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Parana » AIM Digital
Fecha: 15/02/2026 11:44
La conducción de la CGT adelantó una reunión clave y evalúa la convocatoria a un paro nacional de 24 horas frente al impulso del Gobierno para tratar la reforma laboral en Diputados. El cambio de escenario debilita la estrategia dialoguista y fortalece las posturas que promueven medidas de fuerza. El secretariado de la central obrera prevé reunirse de manera virtual en el inicio de la semana para analizar la coyuntura y avanzar en una respuesta coordinada. El apuro oficial por llevar el proyecto al recinto, con la intención de votarlo antes de la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, aceleró los tiempos internos y reconfiguró las posiciones dentro del movimiento sindical. La presión de distintos gremios también incidió en el giro. Sectores del sindicalismo que venían reclamando una reacción más contundente frente a la iniciativa oficial impulsaron la posibilidad de una huelga general y de un plan de lucha más amplio. En paralelo, organizaciones sindicales ya activaron medidas parciales y movilizaciones para marcar su rechazo a la reforma. El escenario plantea tensiones dentro de la propia central, donde hasta hace pocos días predominaba la idea de sostener canales de negociación. Sin embargo, el margen para esa estrategia se achicó ante la percepción de que los cambios incorporados al proyecto resultan insuficientes para el sindicalismo y no modifican aspectos considerados sensibles del régimen laboral. La discusión también se proyecta hacia el Congreso. La eventual convocatoria a un paro buscaría incidir en el tratamiento legislativo y forzar nuevas modificaciones al texto, con el objetivo de dilatar su aprobación o propiciar un regreso al Senado para revisar artículos cuestionados. En paralelo, la conducción sindical analiza una estrategia judicial para impugnar puntos de la norma en caso de que avance su sanción. La interpretación es que existen aspectos con posibles inconsistencias legales que podrían abrir la puerta a presentaciones y amparos en tribunales, prolongando el conflicto más allá del debate parlamentario. Con este panorama, la central obrera se encamina a definir en los próximos días si mantiene el camino del diálogo o si avanza hacia una etapa de confrontación abierta con el Gobierno, en un contexto de creciente tensión política y sindical.
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