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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 13/02/2026 07:24
El desarrollo de la actividad hidrocarburífera no convencional generó una demanda sostenida de perfiles técnicos especializados capaces de operar en entornos productivos de alta complejidad. Las tareas vinculadas a perforación, mantenimiento, instrumentación y seguridad operativa se consolidaron como áreas clave dentro de la estructura de producción. En ese escenario, la formación técnica orientada al trabajo en yacimiento se posicionó como un puente directo entre capacitación y empleo. El atractivo de estas posiciones se vinculó también con el nivel de remuneraciones que maneja el sector. Según relevamientos salariales del mercado, los puestos operativos en yacimiento se ubicaron entre los mejor pagos del ámbito industrial. En grandes compañías, de acuerdo a la Guía Salarial de Adecco, un oficial instrumentista o un electricista registró ingresos que partieron de valores cercanos a los $3,3 millones mensuales y alcanzaron cifras superiores a los $5,7 millones, según responsabilidades y estructura empresarial. En cargos jerárquicos, como jefaturas de producción, los pisos salariales se mueven en escalas elevadas, lo que refuerza el interés por acceder a trayectos de especialización técnica. Dentro de ese contexto, la oferta de capacitación específica se organizó como una herramienta para responder a la demanda concreta de la industria. Los programas apuntan a la formación de trabajadores preparados para desempeñarse en procesos de exploración y producción, con foco en la eficiencia operativa y la seguridad. Las áreas críticas incluyen perforación, fractura, instrumentos, mantenimiento mecánico, mantenimiento eléctrico y producción, segmentos que concentran gran parte de las necesidades laborales del sector. La identificación de estos perfiles responde a un análisis prospectivo de demanda ocupacional y tecnológica que lideró la Fundación YPF, orientado a anticipar las competencias requeridas para el crecimiento de la actividad energética durante la próxima década. Ese trabajo permitió alinear la formación con los requerimientos reales de las empresas que operan en el yacimiento. Cuándo arracan los cursos gratuitos En ese entramado de capacitación técnica se insertó el Instituto de Formación Técnica Vaca Muerta, que lanzó su ciclo lectivo 2026 con una propuesta educativa gratuita diseñada junto a compañías del sector. El objetivo es ofrecer cursos intensivos que faciliten la inserción laboral directa en operaciones de yacimiento, con contenidos adaptados a las exigencias productivas actuales. La oferta académica incluye seis cursos orientados al rol de operador del Upstream, el segmento que abarca la exploración y producción de hidrocarburos, además de una capacitación específica en seguridad operativa en yacimiento. Los trayectos permiten elegir especializaciones en las áreas técnicas críticas previamente identificadas, con un esquema de enseñanza centrado en la práctica. El proceso de inscripción se realiza de manera virtual y permanecerá abierto hasta el 21 de febrero. Los aspirantes deben completar el trámite a través del sitio oficial del instituto (www.ivm.com.ar). Los requisitos de ingreso son: secundario completo o ciclo básico común aprobado, habilidades digitales básicas y disponibilidad de conectividad para las instancias formativas que combinan actividades sincrónicas y asincrónicas. Cada curso tiene una duración intensiva de cuatro meses, con el objetivo de acelerar la incorporación de los estudiantes al mercado laboral. El cronograma se organiza en turnos tarde y noche, de 14 a 18 o de 18 a 22 horas, para facilitar la asistencia. Las fechas de inicio se escalonan el 9 de marzo, el 6 de abril y el 11 de mayo, según la capacitación seleccionada. La modalidad de cursada es presencial y gratuita, con un enfoque estrictamente práctico. Los alumnos acreditarán competencias técnicas y horas de práctica profesional reconocidas por la industria y los certificados cuentan con el aval oficial del Consejo Provincial de Educación de Neuquén, lo que otorga validez institucional a la formación. Las actividades se desarrollan en el Polo Tecnológico de Neuquén, un espacio de más de 2.600 metros cuadrados equipado con infraestructura para entrenamiento técnico. Allí funcionan laboratorios de química aplicada, talleres de mantenimiento eléctrico con tableros didácticos y salas con simuladores de perforación, workover y fractura. Esta tecnología permite recorridos en entornos tridimensionales que replican locaciones reales, con el fin de preparar a los estudiantes para condiciones operativas concretas. La formación se complementa con el uso del primer pozo escuela del país, ubicado en la zona de Río Neuquén. En ese espacio, los futuros operarios adquieren experiencia directa en instalaciones reales, bajo un esquema controlado que prioriza la seguridad y la precisión técnica, aspectos centrales para la operación en campo. El respaldo institucional del instituto se sostiene en un consorcio de compañías del sector energético. Trece empresas de servicios se integraron como socias, entre ellas Halliburton, San Antonio Internacional, DLS Archer y Calfrac Well Services. Estas firmas trabajaron junto a operadoras como YPF, TotalEnergies, Vista Energy y Pluspetrol, en un esquema de articulación entre sector productivo y formación técnica. El instituto proyecta una capacitación anual de entre 2.000 y 3.000 personas, un volumen alineado con la expansión de la producción energética. La industria demanda técnicos especializados en automatización y control de procesos, competencias necesarias para sostener la eficiencia operativa en la explotación no convencional. En términos de proyección laboral, los perfiles formados acceden a posiciones operativas y de supervisión dentro del sector. Como referencia de escala salarial, un Gerente de Producción en una empresa de gran envergadura puede registrar ingresos de hasta $22,6 millones mensuales, lo que refleja la amplitud de remuneraciones dentro de la actividad.
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