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  • Stéfano Di Carlo moldea su sello en River, atravesado por el termómetro del fútbol y la mina de oro del Monumental

    » La Nacion

    Fecha: 11/02/2026 08:26

    Stéfano Di Carlo moldea su sello en River, atravesado por el termómetro del fútbol y la mina de oro del Monumental Cuatro años como vicepresidente segundo de Rodolfo DOnofrio y otros cuatro como secretario general de Jorge Brito fueron moldeando en Stefano Di Carlo un estilo de gestión que podría calificarse de vértigo para sus primeros 100 días en el sillón de presidente de River, un anhelo que empezó a incubarse desde que su abuelo y expresidente Osvaldo Tití Di Carlo le hizo vivir el mundo River con apenas tres años. Integrante de la agrupación Filosofía River, Di Carlo adhiere a la corriente transformadora para ubicar al club en el nivel de los más grandes del mundo, sin mirarse en ningún espejo del fútbol argentino. El Real Madrid es el gran ejemplo a seguir y sobre todo la figura de Florentino Pérez, el dirigente más relevante de la historia del fútbol, declaró en una entrevista con el diario El País. En este camino incipiente, ya sufrió en carne viva desde la cima del poder las vicisitudes del fútbol con la estruendosa derrota por 4-1 ante Tigre. El nivel de conocimiento que tiene Stefano de River es estresante. Sabe al detalle todo lo que pasa en el club. A las 8 arranca con el primer mensaje y el último audio te puede caer a las 23.53. Ser presidente le inyectó energía, adrenalina. Lleva un ritmo frenético, señalaron a LA NACIÓN desde el círculo más próximo a Di Carlo. Fútbol, ampliación del Monumental y expansión global de la marca River son tres ejes que Di Carlo abordó a fondo en poco más de tres meses de un mandato por cuatro años. Asumió cuando empezaba a cerrarse el peor año futbolístico de Marcelo Gallardo. Un día después de ganar por amplio margen las elecciones, River perdió con Gimnasia y en el Monumental se respiró un ambiente pesadísimo, con insultos y reproches como hacía rato no se escuchaban, y que el sábado volvieron en forma de eco con la paliza de Tigre. Di Carlo fue proclamado oficialmente el lunes 3 de noviembre, en un acto en el que no pasó inadvertida la asistencia de Claudio Chiqui Tapia en el Salón de Honor. River hizo públicas sus diferencias con los modelos de campeonato de la AFA y la baja rentabilidad de los derechos televisivos, pero es una postura más principista que combativa. Somos novios, graficó irónicamente un viejo dirigente de River, conocedor de los entresijos políticos entre el club y la AFA. Setenta y dos horas después de asumir y a tres días de visitar la Bombonera, Di Carlo tomó su primera decisión de impacto. Acompañado por Gallardo, anunció la renovación del contrato del Muñeco hasta diciembre de 2026. Eran días en los que la crisis futbolística también pegaba de lleno en el entrenador. Había dejado de ser intocable y Di Carlo pretendió dar un mensaje de convicción en el rumbo e intentó una reacción futbolística inmediata que no se produjo, porque River dejó una pobre imagen en la derrota por 2-0 ante Boca. Di Carlo despidió 2025 sin ninguna victoria como presidente. Derrota con Boca, empate ante Vélez y eliminación frente a Racing. Ya en diciembre hubo que encarar el rearmado del plantel. Es el presidente que le tocó despedir a cuatro glorias de Madrid por ciclos cumplidos: Enzo Pérez, Nacho Fernández, Pity Martínez y Milton Casco. Hubo un giro en la política de refuerzos, orientada a la contención de gastos. En los tres mercados de pases anteriores se gastaron 70 millones de dólares en 16 jugadores, sin una contribución futbolística equivalente. Sin Copa Libertadores en 2026 -disputará la Copa Sudamericana-, se asignó un presupuesto aproximado de 20 millones de dólares, que por ahora está subejecutado. Para los nuevos contratos se dispuso un tope fijo del 60 por ciento del salario y el resto dependerá de la productividad y el cumplimiento de objetivos. Los premios serán solo por la obtención de títulos y se bajó la comisión a representantes e intermediarios. El mayor desembolso fueron los siete millones por el 100 por ciento del pase de Aníbal Moreno. Fausto Vera llegó en préstamo (US$ 500.000) y una opción de compra por cuatro millones, operación similar a la de Matías Viña (500.000 y alrededor de cinco millones). Distinta es la situación del juvenil ecuatoriano Kendry Páez, cedido por Chelsea por 18 meses, sin cargo ni opción de compra, con posibilidad de repesca del club en inglés en junio de este año, en cuyo caso River tendrá derechos de vidriera. Quedaron negociaciones frustradas. Los juveniles Santino Andino