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Parana » Cuestion Entrerriana
Fecha: 14/02/2026 15:45
Europa y Estados Unidos miden este fin de semana la profundidad de la fosa atlántica que Donald Trump abrió con su amenaza de tomar por la fuerza la isla danesa de Groenlandia y lanzando una guerra comercial contra los europeos. Los principales dirigentes de la Unión Europea se dan cita hasta mañana domingo en la Conferencia de Seguridad de Múnich, un evento que lleva décadas celebrándose en la ciudad bávara y que ha ganado importancia desde el ataque ruso a Ucrania y la vuelta del magnate republicano a la Casa Blanca. El año pasado, el vicepresidente estadounidense JD Vance dejó estupefactos a los europeos con un discurso de tintes racistas en el que los acusaba de permitir inmigración sin control y de evitar con formas no democráticas que los partidos de ultraderecha, que son los que quieren destruir la Unión Europea, llegaran al poder. La situación cambió. Los europeos ya no se verán sorprendidos. Y Washington debería bajar al menos el tono retórico, aunque en el fondo no cambie su discurso, porque en Múnich se espera este sábado al secretario de Estado Marco Rubio, más diplomático que Vance. También porque la relación con Estados Unidos no ha hecho más que deteriorarse entre amenazas. La última pedrada estadounidense fue la de enviar de gira a Europa a la número dos de Rubio para contactar con centros de pensamiento que ayuden a los partidos ultraderechistas a cambio de financiación estadounidense. La reunión de Múnich empezó con Alemania dejando claro que la relación está en cuidados intensivos. El jefe de gobierno Friedrich Merz, anfitrión, abrió las jornadas pidiendo trabajar para mantener la relación con Washington: No me convence cuando se pide que Europa renuncie a Estados Unidos como aliado. Juntos somos más fuertes, añadió. Pero Merz también hace un análisis realista: El viejo orden mundial ya no existe. El alemán pide una refundación de la OTAN que dé más peso a los europeos. Y anunció, como ya se había comunicado hace semanas, que está negociando con Francia que el arma nuclear francesa sea el paraguas de seguridad de la Unión Europea. Una nueva era geopolítica Marco Rubio, en unas cortas declaraciones a la prensa después de reunirse con su homólogo chino, vino a darle la razón a Merz: El viejo mundo ha desaparecido. Vivimos en una nueva era geopolítica, y exigirá de todos nosotros que reexaminemos cómo serán las cosas y cuál será nuestro papel. Rubio aprovecha esta visita para visitar a los dos dirigentes más a la ultraderecha ahora mismo, dos aliados de Moscú, dos caballos de Troya, como dice un diplomático escandinavo: el húngaro Viktor Orban y el eslovaco Robert Fico. El presidente Emmanuel Macron cerró la primera jornada diciendo que Europa tiene que convertirse en una potencia geopolítica. Tenemos que reducir nuestras dependencias a través de políticas que den preferencia a lo europeo. Y tiene que ser para la inteligencia artificial, la computación en nube, los minerales críticos, las tecnologías limpias, las industrias de defensa y el diseño de nuestros armamentos. En cualquier sector en el que tengamos sobre dependencias, tenemos que eliminar riesgos a nuestro modelo y apoyar la preferencia europea. Macron apunta al Buy European que los gobiernos del bloque están ultimando.
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