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Paraná » 9digital
Fecha: 13/02/2026 10:08
La Cámara de Diputados dio luz verde este jueves al Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, firmado el 17 de enero de 2026 en Asunción, y enviado al Congreso por el Poder Ejecutivo el pasado 5 de febrero. La votación se concretó cerca de la medianoche y tuvo como resultado 203 votos a favor, 42 en contra y 4 abstenciones, que correspondieron a los diputados de Unión por la Patria Raúl Hadad, Nancy Sand, Julia Strada y Christian Zulli. El texto tuvo dictamen en las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto y del Mercosur el miércoles y constituye el mayor entendimiento comercial celebrado por el Mercosur y la UE, configurando un mercado conjunto de más de 700 millones de personas. El Gobierno subraya que la aprobación del instrumento permitirá: - Incrementar la proporción del PBI global con el que Argentina mantiene acuerdos comerciales, superando el 30 % tras su entrada en vigor. - Otorgar previsibilidad y señal de apertura a los operadores económicos internacionales. - Fortalecer la estrategia de inserción externa de la administración Milei, en línea con las reformas económicas implementadas. El Ejecutivo destaca que, al tratarse de un acuerdo interino, entrará en vigor entre Argentina y la UE aunque otros países del Mercosur aún no lo hayan ratificado, habilitando beneficios inmediatos mientras se completa el proceso del Acuerdo de Asociación más amplio. El acuerdo ofrece ventajas significativas para el agro y las economías regionales del Mercosur: - Las mayores cuotas agrícolas jamás otorgadas por la UE, incluyendo carne bovina, carne aviar, maíz, arroz y lácteos. - Mejoras arancelarias inmediatas o de corto plazo para carne, langostinos, calamares, merluza, miel, cítricos, frutas y biodiesel. - Acceso libre de aranceles desde la entrada en vigor para productos pesqueros clave como langostinos, merluza Hubbsi y calamar. - Eliminación de aranceles al vino, junto con el reconocimiento de indicaciones geográficas argentinas y expresiones tradicionales (reserva, gran reserva). - Beneficios para productos hoy afectados por aranceles elevados: frutas frescas, frutos secos, legumbres, tabaco, hortalizas, aceite esencial de limón, mate y té. Al mismo tiempo, el acuerdo incorpora procedimientos sanitarios y fitosanitarios más ágiles, plazos más predecibles y un mecanismo de consultas bilaterales para acelerar la resolución de conflictos comerciales. Mientras que la liberalización comercial genera resistencia en algunos sectores industriales, el Gobierno asegura que el acuerdo incluye plazos largos y exclusiones para productos sensibles, además de herramientas para amortiguar impactos: - La mayoría de las importaciones desde la UE tendrá un esquema de desgravación a 10 años o más. - El sector automotor contará con una apertura gradual, con salvaguardias específicas de hasta 18 años. - Se prevén exclusiones permanentes para productos que el Mercosur considera vulnerables. Al mismo tiempo, el oficialismo sostiene que el acuerdo traerá: - Mejor acceso a insumos industriales y bienes de capital, reduciendo costos y aumentando competitividad. - Nuevas oportunidades para exportaciones industriales en cadenas de valor globales. - Mayor transferencia tecnológica, especialmente en sectores como energía, metalurgia básica o procesamiento de minerales. Más financiamiento europeo para la inversión productiva, dado que la UE es ya la principal fuente de IED en Argentina. Cómo fue el debate Abrió el debate el sanjuanino Carlos Gustavo Jaime Quiroga (Producción y Trabajo), quien hizo referencia a los beneficios que representa el acuerdo para la Argentina en particular y su provincia en particular. Este tratado siempre traerá beneficios para todos aquellos que sean capaces de exportar -aseguró-. El acuerdo establece la eliminación progresiva de aranceles sobre el 92% de los productos exportados desde el Mercosur a la Unión Europea. En su explicación, destacó los beneficios para su provincia, al señalar que permitirá la entrada de nuestros vinos sanjuaninos, mostos, aceite de oliva y pistachos. Actualmente estos productos enfrentan elevados aranceles. Destacó también que las exportaciones del Mercosur podrían crecer el 76% en 5 años y un 122% en diez años, a partir de la puesta en vigencia de este acuerdo. Diametralmente opuesta es la postura de la izquierda, que a través de Miriam Bregman y Néstor Pitrola expresaron sus durísimas críticas al acuerdo. La primera se preguntó: Si es tan bueno, ¿Por qué no lo quisieron debatir? Si es tan bueno, ¿por qué no se lo informaron a todos los trabajadores punto por punto, así venían y lo aplaudían. Opinamos lo contrario: son la continuidad de la política económica de Milei y Caputo, un verdadero industricidio. Asimismo habló de políticas primatizadoras de la economía. Es