y Maher Carrizo prefirieron irse al exterior antes que jugar en River. Por Claudio Echeverri y Gianluca Prestianni se recibió la negativa de los clubes europeos. Hubo sondeos por Luciano Gondou para el puesto de centro-delantero, el gran reclamo de los hinchas. Y Sebastián Villa, aprobado por Gallardo cuando el colombiano se ofreció sin tapujos, fue un caso triplemente espinoso, por el que no se quiso tomar riesgos: era caro (12 millones) y su condición de ex-Boca, procesado por violencia de género, desalentaron las negociaciones. Alguien que siguió el paso a paso desde adentro le confió a LA NACIÓN: Aunque Vila (presidente de Independiente Rivadavia) hubiera bajado las pretensiones a seis millones, juego mi casa contra una tarjeta SUBE que Villa igual no venía. Venta importante no se concretó ninguna y la sorpresa amarga fue la intempestiva salida de Luca Scarlato, volante ofensivo de 15 años, que emigró a Europa por la patria potestad. Sin posibilidades legales ni reglamentarias para retenerlo -el primer contrato se firma a los 16 años-, River se movió para atenuar el perjuicio y llegó a un acuerdo con Parma por futuros beneficios económicos derivados de la trayectoria de Scarlato. Y además inició un proceso judicial en la FIFA contra Martín Guastadisegno, representante de Scarlato. Carlos Trillo es vocal titular por la oposición y encabezó la lista que finalizó segunda (16 por ciento de los votos) en las últimas elecciones. Consultado por este diario, Trillo analizó los primeros pasos de la nueva gestión: Acompañamos la votación del presupuesto porque es una herramienta necesaria para gobernar. Pedimos la responsabilidad necesaria porque van a pagar su propia herencia con el convenio de 100 millones de dólares por los recitales. Ya en la campaña anticipé que en los primeros tres meses había que pagar 70 millones de dólares. Se necesitaba dinero imperiosamente porque la situación financiera del club es complicada. Despidieron ocho gerentes que no hacían nada con sueldos altísimos. Era algo que había que hacer. Lo que hizo Stéfano en los primeros 100 días está bien. El mercado de pases fue bueno, austero, porque tampoco había dinero. No se podía seguir despilfarrando en contrataciones millonarias que no rindieron. Fines de enero y principios de febrero trajeron novedades en un Monumental que se agrandará y techará para que además de un inmenso coliseo deportivo sea una mina de oro por los ingresos económicos que generará. El estadio pasó a ser un activo tan importante como un crack futbolístico. Se construirá una quinta bandeja en forma de anillo que sumará 16.000 localidades y llevará el aforo a los 101.000 espectadores. Detalle: se instalarán butacas rojas y blancas, a diferencia de las grises que correspondieron a las obras de Brito. Se procederá al techado que cubrirá la totalidad de las tribunas. Los trabajos empezarían en abril, tras una licitación, se extenderán durante tres años y el costo estimado en 100 millones de dólares se financiará con un crédito internacional a largo plazo. El cambio del naming del estadio (dejará de llamarse Mâs) reportará 30 millones de dólares, dentro de un acuerdo estratégico con la empresa estadounidense Live Nation, líder en conciertos y festivales en el mundo, encargada de organizar desde el 1° de enero de 2027 un mínimo de 120 shows durante 10 años, con ingresos asegurados para River por 80 millones. La ecuación es naming+shows= 110 millones. Llamó un presidente de un club de primera para comentar que lo de los recitales es totalmente inédito por lo positivo para el fútbol y la industria del entretenimiento en la Argentina por haber cerrado un acuerdo con la principal compañía de entretenimiento en el mundo, comentó alguien muy cercano al presidente. Tres objetivos se fijó Di Carlo: la Copa Libertadores (recién podría volver a jugarla en 2027), infraestructura y exportar la marca River. Es un muy buen inicio, con mucha creatividad para generar nuevos ingresos, describió un antiguo dirigente de peso, muy al tanto de la actualidad. Y cerró el mensaje con una prevención de la vieja escuela de dirigentes: el problema es la pelotita (que entre). Di Carlo, a los 36 años, tiene otra cosmovisión: Es más cómodo decir que si la pelota pega en el palo y sale no es tu responsabilidad. No me siento alejado ni disociado del resultado del fútbol. Los dirigentes generamos las condiciones para que el éxito deportivo llegue. ¿Si no, para qué sos presidente del club?. Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo. Otras noticias de Mundo River Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite

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