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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 12/02/2026 07:43
A pesar de que todavía representa un bajo porcentaje de usuarios en la Argentina, y está atravesando un retroceso en la velocidad de ventas a nivel mundial, el auto eléctrico sigue teniendo dos ventajas indiscutibles: la menor contaminación que generan frente a un auto convencional y el menor costo de la energía que mueve sus ruedas. Especialmente ahora que el Gobierno habilitó un cupo de 50.000 autos híbridos y eléctricos que pueden ingresar al país sin pagar arancel de importación del 35 por ciento. Esta situación ha generado que el sobrecosto de un auto eléctrico por su condición de tal baje de un 40% más caro a aproximadamente un 25% respecto a un auto convencional. La electricidad para cargar la batería de un auto eléctrico puede ser la que proviene de empresas con cargadores públicos como las estaciones de servicio, los centros comerciales o los supermercados, y la que se puede obtener conectando el vehículo a la red doméstica o de las empresas para su personal. Así, dependiendo del punto carga, se puede pagar un costo unificado de acuerdo a un consumo fijo por mes o se paga lo que se consume del mismo modo que ocurre con la nafta o el diésel en un auto con motor de combustión. Para tener una mayor dimensión del costo de la electricidad es importante saber dos datos: la capacidad de la batería del vehículo y el precio del kWh de acuerdo a la tarifa domiciliaria que tenga cada usuario. Tomando como referencia los dos autos eléctricos urbanos de mayor acceso y los que lideraron en 2025 y enero de 2026 las ventas de 0 km, la capacidad de las baterías es prácticamente la misma. Se trata del Chevrolet Spark EUV y del BYD Dolphin Mini, que tienen una batería de 42 kWh y 43,2 kWh respectivamente. Ese dato puede compararse con la capacidad del tanque de combustible de un auto. Indica la carga máxima de la batería que impulsa estos dos modelos, que se encuentran entre los que poseen las baterías más pequeñas del mercado. El Renault Kwid E-Tech, que ya no se vende en Argentina, tiene una batería mucho más pequeña, de solo 27,2 kWh; el Renault Kangoo E-Tech cuenta con una de 45 kWh, y el Ford Mustang Mach-E GT incorpora una batería de 91 kWh. Desde el 1 de febrero en Argentina, el precio de la electricidad en la tarifa doméstica T1 R2 (consumo entre 150 y 400 kWh mensuales) es de $132,1 por kWh, siempre que no se supere el límite de 400 kWh por mes. Si el consumo se ubica entre 400 y 500 kWh mensuales, la tarifa cambia a T1 R3 y el valor asciende a $142 por kWh. Para consumos superiores a 700 kWh por mes, correspondientes a las tarifas T1 R4 y R5, el precio se eleva a $145 por kWh. Independientemente del tiempo que lleve la carga, que varía según se utilicen cargadores semirrápidos de 7,4 kWh o 22 kWh, o cargadores rápidos y ultrarrápidos de 50 kWh o incluso 160 kWh, lo fundamental es tener en cuenta el precio del kWh y la capacidad de la batería. De este modo, llenar la batería de un Chevrolet Spark EUV o un BYD Dolhin Mini representa un costo de entre $5.500 y $5.700 por carga completa, que en el caso de un Kangoo E-Tech se convierten en $5.940 y en el del Mustang Mach-E en 12.012 pesos. Con su batería completa, los dos primeros pueden funcionar aproximadamente 350 kilómetros, es decir consumir un promedio de $18,3 por km. Si en cambio se paga la tarifa más alta, de $145 por kWh, el costo de llenar la carga en el auto compacto es de $6.200, en el furgón mediano costaría $6.525 y en el SUV llegaría hasta los 13.195 pesos. Pero si el usuario no tiene cargador doméstico o la posibilidad de enchufarlo en su casa o en la oficina y debe recurrir a estaciones de servicio o cargadores públicos, los valores cambian sustancialmente. A modo ilustrativo, este año YPF dejó de cobrar un abono mensual fijo como ocurría hasta el año pasado y estableció un esquema de precios por cantidad de kWh con valores más altos. Si se consumen hasta 50 kWh por mes, el precio es de $39.000. Si el consumo es de 100 kWh, se deberán pagar $72.500. Si es de 250 kWh, se abonarán $163.100 y si se consumen mensualmente 500 kWh, el costo pasa a ser de $290.100 pesos. La explicación está en el servicio, pero también en la velocidad de carga, ya que mientras en una carga doméstica promedio es de 7,4 kWh, en estas estaciones de servicio es de 50 kWh e incluso hay cargadores de 150 kWh en algunos puntos. En el medio, empresas como ChargeBox tienen una red de 106 cargadores públicos en estaciones de servicio Puma, pero también en centros comerciales, hoteles y otros lugares públicos. Son 16 cargadores de corriente continua (CC) con potencia promedio de 50 kW y 90 de corriente alterna (CA) con potencia promedio de 22 kW. En estos cargadores, el precio de la carga de un auto como el BYD o el Spark sube a entre $20.000 y $25.000 por la batería completa. La compañía realizó una comparación entre el costo de la carga eléctrica y el de combustibles derivados del petróleo y Gas Natural Comprimido. Considerando una autonomía de 500 km como referencia, el costo para un auto eléctrico es, en promedio, $10.833 si se utiliza carga doméstica, $50.000 en cargadores públicos, $70.833 con un vehículo a combustión que utiliza Nafta Súper, $79.176 en el caso de nafta Premium, $69.231 con gasoil común y $29.167 con GNC.
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