que es un acuerdo que profundiza el estractivismo, señaló, para hablar luego de la enorme desigualdad entre los dos bloques, ya que el 70% de las importaciones que hace el Mercosur de la UE son productos manufacturados, y al revés, el 60% de los productos que son exportados desde esta región, son productos agrícolas y alimenticios. Ahí está la trampa, resumió. Muy por el contrario, la cordobesa Alejandra Torres habló de una oportunidad histórica para la región y resaltó los efectos que van a traer la ratificación del acuerdo para nuestro país y nuestros socios del Mercosur. Apuntó en ese sentido que el Mercosur solo tiene acuerdos comerciales con países que representan el 10% del PIB mundial. En cambio, continuó, cuando este acuerdo esté en vigencia vamos a incrementar nuestro intercambio con un bloque que representa el 20% del PBI global; un mercado de 500 millones de consumidores, con un poder adquisitivo de 40 mil dólares del PBI per capita. En su intervención, el presidente del bloque Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichetto, destacó que se trata de una iniciativa como una verdadera política de Estado porque desde el año 99 los presidentes sostuvieron la necesidad de avanzar en un acuerdo con la comunidad europea. Es una política de Estado que aborda la apertura de más de 500 millones de consumidores, un mercado realmente importante. Es un acuerdo de bloque no de país país que determina baja de aranceles porque la comunidad europea lo va a bajar en el 92% y el Mercosur 91%, proceso de adaptación para la industria sensibles que tienen complejidades competitivas que requieren de una política de Estado del actual gobierno y de los que vendrán para bajar las cargas impositivas para ponerlos a nivel y poder competir tiene plazos de 10 a 15 años para la adaptabilidad al sistema, detalló. Pichetto señaló que establece ciertos rubros fuera del acuerdo como la carne bovina, la aviar, el azúcar, cláusulas de protección, hay reglas ambientales y sanitarias exigentes para cumplir, propiedad intelectual, etc. Hay un bloque de argumentos que son beneficiosos para el Mercosur. Esto conserva y consolida una alianza estratégica del Mercosur. A todas luces este tema es una decisión realmente importante y espero que el Senado la complemente rápido, bregó. A su turno, el diputado del Pro Javier Sánchez Wrba comentó que nuestro comercio exterior representa actualmente solo el 28% sobre nuestro PBI. Muy por debajo de la región y la mitad del promedio mundial, dijo. Agregó que la Unión Europea ya es hoy el principal inversor extranjero en nuestro país, con un stock de 78 mil millones de dólares. Por lo tanto, este acuerdo no viene a inventar una relación, sino a mejorar la seguridad jurídica y las condiciones de intercambio con un socio estratégico. Algunos dicen que este acuerdo va a afectar nuestra industria; esto es falso. Es una mentira que nos atrasó muchísimas décadas -explicó-. La realidad es que la mayor parte de lo que importamos de Europa son bienes de capital, que al eliminar los aranceles de esos bienes vamos a bajar el costo argentino. El excanciller peronista Santiago Cafiero manifestó por su parte una oposición muy férrea contra el acuerdo. Arrancó diciendo que este no es el acuerdo que hace décadas se venía negociando. Este no es ese acuerdo, aclaró, planteando que este es un tratado de libre comercio. Todas esas cosas vinculadas a la cooperación, el apartado político no está: se separó el capítulo comercial del político, para que pueda avanzar la negociación que se llevó adelante durante el Gobierno de Mauricio Macri. En junio de 2019 se firman estos aranceles que se alcanzaron ahí y no antes. ¿Por qué? Porque históricamente la Argentina peleaba por cuotas de carne más altas, para desgravar en menor medida la cantidad de aranceles, evidentemente se logra este acuerdo porque el Gobierno argentino de ese tiempo se bajó los pantalones y entregó todo. Para Cafiero es un muy mal acuerdo. Para la industria, porque abre indiscriminadamente la industria textil, autopartista, automotriz, metalmecánica, y consigue rebajas, en teoría, en el 99% de los aranceles agropecuarios. Esto es cierto, está en el papel, pero la rebaja arancelaria no otorga acceso al mercado. El diputado de UP sostuvo que la Unión Europea tiene barreras paraarancelarias que se visten de reglamentos vinculados a la deforestación, el uso de agroquímicos por ejemplo, y todas estas políticas que parecen virtuosas para cuidar el ambiente, en realidad terminan funcionando como muros para que la producción agropecuaria del Mrcosur y de Argentina no penetre en Europa. Como ejemplo explicó que había una política concreta con respecto al biodiesel; en el acuerdo bajan el 6% del arancel al 0%. Pero hay una directiva con respecto al reglamento de la deforestación que impide que se exporte biodiesel argentino. Cuando concluyó la exposición de