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  • Calor y presión baja: por qué ocurre y cómo prevenirlo

    Parana » Uno

    Fecha: 10/02/2026 15:53

    El verano suele asociarse a descanso, días largos y actividades al aire libre. Sin embargo, cuando las temperaturas se mantienen en valores elevados durante varios días, el cuerpo empieza a responder de maneras que no siempre resultan evidentes. Algunas personas notan un cansancio inusual, otras se marean al levantarse o sienten que les falta energía aún sin haber hecho esfuerzos. Calor y presión baja: por qué ocurre y cómo prevenirlo El calor puede provocar baja de presión incluso en personas sanas. Qué cambios produce en el cuerpo, cuáles son los síntomas y cómo prevenirlos en verano. No se trata necesariamente de una enfermedad ni de un problema previo: muchas veces, la presión arterial desciende como parte de un mecanismo de adaptación al calor. Un cuerpo que busca regularse Cuando el termómetro sube, el organismo pone en marcha una serie de ajustes automáticos para mantener su temperatura interna dentro de parámetros normales. Uno de los más relevantes es la vasodilatación: los vasos sanguíneos se ensanchan para facilitar la pérdida de calor a través de la piel. Este proceso ayuda a enfriar el cuerpo, pero también provoca que la sangre circule con menor presión. A ese cambio se suma la pérdida de líquidos. La transpiración aumenta, incluso en personas que no realizan actividad física intensa, y con el sudor no solo se elimina agua, sino también sales minerales esenciales para el equilibrio del sistema cardiovascular. Si esa pérdida no se compensa de manera adecuada, el volumen de sangre circulante disminuye y la presión arterial puede caer aún más. En paralelo, el corazón puede modificar levemente su ritmo para adaptarse a estas condiciones. El resultado de este conjunto de ajustes es una presión más baja que la habitual, que en muchos casos no genera síntomas graves, pero sí sensaciones molestas o desconcertantes. Señales que suelen aparecer sin aviso La baja de presión asociada al calor no siempre se manifiesta de la misma manera. Algunas personas apenas perciben un decaimiento general, mientras que otras experimentan síntomas más claros. Los mareos al ponerse de pie, la sensación de cabeza liviana, la visión borrosa momentánea o una debilidad repentina son algunos de los signos más frecuentes. También pueden aparecer náuseas, sudor frío o una fatiga que no se explica por la actividad realizada. En situaciones más extremas, especialmente si hay deshidratación marcada, puede producirse un desmayo. Aunque estos episodios suelen ser transitorios, conviene prestarles atención, sobre todo si se repiten o se intensifican con el paso de los días. Un dato que suele pasar inadvertido es que la presión puede bajar incluso en reposo, sin que medie esfuerzo físico. Permanecer mucho tiempo de pie, exponerse al sol en horarios centrales o realizar movimientos bruscos después de estar sentado o acostado favorece la aparición de estos síntomas. ¿A quiénes les ocurre con más frecuencia? Si bien cualquier persona puede experimentar una baja de presión durante el verano, hay grupos en los que este fenómeno aparece con mayor regularidad. Los niños y los adultos mayores son los más predispuestos a sufrir deshidratación, ya que en muchos casos no registran la sed de forma adecuada o dependen de terceros para hidratarse, por lo que requieren una mayor protección en esta época y una atención especial al consumo de líquidos. También es frecuente en personas que toman ciertos medicamentos, como diuréticos o antihipertensivos, ya que estos fármacos influyen en el equilibrio de líquidos y en la tensión arterial. En estos casos, el calor puede potenciar su efecto, aun cuando la medicación esté bien indicada. Quienes realizan actividad física al aire libre, especialmente en horarios de alta temperatura, o quienes trabajan en ambientes calurosos, también están más expuestos. A esto se suman personas con contexturas delgadas, cuadros digestivos recientes o dietas muy restrictivas, donde el aporte de sodio y líquidos puede ser insuficiente para compensar las pérdidas. Cambios simples para atravesar mejor el verano La prevención de la baja de presión en verano no requiere medidas complejas, sino atención a hábitos cotidianos. La hidratación regular es el primer punto. Beber agua a lo largo del día, sin esperar a tener sed, es una estrategia simple y eficaz. En jornadas muy calurosas o de actividad física prolongada, puede ser útil alternar con bebidas que aporten electrolitos, siempre con moderación y mientras no se encuentren contraindicadas por su médico. La alimentación también influye. Mantener comidas livianas, pero completas, ayuda a sostener los niveles de energía sin sobrecargar el sistema digestivo. Incluir frutas y verduras ricas en agua contribuye a la hidratación, mientras que evitar ayunos prolongados reduce el riesgo de mareos. Otro aspecto clave es la adaptación de los ritmos diarios. Evitar esfuerzos en las horas de mayor calor, moverse con calma al levantarse y buscar espacios frescos para descansar son conductas que marcan la diferencia. En personas propensas a la hipotensión, el uso de ropa liviana y transpirable también favorece una mejor regulación térmica. Cuándo conviene consultar Si los episodios de baja de presión se vuelven frecuentes, intensos o se acompañan de desmayos, es recomendable realizar una consulta médica. Lo mismo ocurre si los síntomas aparecen en personas con enfermedades crónicas, tratamientos farmacológicos o antecedentes cardiovasculares. Una evaluación permite descartar otras causas, ajustar indicaciones si fuera necesario y recibir pautas acordes a cada caso. Durante el verano, cuando la demanda en las guardias suele aumentar y los síntomas pueden surgir sin aviso, el acceso oportuno a atención médica es un aspecto que muchas personas consideran al momento de cotizar una prepaga, integrado de forma natural en la planificación de su cuidado de salud. El calor seguirá siendo parte del paisaje veraniego. La diferencia está en cómo se lo atraviesa: con señales ignoradas o con un cuerpo escuchado a tiempo.

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