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Parana » AIM Digital
Fecha: 15/02/2026 07:39
Un informe elaborado por organizaciones ambientales, al que tuvo acceso AIM, advierte sobre los impactos ecológicos, sociales y productivos que podría generar una eventual modificación del marco de protección vigente en Argentina. Un nuevo informe técnico encendió alertas sobre las consecuencias que podría tener una reforma de la Ley de Glaciares en Argentina. El documento sostiene que cualquier reducción en el nivel de protección del ambiente glaciar y periglaciar implicaría riesgos directos para la biodiversidad, los ecosistemas de montaña y el abastecimiento de agua en amplias regiones del país, según constató AIM. El trabajo, cuya autoría corresponde a la Asociación Aves Argentinas, Fundación Vida Silvestre Argentina, Wetlands Internacional ( Fundación Humedales), y WCS Argentina (Wildlife Conservation Society), advierte que los glaciares funcionan como reservas estratégicas de agua y reguladores naturales de los caudales hídricos. Su deterioro o desprotección, plantean, afectaría no solo a las zonas cordilleranas sino también a cuencas que abastecen a comunidades y actividades productivas en distintas provincias. De acuerdo con el informe, cerca del 36 por ciento del territorio continental argentino se encuentra dentro de cuencas alimentadas por deshielo glaciar, lo que resalta la dependencia de ecosistemas, poblaciones y sistemas productivos de estos aportes hídricos. En términos ecológicos, el documento señala que los ambientes glaciares y periglaciares sostienen una biodiversidad altamente especializada, con presencia de especies endémicas y amenazadas. Humedales altoandinos, bosques andino-patagónicos y ríos de montaña dependen de ese aporte de agua para su funcionamiento, lo que vuelve particularmente sensibles a estos sistemas frente a cambios en su disponibilidad o calidad. El informe también advierte que el retroceso de glaciares y la degradación del ambiente periglaciar, en un contexto de cambio climático, incrementan la vulnerabilidad de estos ecosistemas. Pequeñas alteraciones en los flujos de agua podrían desencadenar impactos significativos sobre áreas protegidas, humedales y especies en riesgo, informaron a AIM especialistas vinculados al análisis. En el plano legal, el documento subraya que la Ley Nacional 26.639 constituye una herramienta clave para garantizar la preservación de estos sistemas y que eventuales modificaciones que reduzcan su alcance o deleguen definiciones a las provincias podrían debilitar los presupuestos mínimos de protección ambiental establecidos a nivel nacional. La investigación advierte además que los glaciares y ambientes asociados son fundamentales para la estabilidad de cuencas hidrográficas y la provisión de agua en períodos de sequía, y que su deterioro impactaría sobre la conectividad ecológica y la resiliencia de los sistemas naturales y productivos del país. Entre las conclusiones, el documento remarca que cualquier reforma del marco legal debería analizarse bajo el principio precautorio, considerando efectos acumulativos y de largo plazo sobre los ecosistemas y las especies que dependen del agua de deshielo, según información a la que accedió AIM. En paralelo, el Congreso avanza en el análisis de iniciativas vinculadas a la Ley de Glaciares que proponen revisar el alcance del ambiente periglaciar y otorgar mayor margen de decisión a las provincias sobre su delimitación y uso. El debate legislativo se da en un contexto de tensiones entre sectores productivos y organizaciones ambientales, y abre interrogantes sobre el impacto que eventuales cambios podrían tener en los presupuestos mínimos de protección ambiental vigentes, constató AIM.
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