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Parana » AIM Digital
Fecha: 15/02/2026 07:39
La tendencia crece en redes sociales argentinas y genera discusiones entre especialistas, activistas y adultos. Jóvenes que se identifican con animales no humanos plantean interrogantes sobre los límites entre identidad, expresión personal y bienestar psicológico. En las últimas semanas, la palabra therian comenzó a circular con fuerza en Argentina impulsada por videos virales, debates en redes y el testimonio de influencers y usuarios jóvenes que comparten sus experiencias. Según información a la que accedió AIM, el fenómeno no es nuevo a nivel global, pero su visibilidad local es reciente y crece al ritmo de las plataformas digitales. Quienes se identifican como therians aseguran que no se trata de un juego ni de una performance, sino de una vivencia identitaria o espiritual vinculada con animales como perros, gatos o lobos. Sostienen que comprenden su condición humana en términos biológicos, pero describen una conexión interna persistente con una especie animal que forma parte de su identidad personal. El término proviene de therianthropy y se utiliza en comunidades digitales desde hace décadas para describir a personas que sienten identificación profunda con un animal. A diferencia del furry fandom, asociado a lo estético o lúdico, los therians plantean una dimensión identitaria, psicológica o simbólica. Algunos hablan de estados de percepción denominados shifts, momentos en los que se sienten más cercanos a esa identidad animal, mientras que otros lo viven de forma estrictamente interna. La expansión del fenómeno está fuertemente ligada a internet. Foros, redes sociales y comunidades virtuales permitieron que experiencias que antes permanecían en silencio encontraran lenguaje y visibilidad. Informaron a AIM especialistas que este tipo de procesos no son nuevos en la historia cultural, pero se amplifican en entornos digitales donde la autoidentificación y la búsqueda de pertenencia se vuelven centrales. El crecimiento del tema también generó polémica. Dentro y fuera de la comunidad LGBT surgieron voces que expresan incomodidad o temor a que estas identidades sean utilizadas para desacreditar luchas por derechos sexuales y de género. Otros sectores defienden la libertad individual y la posibilidad de nombrar experiencias personales sin necesidad de validación externa. Desde el campo de la salud mental, indicaron a AIM profesionales que identificarse como therian no constituye en sí mismo un diagnóstico ni una patología. El foco, explican, debe estar en el bienestar de la persona y en si esa vivencia interfiere en la vida cotidiana, las relaciones o el desarrollo personal. Cuando no genera sufrimiento ni aislamiento, suele interpretarse como una forma de expresión identitaria dentro de la diversidad cultural contemporánea. A nivel internacional, el fenómeno comenzó a registrarse con mayor visibilidad en la década de 1990 en foros de internet y comunidades digitales, donde se compartían experiencias vinculadas a la espiritualidad, la psicología y la identidad. Con el avance de redes como TikTok e Instagram, la temática se masificó entre adolescentes y jóvenes que encuentran en esas plataformas espacios de reconocimiento y validación. En Argentina, el debate recién se instala en la conversación pública. Entre la curiosidad, la crítica y la defensa de la libertad individual, los therians se convierten en un emergente de época que interpela a adultos, educadores y especialistas. Fuentes consultadas por este medio coinciden en que el fenómeno obliga a repensar cómo se construyen hoy las identidades en la cultura digital y qué herramientas sociales y educativas se necesitan para abordarlas sin burlas ni estigmatización.
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