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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 10/02/2026 10:48
El ex futbolista inglés Rio Ferdinand enfrenta hoy las consecuencias físicas de una carrera marcada por la exigencia máxima. El ex defensor reveló recientemente que las lesiones de espalda sufridas durante sus años como profesional lo han llevado a transitar por hospitalizaciones frecuentes y hasta necesitar una silla de ruedas en algunos casos extremos. Las declaraciones, recogidas en diálogo con Mens Health UK, expusieron la dimensión de las secuelas que puede dejar el deporte de alto rendimiento, incluso en figuras que durante años fueron sinónimo de fortaleza y éxito. De acuerdo con el testimonio brindado por Ferdinand, el dolor de espalda lo acompaña desde hace mucho tiempo. El exjugador de Manchester United, quien disputó casi 600 partidos entre clubes y la selección de Inglaterra, explicó: Llevo mucho tiempo con problemas de espalda. Tengo lesiones de mi carrera... Estuve tomando pastillas e inyecciones durante seis años para poder jugar. La situación actual del ex defensor, de 47 años, refleja el alto costo que puede implicar la prolongación de una carrera en la élite. Según relató a Mens Health UK, los episodios de dolor se presentan de forma repentina: Eso me ha afectado. Tengo momentos muy fuertes de dolor de espalda que me obligan a estar hospitalizado o en silla de ruedas un par de días. Es una locura, pero surge de repente. A pesar de su imagen de buena forma física, Ferdinand reconoce que las estrategias empleadas para mitigar el dolor durante su carrera, como el consumo prolongado de analgésicos y la aplicación de inyecciones, han dejado huellas profundas en su salud. Los tratamientos paliativos, pensados para extender su presencia en el campo de juego, hoy se traducen en una condición crónica que requiere atención especializada. El ex jugador, que también defendió los colores de West Ham, Leeds United y Queens Park Rangers (QPR), ha optado por un enfoque integral para manejar su condición. Desde su retiro en 2015, comenzó a consultar a un fisioterapeuta de manera regular, en busca de estrategias que le permitan mejorar su calidad de vida. He estado viendo a un fisioterapeuta por primera vez desde que me retiré. Ha estado haciendo un montón de manipulaciones y demás, y en su edificio también está mi entrenador personal, así que le informa sobre mi entrenamiento. Hay un enfoque holístico en lo que hago ahora y espero que eso me resulte muy útil, comentó en la entrevista. SIMULADOR Juega y simula el camino de las selecciones hasta la final del Mundial A la luz de su experiencia, Ferdinand sostiene que ahora tiene una mayor comprensión de su propio cuerpo y de la importancia de la prevención. En lugar de arreglarlo cuando está roto, en realidad debes prevenir las lesiones. Ahora sé lo que hago. Pero tengo 47 años. Me llevó tanto tiempo, reflexionó el ex defensor central, quien fue capitán tanto de Manchester United como de la selección de Inglaterra. La mudanza junto a su esposa Kate Ferdinand a Dubái en 2025 respondió en parte a la búsqueda de un entorno más favorable para su salud y bienestar. Allí, el ex futbolista intenta mantener una vida activa y convertirse en ejemplo para sus cinco hijos. Mis hijos necesitan verme levantarme e ir a trabajar. Necesitan verme a mí y a Kate ir al gimnasio. Quiero que lleven un estilo de vida saludable y que piensen que ir al gimnasio o simplemente moverse es lo normal. Y no se lo digo a mis hijos; necesitan verlo, explicó. Ferdinand subrayó que su motivación para mantenerse activo trasciende el aspecto físico. El ex defensor atribuye a sus padres la inspiración para adoptar una ética de trabajo sólida y resalta la importancia de la actividad física para su salud mental. Me gusta trabajar; mis padres trabajaban. Eran muy trabajadores. Eso es todo lo que he conocido, declaró. En el tramo final de su carrera, Ferdinand ya había advertido sobre el precio que las lesiones estaban cobrando en su vida profesional. Su última temporada, disputada en el QPR, estuvo marcada por las dificultades físicas y un bajo nivel de participación, con solo 11 partidos jugados antes del descenso del club. Además de los desafíos físicos, el retiro de Ferdinand coincidió con momentos personales críticos, incluida la muerte de su esposa Rebecca. En ese contexto, el ex jugador insistió en la importancia de mantener hábitos positivos como forma de sobrellevar la adversidad: Siempre he ido al gimnasio. Siempre he estado entrenando. Así que para mí, no es una obligación, es una forma de vida. Debido al trauma que sufrimos en nuestra vida, mis hijos necesitaban ver acciones positivas tanto como fuera posible. Así que, al levantarme, les dije: Sí, estamos en una mala situación, pero papá va al gimnasio todos los días. Sigue haciéndolo.
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