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  • Miranda Lescano Doce: 13 años, 4 horas contra el río y una hazaña que ya es historia

    Parana » Litoral FM

    Fecha: 11/02/2026 10:22

    Con apenas 13 años, Miranda Lescano Doce hizo lo que muchos nadadores adultos sueñan toda una vida: conquistar la exigente ParanáSanta Fe, una de las pruebas más duras de aguas abiertas del país. Lo hizo en 4 horas y 35 minutos. Lo hizo bajo el sol implacable. Lo hizo peleando contra el cansancio. Y lo hizo con una convicción que desarma cualquier pronóstico. Fue difícil, admite con la naturalidad de quien todavía no termina de dimensionar la magnitud de su logro. Acostumbrada a nadar entre dos horas y media y tres, esta vez el desafío fue otro: más de cuatro horas de esfuerzo continuo, corrientes cambiantes, desorientación por momentos y el tramo final con el sol golpeándole de frente, sin dejarle ver con claridad la llegada. Y sin embargo, llegó. Y ganó. Del miedo al río a dominarlo Miranda representa al Paraná Rowing Club y no siempre soñó con las aguas abiertas. De hecho, al principio le daban miedo. No me gustaban, me daba muchísimo miedo el río, confesó, en dialogo con Tribuna Deportiva. Pero el acompañamiento de su entrenador nadador de aguas abiertas fue clave: la llevó de a poco, carrera tras carrera, ayudándola a transformar el temor en desafío. Hoy, ese mismo río que la intimidaba es el escenario donde despliega su carácter. Entrena en pileta entre 8.000 y 10.000 metros por jornada. Suma horas en el río, vueltas a la isla, prácticas en Santa Fe, corrientes que exigen estrategia y compañeras con las que se turna la punta para enfrentar el agua con inteligencia. Nada es improvisado. Detrás de cada brazada hay disciplina, planificación y una estructura que la sostiene. Una mentalidad que no negocia En plena competencia, Miranda largó a un ritmo fuerte. Muy fuerte. Lo suficiente como para que el propio Lorenzo Rizzi ganador de la prueba advirtiera que la tenía cerca y que en cualquier momento podía alcanzarlo. Ella no lo veía. Pero su equipo sí. Desde la embarcación le escribían mensajes en un pizarrón: Ya lo tenés cerca. Apurate. Demostrá que podés. En la orilla, su familia y amigos alentaban sin descanso. Y ella respondía. Con confianza. Sin titubeos. Sin dejarse intimidar por la magnitud del desafío ni por el peso del apellido ParanáSanta Fe. No tuve el asedio de ninguna competidora. Siempre estuve muy confiada, dice. Y esa frase resume una mentalidad poco común para su edad. Cansancio, sol y corazón El tramo más duro fue el final. El Colastiné hasta Santa Fe. El cuerpo agotado. El sol de frente. La visión nublada. El límite físico asomando. Ahí, donde muchos bajan el ritmo, Miranda sostuvo el suyo. Durante más de cuatro horas se alimentó e hidrató estratégicamente. Algo de líquido, algo de durazno para sostener el azúcar. Lo justo. Lo necesario. Lo suficiente para que el corazón hiciera el resto. Porque las grandes gestas no se explican solo con números. Se explican con carácter. Una campeona que recién empieza Miranda ya había ganado la Villa UrquizaParaná en dos ocasiones consecutivas: a los 12 y a los 13 años. Pero esta conquista tiene otro peso. Otra dimensión. Otra exigencia. Y el calendario no da respiro. El 21 de febrero comenzará un circuito de cinco fechas de 5 kilómetros cada una, clasificatorio para integrar la Selección Argentina de aguas abiertas. El objetivo está claro. El futuro también. Mientras algunos le dicen que está loca por asumir semejantes desafíos a su edad, ella responde con simpleza: A mí me gusta el río. Esa frase, tan sencilla, encierra todo. El valor del reconocimiento Detrás de esta historia hay una familia presente, un entrenador comprometido, un preparador físico, amigas que acompañan, un club que la respalda. Pero sobre todo hay una adolescente que eligió no ponerse límites. En tiempos donde abundan las distracciones y escasean los compromisos profundos, Miranda Lescano Doce ofrece una lección silenciosa: el talento necesita trabajo, el miedo puede transformarse en fortaleza y la edad nunca es una excusa cuando la pasión es más grande. Treinta kilómetros de río. Cuatro horas y treinta y cinco minutos. Trece años. El Paraná ya tiene nueva dueña. Y el deporte entrerriano, una protagonista que recién empieza a escribir su historia. Fuente: FM Litoral

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