Santiago Cafiero, la diputada radical Karina Banfi pidió una intervención para retrucar los dichos del diputado de UP respecto de que el Gobierno de Macri se había bajado los pantalones. No he escuchado una frase más antipatria que esa, lanzó. Por el contrario, celebró el acuerdo alcanzado y lo atribuyó a la madurez política que hemos alcanzado, y lamentablemente ese bloque sigue con las pendejadas. Luego de una exposición de la diputada de UP Florencia Carignano también opuesta al acuerdo, intervino Agustín Rossi, quien por el contrario anunció que votaría a favor, porque el acuerdo fortalece al Mercosur; lo fortalece ante los ya existentes acuerdos bilaterales asimétricos. Si no hubiese existido este acuerdo con la Unión Europea, tensionarían más el Mercosur. Como peronista lo reivindico; nunca nos imaginamos saliendo del Mercosur. Concluyó su exposición contando que el tema había despertado distintas posiciones en el bloque y por eso votarían divididos. También en contra se pronunció Itai Hagman, quien habló de asimetrías y descartó que un acuerdo sea siempre de beneficio mutuo. No alcanza con la igualdad formal ante la ley y se requiere siempre que en cualquier tipo de acuerdos existan acuerdos que compensen esas asimetrías, sostuvo. En este caso no hay, aseguró. A su turno, el diputado Eduardo Valdés señaló que el canciller uruguayo presentó este acuerdo en el Parlamento, que conformó una comisión bicameral para estudiarlo y escuchar a sectores productivos. De igual manera en Brasil, el canciller Mauro Vieira y el diputado Arlindo Chinaglia presentaron el acuerdo ante el parlamento y acordaron un plazo para tratarlo y analizarlo en detalle. Paraguay lo pasó a marzo. Se preguntó cuál es el apuro? ¿Por qué no vino el canciller Quirno al Congreso? Porque el 5 de febrero el presidente Milei firmó un acuerdo comercial con EEUU, vulnerando un acuerdo fundamental entre los países del Mercosur, que son los aranceles comunes. Argentina se cortó solo. Por eso no puedo acompañar este acuerdo Otro excanciller, Jorge Taiana adoptó una posición intermedia, al hablar de ventajas y desventajas. Admitió beneficios en materia de venta de carnes, pero cuestionó el tema biodiesel, que Argentina vende a Europa. No es tan fácil para las economías regionales; la competencia con Europa es fuerte, alertó también, y cuestionó la ausencia de debate que existió en este tema. Adelantó finalmente que no acompañaría el acuerdo, a pesar de haber trabajado mucho en el mismo. Ya sobre el final del debate, el presidente de la Comisión de Mercosur, Damián Arabia, habló de una oportunidad histórica, destacando que hay un pueblo entero que ha trabajado y ansía la posibilidad de una zona de libre comercio más grande del mundo. Señaló que las negociaciones entre ambos mercados empezaron hace 25 años y abogó por entender que el desarrollo no es compatible con el aislamiento. La amplia mayoría de los aranceles podrán ser gradualmente eliminados y en algunos sectores determinados como el agrícola logrará la eliminación del 99% de los aranceles a nuestros productos, logrando una economía más competitiva, garantizó. Es con el mundo, no contra el mundo; es con comercio, no contra el comercio; y sobre todas las cosas, es con libertad económica y no contra la libertad económica que nuestro país va a crecer, arengó. Cerró el debate la flamante presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores, Juliana Santillán, quien aseguró que lo firmado en Asunción constituye uno de los mayores acuerdos birregionales del planeta. Y no estamos hablando de un tratado menor, ni de una preferencia arancelaria aislada, sino de la conformación de un mercado ampliado de más de 700 millones de consumidores. La cuestión Malvinas Uno de los aspectos políticamente más sensibles del debate es la Cuestión Malvinas. El dictamen consigna que el acuerdo incorpora cláusulas específicas de salvaguarda de la soberanía argentina, y que el 18 de diciembre de 2025 los Estados Partes del Mercosur elevaron a la UE una declaración conjunta reafirmando los derechos soberanos argentinos sobre las islas y exigiendo que cualquier actividad vinculada a ese territorio respete la legislación nacional como condición para la aplicación del acuerdo. El Gobierno enfatiza este punto para desactivar críticas opositoras sobre una eventual cesión de soberanía. El texto reconoce que la UE solicitó la firma de dos instrumentos paralelos: el Acuerdo Interino de Comercio, ahora en tratamiento; y el Acuerdo de Asociación, actualmente en proceso de perfeccionamiento jurídico en los Estados miembros europeos. En este contexto, el Gobierno insiste en dar luz verde al acuerdo interino para evitar demoras y aprovechar beneficios comerciales inmediatos, aun mientras el acuerdo mayor avanza por carriles diplomáticos más complejos. Fuente: Parlamentario
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