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» La Nacion
Fecha: 10/02/2026 16:16
En medio de la polémica por la medición de la inflación, el IPC de enero marcó un 2,9% El organismo publicó el primer informe sobre precios luego del portazo del exdirector; estuvo por encima de lo que esperaba el mercado y fue menor al aumento que registró la ciudad; fuertes subas en alimentos - 5 minutos de lectura' Luego del portazo que dio Marco Lavagna por la decisión del Gobierno de frenar la publicación de un índice de precios actualizado desde este mes y en medio de los cuestionamientos a la credibilidad que puede enfrentar tanto el Indec y sus estadísticas como el proceso de desinflación la bandera del oficialismo, el Indec informó hoy que el IPC de enero marcó un 2,9%. El número estuvo por encima de lo que esperaba el mercado y registró una aceleración frente al 2,8% de diciembre (es la quinta consecutiva). El Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central (BCRA) esperaba un 2,4% para enero. Sin embargo, el dato fue superior al IPC porteño, que había reflejado para el mismo mes un 3,1% apuntalado por subas superiores al 15% en estacionales, y pese a que la medida núcleo había mostrado una desaceleración de seis décimas. El problema de credibilidad que surge con la publicación hoy del IPC con una metodología vieja (2004) puede, como sucedió en el pasado, forzar a los actores económicos que no son sólo quienes tienen bonos CER, como entiende Economía a comenzar a mirar otros índices públicos o privados, además de que la polémica sobre la inflación puede filtrarse a otros indicadores, como los de pobreza, otra de las banderas de la gestión económica libertaria. Lo único que cambió del actual IPC es el diseño del informe. Para este año, el Gobierno prevé una inflación de 10,1% en el proyecto de presupuesto, mientras que los economistas del REM creen que será del doble (22,4%). Polémica con el índice Por decisión de Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, el Gobierno venía intentando que Lavagna postergara nuevamente el nuevo IPC que el Indec había anunciado oficialmente en base a la encuesta de gastos 2017/2018 en octubre pasado, cuando se anunció el índice de precios de septiembre. Lavagna, que ya había postergado el nuevo indicador, durante el año electoral decidió no pagar un nuevo costo y renunció. Asumió quien, hasta el momento, era director técnico, Pedro Lines, quien quería irse del organismo por los bajos sueldos pagados durante 2025. El nuevo IPC estaba listo desde fines de 2023, pero el Fondo Monetario Internacional (FMI), que asesoró y financió al Indec, pidió que hubiera un año de base para la publicación. El indicador se atrasó luego por temas logísticos que tienen que ver con el relevamiento se incluyeron las tablets como dispositivos y luego por las elecciones de medio término del año pasado. Caputo justificó la decisión oficial, que ya se había publicado en un informe monetario del Banco Central (BCRA), diciendo que no se pueden comparar peras con manzanas. Esto porque los ponderadores usados hoy (en base a la encuesta de gastos de 2004) fijan menos peso en los servicios, que el kirchnerismo pisó por años. En la encuesta de gastos que hizo Jorge Todesca, y que iba a actualizar el IPC, los servicios ponderan más (como en el número de la Ciudad), lo que complicaba al Gobierno. ¿Por qué? Caputo dijo públicamente que la suba de tarifas este año irá, mes a mes, por encima de la inflación, lo que generaría ruidos en las expectativas entre los actores económicos. El ministro de Economía dijo que se haría otra encuesta de gastos porque los consumos de los argentinos habían cambiado tras la pandemia y, luego, un nuevo índice de precios al consumidor. Se trata de un operativo que tardaría cuatro años y costaría US$5 millones. Protestas y denuncia Unos 15 minutos antes de la publicación del índice de precios, los trabajadores de ATE Indec hicieron una protesta -radio pública- frente a la puerta del organismo, lo que -para algunos- recordaba a los abrazos que se hacían al instituto en tiempos en que Guillermo Moreno encabezó la intervención avalada por Néstor y Cristina Kirchner, lo que derivó en un apagón estadístico y el desmantelamiento institucional. La Sociedad Argentina de Estadística (SAE) manifestó su preocupación por la decisión de Milei y Caputo de no publicar el índice. Se afecta la credibilidad, tanto en el ámbito nacional como en el internacional, dijeron en un comunicado enviado a los medios. En una entrevista exclusiva a LA NACION, Graciela Bevacqua, la primera desplazada por Moreno en enero de 2007, remarcó que la no salida del nuevo IPC, si es que sucede, pone una nube oscura sobre la credibilidad, que esa no publicación no debería estar supeditada a cuestiones externas a las técnicas y que la sociedad tiene derecho a tener estadísticas confiables, y estas decisiones no serían inocuas. En tanto, Carlos Quintriqueo, secretario general de ATE y CTA Neuquén, presentó ayer una denuncia en la Justicia por abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y violación de la fe pública a las autoridades del Ministerio de Economía de la Nación y también de la Presidencia de la Nación. Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
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