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Parana » Plazaweb
Fecha: 11/02/2026 13:11
El periodista Germán De los Santos describió un escenario de fuerte tensión en Rosario tras el acuartelamiento policial y afirmó que, además del reclamo salarial, existe un desgaste del sistema de funcionamiento de la policía y una grave problemática de salud mental dentro de la fuerza. En declaraciones al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), el corresponsal de La Nación sostuvo que el conflicto se agravó en la última semana y tuvo como detonante el suicidio de un suboficial en la puerta de la Jefatura de Policía de Rosario. La situación se fue agravando desde hace una semana, donde el detonante fue el suicidio de un policía, Oscar Valdés, en la puerta de la Jefatura de Policía de Rosario, relató. Según detalló, el efectivo tenía una enfermedad, fue a tramitar su licencia médica para que se la levanten y cuando salió de la Jefatura de Policía se pegó un tiro en la cabeza. De los Santos explicó que el hecho generó conmoción interna y puso en evidencia problemas estructurales. Señaló que muchos agentes viven a cientos de kilómetros de Rosario y que el régimen laboral profundizó las dificultades. El 90% de los policías que viven y que trabajan en Rosario son oriundos del norte de Santa Fe, entonces eso genera un problema que es histórico y que, por el régimen de trabajo que implementó este gobierno se fue agravando, porque son 12 horas de trabajo y 36 de descanso, con lo cual muchos ni siquiera pueden volver a ver a su familia porque no les alcanzan las horas, describió. A ese cuadro sumó los bajos salarios y la crisis económica. En ese contexto, el gobierno provincial anunció un plus de 500 mil pesos para agentes que viven en las principales ciudades y 250 mil pesos para choferes, pero la medida no desactivó la protesta. El conflicto siguió escalando el fin de semana y en estos últimos tres días ya se agravó con un acuartelamiento de la policía, que se fue extendiendo desde Rosario a otras unidades regionales, indicó. El periodista advirtió que el Ejecutivo enfrenta dificultades para encauzar la negociación. La dificultad con que se encuentra hoy el gobierno es que es bastante anárquico el planteo, muy inorgánico de la propia policía, que al no estar sindicalizada es muy difícil para el gobierno encontrar interlocutores que lleguen a todos, afirmó. Confirmó además que una reunión mantenida hasta la madrugada fracasó y que la protesta continuaba frente a la Jefatura rosarina. En su análisis, De los Santos consideró que hay un reclamo genuino y un desgaste también del sistema de funcionamiento de la policía. Sostuvo que el gobierno obtuvo resultados en materia de control territorial en los últimos años, pero que las exigencias generaron un desgaste que no fue advertido a tiempo. También señaló que el oficialismo observa un trasfondo político en el conflicto. Me parece que también están operando sectores que siempre aprovechan un conflicto, una situación de crisis como son muchos policías exonerados, pasados a disponibilidad y el gobierno ve también un fantasma político detrás de esto, expresó. Mencionó además críticas públicas de sectores opositores en medio de la crisis. Más allá de lo salarial, puso el foco en la salud mental dentro de la fuerza. Se suicidaron el año pasado 17 policías, que es un promedio de más de uno por mes y es algo que no está muy visibilizado y eso también ocurre en las fuerzas federales, alertó. Agregó que las condiciones laborales, las adicciones y el contexto complejo de Rosario conforman un combo bastante grave para la vida de un policía. Por ejemplo, no hay enfrentamiento de la policía con grupos narcos, pero hay policías que se matan, y eso es un tema que me parece que se debería abordar de forma seria, cosa que hasta ahora no ha ocurrido, subrayó. Respecto de una eventual salida, explicó que el gobierno condicionó la negociación a que los efectivos retomen el patrullaje, mientras que desde la fuerza reclaman el levantamiento de sanciones. El gobierno anunció sanciones para los policías que se acuartelaron, sobre todo los que tomaron esa decisión al principio, que son unos 20, y piden que se levanten las sanciones, pero el gobierno se niega, precisó. Finalmente, detalló que se abrió un sumario y se pasó a disponibilidad a 20 agentes, además de iniciarse una causa judicial por presunto incumplimiento de deberes de funcionario público. No obstante, advirtió que el número de efectivos que se plegaron a la protesta es mucho mayor. Va a ser compleja la situación de cómo salir de este conflicto, que siempre cuando la policía está en el medio es difícil porque no hay interlocutores, porque las demandas son bastante inorgánicas, y se le hace difícil a la política también negociar en ese contexto, concluyó.
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