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  • Entre Ríos 2026: la política del año silencioso

    Parana » Pagina Politica

    Fecha: 15/02/2026 19:43

    Por Pablo Chiaradía (*) El poder entrerriano vive un momento extraño: parece estable y, sin embargo, está en transición. Rogelio Frigerio gobierna con una ventaja que no es solo propia sino del diseño institucional. Desde la reforma constitucional de 2008 ningún gobernador dejó de reelegir. El sistema empuja a la continuidad: control del presupuesto, manejo del calendario, iniciativa legislativa y una oposición obligada a negociar desde la desventaja. No es mérito personal ni fatalidad histórica: es estructura. El Ejecutivo administra sin sobresaltos. Evita conflictos frontales con la Legislatura y se apoya en su mayoría de Diputados para sostener una gobernabilidad de trámite: que nada se trabe, que nada escale, que todo parezca normal. Esa normalidad convive con un contexto nacional áspero. El ajuste de Milei redujo de manera drástica la obra pública, los programas sociales y el empleo estatal. En una provincia donde la inversión es crítica y los municipios dependen del flujo nacional, la capacidad de intercambio político se achicó. Sin obras para repartir, la negociación se vuelve más simbólica que material y se mueve con márgenes cada vez más finos. Frigerio carga además con un límite menos técnico y más simbólico: nunca fue un dirigente nacido del ecosistema entrerriano. Para muchos actores locales gobierna como quien administra un puente hacia otra cosa. Eso no le impide acumular poder, pero condiciona la construcción de pertenencia, un recurso que puede ser decisivo en una provincia donde la identidad territorial pesa tanto como los números. Del otro lado, el peronismo atraviesa su propio laberinto. Conserva 36 municipios entre ellos Paraná, Concepción del Uruguay, Villaguay y Federal y una red capilar que ninguna otra fuerza posee. Pero perdió Concordia después de cuatro décadas y, con ella, un símbolo de hegemonía. Tiene territorio sin conducción y nombres sin estrategia. Se habla de Lauritto, Romero, Casaretto o Michel, aunque casi nadie confirmó ambiciones de modo abierto. Por ahora hay más conversaciones que candidaturas. Conviene mirar el calendario: estamos en febrero de 2026 y las elecciones serán en octubre de 2027, salvo que se adelanten. Es decir, la política transcurre en tiempo lento. Y ahí está la clave de esta etapa. Cuando no hay urnas cerca, la disputa se vuelve subterránea: reuniones discretas, acuerdos municipales, reacomodamientos personales. El peronismo hoy es más un murmullo que un acto, pero en ese murmullo se definen jerarquías futuras. La oposición carga con dos problemas simultáneos. El primero es de identidad: no logra traducir el malestar social en una narrativa convincente. El segundo es de conducción: ningún dirigente ordena al conjunto. A diferencia de otras épocas, los liderazgos actuales tienen menos densidad territorial y menos capacidad de disciplinar. Los viejos caudillos organizaban en contextos de crisis; los actuales administran fragmentos. Frigerio, en cambio, cuenta con un armador central: Manuel Troncoso, pieza clave en la captura de sectores del peronismo que nunca se recompusieron tras el ocaso del urribarrismo y la dispersión kirchnerista. No se trata solo de habilidad personal; los actores se acomodan al poder. Ese trasvasamiento explica por qué el oficialismo no depende únicamente de su base original. El tablero municipal es un espejo de esa ambigüedad. Juntos por Entre Ríos gobierna 34 ciudades Concordia, Gualeguaychú, Colón y Diamante entre otras y los vecinalismos controlan otras 13. Nadie domina de forma absoluta. La provincia es un archipiélago donde cada intendente administra su propia coyuntura y negocia caso por caso con la Casa Gris. La política real ocurre más en los despachos locales que en los discursos. En este marco aparece la discusión sobre la reforma constitucional y la posible Legislatura unicameral. Más que un debate jurídico es una disputa por el diseño de poder futuro. Reducir cámaras implica concentrar decisiones y acelerar procesos; también reconfigurar el peso de las minorías. Para Frigerio sería una herencia estratégica hacia un segundo mandato. Para el peronismo hay un riesgo de quedar atrapado en un sistema aún más mayoritario. No es un tema técnico: es la arquitectura del próximo ciclo. ¿Qué puede anticiparse entonces? No mucho en términos de resultados, pero sí en lógicas. El oficialismo jugará a la administración del tiempo: estabilidad fiscal, conflictos contenidos y un discurso de orden en medio del vendaval nacional. Su fortaleza no será la épica sino la inercia. El peronismo, en cambio, deberá decidir si sigue orbitando alrededor de nombres o construye un relato capaz de convertir broncas dispersas en representación política. El nudo del asunto no es el descontento que probablemente existe sino su orfandad política. La verdadera ventaja de Frigerio es que el peronismo y el resto de las oposiciones son incapaces de acumular ese malestar y volverlo alternativa. El ajuste convive con una pasividad social casi llamativa: no hay quien traduzca la queja en expectativa. Tampoco el sindicalismo logra hacerlo. Esa calma no es mérito exclusivo del gobernador sino efecto de un clima nacional: un ajuste duro que avanza sin gran conflictividad porque el sistema político no ofrece una salida creíble. Esa ausencia de alternativa funciona como blindaje para Frigerio. Entre Ríos entra así en el verdadero año decisivo, el que casi no se ve. Los calendarios electorales ordenan la superficie, pero las correlaciones se definen antes, en la política cotidiana: presupuestos municipales, alianzas sindicales, internas silenciosas. Frigerio confía en que el diseño institucional lo lleve de la mano hacia la reelección. El peronismo apuesta a que la historia provincial vuelva a abrirle una puerta. Nada está cerrado. La provincia no vive un choque de proyectos sino una disputa por el sentido del futuro. Y en los años sin elecciones cuando la política parece dormida es cuando se decide todo. (*) Licenciado en Ciencia Política (UNER) Fuente: Página Política

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