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» La Nacion
Fecha: 11/02/2026 14:14
Durante la última década, el mercado automotor argentino atravesó una transformación profunda. No se trató solo de cuántos vehículos se venden por año (con variaciones importantes y ciclos irregulares), sino de qué tipo de autos eligen hoy los consumidores y de dónde provienen esas unidades. El paso de los años permite observar con claridad un cambio estructural: los modelos que dominaban el mercado diez años atrás perdieron protagonismo, mientras que los SUV y las pickups se convirtieron en el nuevo centro del sistema. En paralelo, el origen de los vehículos también se redefinió, con un avance sostenido de los importados y un firme primer paso de las automotrices chinas el año pasado, según muestra el informe anual de patentamientos 2025 elaborado por la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara) y el Sistema de Información Online del Mercado Automotor de Argentina (Siomaa). El mercado volvió a crecer, pero con otra composición El punto de partida del análisis es la actualidad del sector. En 2025 se patentaron 612.291 vehículos 0km, lo que representó un crecimiento interanual del 47,8% y el mejor registro desde 2018. La recuperación alcanzó a todos los segmentos, tanto automóviles como vehículos comerciales livianos y pesados. Sin embargo, ese rebote no implicó un regreso al escenario previo: el mercado que volvió a crecer ya no es el mismo que el de hace diez años. En 2015, el parque automotor argentino estaba dominado por los hatchbacks y sedanes compactos o medianos. Eran los formatos más accesibles y los que concentraban el mayor volumen de ventas. Los SUV, por su lado, ocupaban un lugar más secundario en segmentos específicos y no estaban involucrados de manera tan transversal al mercado como hoy en día. Diez años después, la foto es completamente distinta. De acuerdo con el informe, los SUV pasaron de representar apenas el 8% del mercado total en 2015 al 35% en 2025, convirtiéndose en el segmento de mayor crecimiento del período. En paralelo, las pickups también ampliaron su participación, al pasar del 18% al 26% del total. El resultado es un mercado más alto, más grande y visualmente distinto. Los automóviles tradicionales continúan explicando cerca del 70% de los patentamientos, pero con una pérdida progresiva de peso frente a estos nuevos formatos, una tendencia de la industria a nivel global que encuentra justificación en los costos y aplicaciones múltiples de las nuevas plataformas, como también la gran adopción que mostraron los consumidores a este tipo de vehículos. En este escenario, las principales marcas muestran altos niveles de concentración de ventas. En promedio, los cinco modelos más vendidos explican más del 90% del volumen propio. A su vez, el financiamiento recuperó protagonismo en las ventas, alcanzando en 2025 niveles similares a los de 2015, ubicándose en un 47% de todas las operaciones realizadas (en 2020 ese número cayó hasta un 36%). El plan de ahorro sigue siendo el principal canal, aunque se observa un desplazamiento desde los bancos hacia las financieras de marca. Pickups: de herramienta de trabajo a vehículo de uso cotidiano El crecimiento de las pickups es uno de los fenómenos más consistentes de la última década. Históricamente asociadas al trabajo rural o industrial, fueron incorporando confort, tecnología y equipamiento hasta convertirse en vehículos de uso familiar y cotidiano. Ese proceso explica por qué hoy ocupan un rol central en el mercado y por qué modelos como la Toyota Hilux aparecen de manera recurrente entre los más patentados del país a lo largo del período analizado (en 2025 fue el modelo más vendido). A su vez, cuentan con un beneficios impositivos en la Argentina al ser consideradas vehículos de trabajo. Las ventajas principales incluyen una alícuota de IVA reducida (10,5% en lugar del 21%), la posibilidad de deducir el 100% del IVA y el valor del vehículo en el Impuesto a las Ganancias y en algunas localidades las patentes son más económicas. La consolidación de este tipo de vehículos también ayudó a sostener el peso del diésel, que se mantiene estable en torno al 22% del mercado, impulsado justamente por este segmento. Dentro de las chatas, las pickups medianas concentraron cerca del 16% del mercado argentino, impulsadas por los modelos de producción nacional (Toyota Hilux, Ford Ranger, Volkswagen Amarok, Fiat Titano y RAM Dakota) y en menor medida por alternativas importadas como Nissan Frontier y Chevrolet S10, entre otras. Importados, sus