Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Cocodrilo que se duerme, amanece hecho cartera | Análisis

    Parana » AnalisisDigital

    Fecha: 10/02/2026 22:56

    Patricia Bullrich, la actual senadora de CABA alcanza lo que soñó en 2001. La administración nacional prepara los festejos. Llegará, con la media sanción del proyecto de ley denominado Modernización Laboral, el primer triunfo de la ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich en el Senado Nacional. La ex integrante del peronismo combativo de los 70 y ex ministra de trabajo de Fernando De La Rúa, finalmente lo habrá logrado. Es una cuestión casi personal. Es que desde 2001 ha venido repitiendo una y otra vez que los sindicalistas lo único que hacen es llenarse los bolsillos con la plata de la gente. Lo único que tienen grande son sus casas y sus autos le dijo en un recordado debate televisivo Patricia Bullrich a Hugo Moyano. Pasó el tiempo y, a diferencia de su adversario, la camaleónica dirigente no perdió de vista su objetivo: hacer pedazos la columna del movimiento político del que había sido parte. Si hacemos una consulta rápida sobre qué opinión tiene la ciudadanía sobre el líder camionero, se puede decir que la conducta del ex presidente de Independiente fue de gran ayuda para el presente libertario de Bullrich. Dicen por ahí que la reforma incluyó aportes y que además termina con la industria del juicio. Habrá que olvidarse de la palabra indemnización para familiarizarse con el FAL (Fondo de Asistencia Laboral). Vacaciones, licencias por enfermedad, tendrán nuevos perfiles y los empleadores, destacan, se van a encontrar con grandes beneficios. Ojalá inviertan para crear rápidamente más y mejor empleo. Vuelta de página Dejemos de lado lo técnico, que será ampliamente difundido y profundizado en los próximos 25 días. Hay que hacer una serie de comentarios, que continúan otros que desplegamos en el digital de Análisis y en la Revista. De alcanzarse esta reforma legislativa tenemos que hablar de una vuelta de página en la historia política nacional. Modificar la Ley de Contrato de Trabajo fue el sueño de muchos, el fracaso de varios y, por lo tanto, pasará a contar como emblema Libertario. Es un mazazo para el movimiento peronista en todas sus variantes. El resultado de la combinación entre un cambio de ciclo y un cambio de época que no pudo ser asimilado (todavía) por los herederos del dirigente político que marcó un siglo. La oposición está desarmada, sin líderes ni explicaciones. No despierta de la extensísima y plañidera siesta post gobierno de Alberto Fernández. No se reacomoda ante los malos augurios y los pésimos cálculos. El intento de último momento es tratar de no caer en el ridículo de manera absoluta y eso se parece demasiado a un desbande. Ante este nuevo empujón, desordenadamente, en modo verano, algún sector buscó construir un proyecto alternativo a la reforma que está a punto de lograr Milei, pero pasó absolutamente desapercibido. No debe ser fácil. Dirigentes sin dirigidos y dirigidos sin dirigentes. Un ejemplo de aporte concreto a la confusión. Quien fue vicepresidente de Néstor Kirchner y candidato a presidente por el Frente para la Victoria, Daniel Scioli, se desempeña feliz como secretario de Turismo, Medio Ambiente y Deportes del gobierno que encabeza Javier Milei. Hace poco el ex pichichi de los campeonatos realizados en La Ñata, visitó el sur entrerriano. Algunos legisladores nacionales trataron de generar revuelo y ahí nomás quedó. Tratando de acomodarse sin argumentar, sin explicar, pero buscando no desaparecer, se suben a la ola favorable para otro proyecto de ley que rompe esquemas, como es la baja en la edad de imputabilidad. Buscan no perder el tren, a riesgo de terminar aplastados en el andén. En términos futboleros y pensando en el mundial, podría decirse que no hay quien pare la pelota. Nadie desensilla hasta que aclare. Tiempo perdido El peronismo y sus aliados tuvieron en las últimas décadas más de una oportunidad para reacomodarse y adaptarse frente a relaciones laborales que cambiaron, tecnología mediante, de manera drástica. La falta de crecimiento económico, el impacto de la pandemia y la detestable conducta de algunos líderes sindicales, debilitaron, licuaron y hasta impidieron la