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Concordia » Despertar Entrerriano
Fecha: 12/02/2026 11:19
La medicina es una carrera sacrificada, pero profundamente noble Ileana María Ipharraguerre Médica En esta edición N° 157 de Entrevistados, charlamos con Ileana María Ipharraguerre, médica clínica, bajo el marco del día en reconocimiento a la mujer en la medicina, una profesión históricamente exigente que hoy sigue ganando protagonismo femenino en todos los niveles del sistema de salud. Ileana, dedicada actualmente a la medicina laboral, con una diplomatura en obesidad y en plena formación de posgrado en nutrición, repasa su recorrido profesional, los cambios en la práctica médica, los desafíos de ejercer en distintos contextos, la conciliación con la maternidad y la satisfacción de acompañar procesos de salud desde la educación y la cercanía con los pacientes. Para comenzar, preséntate y contamos: ¿hace cuanto tiempo te dedicas a la profesión? Yo soy Ileana María Ipharraguerre, soy médica y llevo 25 años en la carrera. Actualmente hago medicina laboral, realicé una diplomatura en obesidad y estoy terminando el posgrado en nutrición. ¿Qué te llevó a querer ser médica? Inicialmente mi idea era estudiar nutrición y me sugirieron que hiciera primero medicina para después especializarme en nutrición. Después la vida me fue llevando por otras especialidades y ahora retomé esa idea inicial, digamos, de empezar de lleno con la parte nutricional. ¿Era algo que soñabas desde chica o fue surgiendo con el tiempo? Me fue llevando la vida. Siempre me gustó el tema de la comida, preparar recetas y todo eso, y decidí enfocarme en ese camino. Después medicina es tan amplia que te lleva por muchas aristas. Claramente me gustó, porque si no, no la habría terminado. Además, con la familia y las distintas etapas de la vida, uno va adaptándose, pero acá estamos, siguiendo. ¿Cómo es un día típico tuyo de trabajo? Arranco temprano en el hospital, voy al Heras, hago la parte de internación, consultorios y juntas médicas. Eso lo hago de lunes a viernes, y los fines de semana cada tanto hacemos rotaciones. Después estoy en el consultorio que tenemos con mi marido, que es una empresa de medicina laboral, y ahí atiendo de corrido hasta las cinco de la tarde. También estoy en la municipalidad, en la parte de tránsito haciendo la evaluación para los carnets, aunque dentro de poquito ya dejo eso. ¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión? Encontrarle la respuesta a una afección de otra persona, esta cuestión de poder resolver lo que le está pasando a alguien. Desde que empezaste hasta hoy, ¿cómo ves la evolución de la medicina? Hoy con el avance de la tecnología tenemos cosas impensadas antes, como la posibilidad de atender por videollamada o por teléfono. Igual tengo mis reservas con la telemedicina, porque no es lo mismo que tocar a un paciente, pero hay patologías que se pueden resolver de forma virtual. Además, el paciente hoy viene mucho más interiorizado, investiga, y hasta llega con un diagnóstico previo, algo que antes no pasaba. ¿Y en cuanto a equipamiento o tecnología médica? Cambió todo. La modernización, el celular, poder ver estudios en el teléfono cuando antes tenías radiografías en papel. Se viene muchísimo más: cirugías robóticas y técnicas que eran impensadas cuando yo estudiaba. También cambió la forma de aprender. Nosotros estudiábamos con libros enormes, tomos que había que conseguir. Hoy los chicos estudian todo virtual y de forma mucho más práctica, directamente en el paciente. Antes era más teoría primero y después práctica. Hoy creo que la práctica pesa muchísimo. ¿Coincidís con que la práctica termina siendo clave en la formación? Sí, totalmente. La teoría ayuda un montón para tener posibilidades, pero la práctica es distinta, se te graba más. Podés estudiar mil veces algo, pero hasta que no lo vivís no queda tan plasmado. Además, te enseña a reaccionar frente a situaciones que se presentan y que son muchas. ¿Cuál fue el mayor desafío de tu carrera? Cuando me recibí me fui a vivir a Buenos Aires. Trabajar allá era todo un desafío: arrancar con ambulancias, guardias Y cuando volvimos acá fue empezar de nuevo, entrar en el circuito laboral. Trabajé casi dos años en Don Orione haciendo guardias en el hospital. Eso es como pagar derecho de piso, hacerte conocer, insertarte en tu ámbito. También está la cuestión de buscar una relación de dependencia pensando en el futuro, en la jubilación. Agregó: En Buenos Aires es otro ritmo: sos un número, nadie te conoce. En ciudades más chicas la gente te saluda en la calle, te elige, te reconoce. Eso también es un desafío para sostener. ¿Y una experiencia gratificante que te haya marcado? El agradecimiento de la gente, el cariño, los pequeños regalos. No es que uno lo haga esperando eso, porque es lo que estudió, pero cuando te agradecen porque los ayudaste o porque los inspiraste, eso vale mucho. Ahora con la nutrición estoy trabajando mucho en educación: enseñar a alimentarse mejor. Y cuando vuelven y te dicen mirá, lo que me dijiste me sirvió, está buenísimo. ¿Qué consejo le darías a alguien que piensa estudiar medicina? Es una carrera muy sacrificada, con muchas aristas y muchísimas salidas laborales. Tiene inserción rápida, algo que no pasa con todas las carreras. También hay muchas especialidades y muchos lugares donde se necesitan médicos, incluso en pueblos donde no siempre quieren ir. Es una carrera noble porque te permite cambiar, seguir formándote, hacer cursos, explorar otras áreas. Nunca se deja de aprender, hay mucha innovación. Eso sí: requiere dedicación, estudio constante, porque si no te quedás desactualizado. Es demandante, pero tiene sus beneficios. ¿Cuánto dura la formación? Mi plan era de cinco años más un cursillo, y a mí me llevó seis años y pico. No hice residencia, porque ya con el título podés trabajar. Las residencias son de tres o cuatro años según la especialidad y son pagas. Yo me recibí con un hijo, así que ya tenía otras prioridades. Combinar medicina y maternidad no es fácil, así que me dediqué a trabajar directamente. Para cerrar: si volvieras atrás, ¿elegirías de nuevo esta carrera? Sí, creo que sí. Tal vez haría cosas distintas, quizá elegiría otra especialidad, pero es una linda carrera. Yo quería nutrición y hoy estoy en eso, así que la vida me fue llevando y acá estamos. Te invitamos a ver lo más destacado de la entrevista a través de los reels en redes sociales, buscános como @Despertarentrerriano.
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