orígenes y presencia en el mercado local Otro de los cambios estructurales que muestra el informe es la evolución del origen de los vehículos. En 2025, el 60% de los patentamientos correspondió a unidades importadas, mientras que el 40% restante fue de producción nacional. Se trata de una relación inversa a la observada durante varios años de la década pasada y marca un regreso a un esquema de mayor presencia de los modelos del exterior. Brasil continúa siendo el principal proveedor del mercado argentino, aunque el documento muestra con claridad una creciente diversificación de orígenes. Además, en 2015 las 10 principales marcas concentraban el 95,4% del mercado, participación que se reduce al 91,4% en 2025 por el ingreso de nuevas automotrices. En este contexto, Ford y General Motors redujeron su participación, mientras Toyota gana espacio y se consolida con un 16,8%. Dentro de ese proceso de apertura, uno de los datos más relevantes del informe es el crecimiento de los vehículos de origen chino, especialmente en el segmento de los electrificados (híbridos y eléctricos). Durante 2025 se patentaron más de 25.000 unidades provenientes de ese país, consolidando una participación que hace una década parecía inexistente. Al mismo tiempo, otros orígenes tradicionales redujeron su peso relativo dentro del total importado, reflejando un mercado más globalizado y menos concentrado exclusivamente en el Mercosur (las importaciones desde México cayeron un 2% en participación, desde Brasil un 1% y la producción nacional un 2%, con el crecimiento paralelo de China en un 3% y desde otros mercados un 2%). Electrificación: una transición todavía incipiente y el rol del cupo de 50.000 unidades El avance tecnológico también aparece reflejado en el informe. Los vehículos híbridos y eléctricos mantienen su crecimiento desde 2020 y en 2025 alcanzaron el 4,6% del mercado total, aunque todavía con un peso limitado frente a las motorizaciones tradicionales. Si bien su participación aún es baja, el crecimiento está estrechamente ligado al mayor ingreso de modelos importados y a la ampliación de la oferta disponible. La participación de los vehículos a nafta se reduce de forma sostenida (del 83% al 73%), mientras el diésel se consolida en torno al 22% y los vehículos a GNC cuentan con una participación marginal. El llamado cupo de electrificados es uno de los principales instrumentos que utiliza hoy el Gobierno para ampliar la oferta de vehículos híbridos y eléctricos en la Argentina y al mismo tiempo, buscar empujar los precios del mercado automotor hacia abajo. Se trata de un régimen que permite importar hasta 50.000 autos por año sin pagar el arancel extrazona del 35%, uno de los impuestos que históricamente más encareció la venta de unidades provenientes fuera del Mercosur. La medida se encuentra actualmente en su segundo año de vigencia, dentro de un esquema que tendrá una duración total de cinco años. El beneficio alcanza exclusivamente a vehículos electrificados y cuyo eje central del sistema es el valor FOB del vehículo, es decir, su precio puesto en el puerto de origen antes de impuestos y fletes. Para acceder al cupo, ese valor no puede superar los US$16.000, un requisito que estructura todo el régimen y explica por qué muchas marcas apostaron por versiones específicas de sus modelos o por vehículos desarrollados especialmente para cumplir con ese tope. Además del precio, la normativa fijó requisitos mínimos para garantizar que los modelos sean aptos para un uso urbano regular. Los vehículos deben pesar al menos 400 kilos, contar con una potencia superior a los 15 kW equivalentes a unos 20 caballos de fuerza y ofrecer una autonomía mínima de 80 kilómetros. Estas condiciones se establecieron para impedir el ingreso de microvehículos eléctricos de prestaciones muy limitadas que no se ajusten a los estándares de circulación tradicionales. El régimen admite un abanico amplio de tecnologías: pueden ingresar autos 100% eléctricos, híbridos convencionales, Mild Hybrid e híbridos enchufables, siempre que respeten los parámetros técnicos y el tope de precio FOB establecido. Dentro de la última asignación, Ford fue la automotriz que obtuvo el mayor cupo individual, con 10.000 unidades destinadas al Territory híbrido. Del lado de los importadores, el protagonismo fue claramente asiático, donde BYD lideró el listado con 3700 unidades, repartidas entre los Dolphin, Dolphin Mini, Seal 5, Song Pro y Yuan Pro. Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. 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