posibilidad de plantarse con alternativas a la visión libertaria de futuro que, vale recordarlo, alcanza a los próximos cuarenta años. Las representaciones sindicales que fueron características en el siglo pasado se extinguieron. Habría que agregar que fue posible por obra y omisión de los integrantes de esas representaciones, ancladas en porcentuales para alguna obra social. Hay excepciones, seguro, que gritan en los desiertos. Para mostrar la situación actual, se puede decir que a la campera de cuero la lleva puesta Javier Milei. El lugar que ocupara Saúl Ubaldini (1), está absolutamente vacante. Entre varias vacantes. Los dirigentes que deberían hacerle frente ya no son la expresión de los trabajadores. Arriesgando un poco más se podría decir que ni siquiera tienen conexión con los trabajadores. Los malos dicen que nunca fueron trabajadores. Un dato que debe tenerse en cuenta: de la población económicamente activa, los registrados son minoría. Quiere decir que en la actualidad hay obreros que nunca supieron de la legislación laboral. Agreguemos otra variable al panorama desolador para algunos y prólogo de prosperidad para otros: muchos de los que están registrados, tienen ingresos que no cubren una canasta básica. Y no se trata de un fenómeno del último mes, a causa del 2.9 por ciento de inflación en enero de 2026. No alcanza con enojarse y pucherear, de meterle ganas a algún berrinche. Eso, a esta altura es demasiado poco y hasta detestable. Una invitación para irse a otro lado. Una vez más parece imponerse lo que conviene al gobierno nacional. Entre lo malo y lo absolutamente desconocido, se avanza hacia lo absolutamente desconocido y es posible porque no existen contrapesos. Eso no está bueno. La deriva en ese contexto se vuelve peligrosa. El país se va acercando a situaciones que ponen en jaque el contrato social vigente. La Constitución está tensa y arrinconada. Pero la atención está en otro lado. El periodismo no la tendrá fácil. Entre el DNU que le da atribuciones a la SIDE para detener personas y la derogación del Estatuto del Periodista se abre un abanico de dificultades. ¿Tienen que ver la libertad de pensamiento y la posibilidad de expresarse con el mundo laboral? Quién sabe, pero no podemos dejar de decirlo: pueden aparecer riesgos políticos, civiles, penales o físicos. Cambiaron las formas, pero la ferocidad está latente. Estrategia exitosa Otra vez la estrategia desplegada por los libertarios se acerca al éxito. Absoluta legitimidad de origen y horizonte despejado. Buena lectura o aprovechamiento efectivo de coyuntura, con el tiempo y varios estudios mediante se sabrá. A veces los hechos desafortunados son puro beneficio cuando se viene de la nada misma. Sin territorio, sin compromisos, Javier Milei alcanzó en forma contundente la presidencia de la Nación. Es muy poco o muy pocos los que se expresan en el intento de hacer aportes o lograr cambios a los objetivos/obsesiones de la administración nacional. Pero como dijimos no hace tanto, el que avisa, no traiciona. No pudo alcanzar lo que se planteó en el DNU 70 de 2023, denominado ley de bases. No dejó de lado el objetivo y está a punto de lograrlo. Cuenta ahora con la ayuda innegable de una Patricia Bullrich recargada, que será quien le haga algún planteo más adelante. Pero dejémoslo ahí. El anzuelo Ese artículo que desfinanciaba gravemente a las provincias quizá fue colocado a propósito. Una especie de caballo de Troya, un anzuelo, para conseguir todo lo demás. Asustar a los gobernadores hasta el último segundo, para después parecer magnánimos. Si fue pensado así, brillante. Habrá festejos y ojalá la oposición política, por el bien y sustentabilidad del sistema democrático, se despabile. Ojalá despierten de la plañidera siesta, no les está quedando ni el colchón. Deben recordar que cocodrilo que se duerme, amanece hecho cartera y encima las carteras, pasan de moda rapidísimo. Referencias (1) Saúl Edolver Ubadini. sindicalista que enfrentó la dictadura cívico militar que usurpó el poder entre 1976 y 1983. Encabezó en 1981 una marcha en Liniers para reclamar paz, pan y trabajo. Fue secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT).

    Ver noticia original

    También te puede interesar

    Examedia © 2024

    Desarrollado por