. Los premios fueron anunciados al finalizar el desfile, en medio de una gran expectativa y el festejo de las agrupaciones.

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