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» tn24
Fecha: 10/02/2026 15:52
Luego de que la jueza Dolly Fernández confirmara la prisión perpetua para César Sena, Emerenciano Sena y Marcela Acuña por el femicidio de Cecilia Marlene Strzyzowski, su madre, Gloria Romero, brindó un testimonio atravesado por el dolor y la cautela. Si bien valoró la condena, advirtió que el proceso judicial aún no está concluido y recordó que restan resolverse las apelaciones presentadas por las defensas. Tenemos que esperar que Casación resuelva, afirmó Romero, al señalar que la sentencia conocida este martes representa un avance, pero no el cierre definitivo de la causa. En ese sentido, sostuvo que la resolución es un paso más dentro de un camino judicial que describió como extenso y emocionalmente desgastante. La madre de Cecilia remarcó que, aunque se alcanzó una instancia clave con la audiencia de cesura y la imposición de las penas, todavía restan etapas para que el fallo quede firme. Es un proceso largo, insistió, al explicar que las víctimas deben atravesar nuevas instancias judiciales antes de poder hablar de justicia definitiva. Al referirse a las condenas impuestas a los colaboradores del clan Sena, Romero cuestionó el alcance de la legislación vigente. La ley es muy blanda para este tipo de crímenes, expresó, aunque aclaró que su planteo apunta a una discusión más profunda sobre el sistema penal y sus limitaciones frente a delitos de extrema gravedad. Uno de los momentos más duros de su testimonio fue cuando habló de la ausencia irreversible de su hija. Cuando haya sentencia firme voy a poder tener el certificado de defunción, señaló, y agregó con crudeza: Yo a Ceci no la voy a ver más, el daño que me hicieron es irreparable. Romero también agradeció el acompañamiento social recibido desde el inicio del caso. Al pueblo del Chaco, gracias, expresó, y extendió su reconocimiento a los medios y a quienes sostuvieron el reclamo de justicia. Mil gracias y mil disculpas si alguna vez hablé desde el dolor, dijo, al remarcar que con el tiempo las mentiras se caen solas. Finalmente, habló de su presente y del impacto personal que dejó el proceso judicial. Contó que intenta rearmar su vida en Resistencia y conseguir trabajo, mientras sigue atenta al devenir de la causa. Es un camino largo, desgastante, y siento que nunca termina, concluyó, al advertir que siempre pueden surgir nuevas instancias de apelación hasta que exista una sentencia firme.
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