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Parana » AIM Digital
Fecha: 10/02/2026 16:59
La precarización laboral, el encarecimiento de la vivienda y la falta de previsibilidad modificaron las expectativas de las juventudes, que replantearon los modelos tradicionales de familia, trabajo e independencia. Paraná, 10 de febrero (AIM). En el contexto actual, las y los jóvenes enfrentan crecientes dificultades para proyectar su futuro, en un escenario atravesado por la inestabilidad económica, la inflación persistente y la ausencia de condiciones materiales que permitan planificar a mediano y largo plazo. Los mandatos históricos vinculados al matrimonio, la conformación de una familia y el acceso a la vivienda propia pierden centralidad en las trayectorias juveniles. Estas transformaciones no responden únicamente a cambios culturales, sino que estan profundamente condicionadas por la imposibilidad de acceder a empleos estables y a ingresos que garanticen autonomía económica. El mercado laboral se presenta como uno de los principales obstáculos. La informalidad, los contratos temporarios y los salarios bajos se consolidan como rasgos estructurales de la inserción juvenil, lo que dificulta sostener proyectos de vida independientes y refuerza sensación de incertidumbre permanente. A su vez, el acceso a la vivienda se convirtió en una meta cada vez más lejana. El aumento de los alquileres, los requisitos excluyentes y la falta de políticas públicas específicas profundizan la dependencia de los hogares de origen y retrasan los procesos de emancipación, especialmente en los sectores medios y populares. En este escenario, la idea de vivir solo o formar un hogar propio dejó de ser un paso natural asociado a la adultez y pasó a concebirse como un objetivo condicionado por factores externos. Para muchos jóvenes, la independencia se transformó en un proceso fragmentado, reversible y marcado por retrocesos. Sociólogos advierten que estas condiciones impactan también en la decisión de tener hijos, una elección cada vez más postergada o descartada ante la falta de estabilidad económica y de redes de cuidados accesibles. La planificación familiar quedó subordinada a un presente incierto y a expectativas de futuro debilitadas. Advierten, además, que sin políticas públicas orientadas al empleo joven, la vivienda y la protección social, estas tendencias tenderán a profundizarse, con efectos duraderos sobre la estructura social y las formas de organización de la vida cotidiana de las nuevas generaciones. De la Redacción de AIM.
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