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Crespo » Paralelo 32
Fecha: 12/02/2026 12:24
El Gobierno nacional obtuvo este miércoles un triunfo político de alto impacto en el Senado al aprobar por 42 votos contra 30 el proyecto de modernización laboral, una de las principales iniciativas impulsadas por el presidente Javier Milei para fomentar la creación de empleo formal y reformar el esquema vigente de relaciones laborales. Con la media sanción en la Cámara alta, el proyecto será girado ahora a la Cámara de Diputados. El oficialismo aspira a convertirlo en ley antes del 27 de febrero, en un contexto de negociaciones abiertas y búsqueda de consensos para sostener la mayoría alcanzada. Cómo se votó La iniciativa reunió 42 votos afirmativos provenientes de La Libertad Avanza (LLA), la UCR, el PRO y bloques provinciales como Independencia, Frente de la Concordia Social, Despierta Chubut, Primero los Salteños, Provincias Unidas, Frente Cívico y La Neuquinidad. Las más leídas El respaldo incluyó los 20 senadores de LLA, 10 radicales, 3 del PRO, 2 del Frente de la Concordia Social, 2 de Provincias Unidas, y un voto de cada uno de los bloques Independencia, Despierta Chubut, La Neuquinidad, Primero los Salteños y Frente Cívico. En tanto, los 30 votos en contra correspondieron al interbloque peronista integrado por el bloque Justicialista, Convicción Federal y el Frente Cívico de Santiago del Estero que sumó 28 rechazos, a los que se añadieron dos legisladores de Santa Cruz. La sesión comenzó a las 11.13 con 38 senadores presentes y la votación en general se produjo a la 1.20. El tratamiento en particular concluyó pocos minutos antes de las 4 de la madrugada, tras unas quince horas de debate en las que expusieron 32 senadores y 10 jefes de bloque. Apoyo de gobernadores El oficialismo logró también el acompañamiento de mandatarios provinciales como Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Ignacio Torres (Chubut), Rolando Figueroa (Neuquén), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Martín Llaryora (Córdoba) y Hugo Passalacqua (Misiones), cuyos espacios políticos aportaron votos clave. En el tramo final de la sesión estuvieron presentes en el recinto la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el ministro del Interior, Diego Santilli; el subsecretario Eduardo Lule Menem y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Tras la aprobación del Presupuesto 2026 en diciembre y luego de la Ley Bases sancionada en 2024, la reforma laboral se convirtió en uno de los proyectos más relevantes para la Casa Rosada. Los ejes centrales de la reforma Entre los cambios más significativos que introduce el proyecto se destacan: - Convenios colectivos por empresa: habilita la negociación a nivel de cada compañía, por encima de los acuerdos sectoriales. - Tope a las indemnizaciones por despido: fija un límite basado en el salario promedio registrado. - Banco de horas: permite compensar horas extra con jornadas de menor carga en otros períodos. - Cambios en el período de prueba y en el régimen de multas por empleo no registrado. - Límites al derecho de huelga en servicios esenciales. - Creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL): financiará despidos con aportes del 1 % de las contribuciones de grandes empresas y 2,5 % de las pymes destinados a la Anses. El oficialismo defendió estos puntos como herramientas para reducir la litigiosidad, dar previsibilidad y promover la formalización del empleo. La oposición, en cambio, advirtió que podrían debilitar derechos adquiridos y fragmentar la negociación colectiva. Uno de los capítulos más debatidos fue el referido a los aportes obligatorios a gremios y cámaras empresariales. Allí, el senador del PRO Martín Goerling Lara propuso que los aportes sindicales sean voluntarios, retomando la propuesta original del Ejecutivo. En esa votación el oficialismo obtuvo 40 votos, dos menos que en los capítulos anteriores. También se resolvió mantener el sistema de aportes sindicales sin plazo de vencimiento, aunque con un tope del 2 %, y establecer un límite del 0,5 % para las contribuciones obligatorias a cámaras empresariales. En cuanto al Instituto Nacional del Cine (INCAA), se decidió sostener hasta 2028 el actual esquema de financiamiento 10 % sobre entradas de cine, 10 % sobre venta o alquiler de videos y 25 % de la recaudación del ENACOM y luego reemplazarlo por partidas del Presupuesto nacional. Negociaciones de último momento Sobre el cierre, el oficialismo incorporó como anexo el traspaso de la Justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires, ante la imposibilidad reglamentaria de tratarlo como proyecto separado en sesiones extraordinarias. Además, tras un pedido del PRO para habilitar a las billeteras virtuales a pagar salarios, el oficialismo resolvió mantener esa facultad exclusivamente para entidades bancarias. Las fintech que deseen ofrecer ese servicio deberán adecuarse a las normas del Banco Central, según indicaron fuentes parlamentarias. Un debate intenso En el cierre del debate, la presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, defendió la reforma y afirmó que el país está atado a una legislación obsoleta que lo mantiene anclado en el pasado. Sostuvo que el crecimiento dependerá de dinamizar el sector privado y no de expandir el Estado. Desde la oposición, el jefe del interbloque peronista, José Mayans, calificó el proyecto como inconstitucional y advirtió que va a fracasar. Argumentó que vulnera el artículo 14 bis de la Constitución y tratados internacionales, y cuestionó que se modifiquen 41 leyes en una sola jornada de tratamiento. El senador libertario Juan Cruz Godoy abrió el debate defendiendo la iniciativa como una respuesta al miedo de los empleadores a contratar por los riesgos de litigios laborales. Por su parte, el peronista Mariano Recalde afirmó que la norma no está pensada para generar trabajo y criticó los cambios en vacaciones y jornada laboral. La radical Carolina Losada, en cambio, sostuvo que la reforma traerá más inversión, más empresas y mejores jubilaciones. Con la media sanción en el Senado, el proyecto inicia ahora una nueva etapa en Diputados, donde se anticipa un tratamiento intenso y negociaciones decisivas para definir el alcance final de una de las reformas estructurales más ambiciosas del actual Gobierno.
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