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Fecha: 16/02/2026 12:04
Un nuevo modelo de ganadería ovina sustentable fue presentado como una alternativa para revertir la crisis productiva y ambiental que afecta a la estepa patagónica, especialmente en el corredor de la Ruta Nacional 3, en la provincia de Santa Cruz. La propuesta, impulsada por la Fundación para la Innovación Agropecuaria Sustentable (FIAS) y la Sociedad Rural de Puerto Deseado (SRPD), entidades adheridas a Confederaciones Rurales Argentinas, plantea una transformación estructural del sistema productivo basada en criterios de sustentabilidad, regeneración ambiental y competitividad. Leé también:El excedente de pasto abre una ventana clave para fortalecer los sistemas ganaderos El proyecto parte de un diagnóstico crítico de la situación actual del sector ovino, que enfrenta desde hace años una combinación de factores adversos. Entre ellos se destacan la desertificación progresiva de los suelos, el aumento de depredadores, la competencia por recursos forrajeros con la fauna silvestre y la falta de políticas agropecuarias sostenidas. Un enfoque integral que busca frenar la desertificación y mejorar la rentabilidad Este escenario derivó en una significativa reducción del stock ovino, el abandono de establecimientos rurales y una caída en la actividad económica en amplias zonas de la región. La iniciativa propone una intervención de escala regional sobre una superficie de más de 2,26 millones de hectáreas, que abarca unos 135 establecimientos productivos ubicados en un área estratégica para la actividad ganadera. Uno de los componentes centrales es la instalación de una infraestructura de gestión ecosistémica, que incluye una barrera de dos metros de altura a lo largo del corredor productivo. Leé también: En la región agrícola se esperan lluvias muy desparejas, pero con registros abundantes en algunas áreas Esta herramienta permitirá ordenar el uso de los recursos naturales, facilitar el descanso de los suelos y frenar el avance de la desertificación, con una vida útil estimada en cinco décadas. El modelo también introduce un enfoque innovador para el manejo de la fauna silvestre, especialmente en relación con el guanaco, cuya presencia representa tanto un desafío como una oportunidad. A través de la implementación de eco-ductos y compuertas controladas, el sistema busca garantizar la conectividad ambiental y preservar el equilibrio ecológico, al tiempo que regula la carga animal en las áreas productivas. Este esquema permitirá, además, desarrollar un aprovechamiento sustentable de la especie bajo normativas vigentes. Leé también: La ganadería apuesta a consolidar una nueva era Otro de los ejes estratégicos es el control de depredadores mediante métodos no letales, en línea con las exigencias ambientales actuales y las demandas de los mercados internacionales. La incorporación de perros protectores de ganado, junto con tecnologías de monitoreo y disuasión, apunta a reducir las pérdidas productivas y mejorar las condiciones para la certificación ambiental de la producción ovina. En el plano productivo, la propuesta promueve un sistema de ganadería regenerativa basado en la salud del suelo como eje central de la rentabilidad. El uso de herramientas tecnológicas como caravanas electrónicas, sistemas de trazabilidad digital y certificaciones ambientales permitirá garantizar la transparencia de los procesos productivos y mejorar el posicionamiento de la lana y la carne ovina en mercados de alto valor. Leé también: Exportaciones de carne vacuna: cuáles son los factores que explican el récord en el ingreso de dólares El modelo también incorpora un esquema financiero innovador vinculado a la captura de carbono. A través de la regeneración de los ecosistemas, los establecimientos podrán generar créditos de carbono que podrán ser adquiridos por empresas interesadas en compensar sus emisiones, especialmente en sectores como la minería y la energía. Este mecanismo permitirá canalizar inversiones hacia la infraestructura necesaria y fortalecer la sostenibilidad económica del sistema. La iniciativa representa un intento por redefinir el futuro de la ganadería ovina en la Patagonia, integrando producción, conservación ambiental y nuevas herramientas financieras. En un contexto de crecientes exigencias globales en materia de sustentabilidad, el proyecto busca posicionar al sector ovino como un actor clave en el desarrollo económico regional y en la regeneración de uno de los ecosistemas más emblemáticos del sur argentino.
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