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La Paz » Politica con vos
Fecha: 10/02/2026 08:41
Maximiliano Pullaro dejó llegar hasta el extremo la tensión que se viene registrando en la provincia por reclamos salariales y mejoras en las condiciones laborales por parte de la Fuerza Policial. Indican que hay acefalía en toda la provincia y en la noche de este lunes, los uniformados se apostaron frente a Casa de Gobierno. Los efectivos tomaron la medida en diferentes ciudades de la Provincia y denuncian represión por parte de sus propios compañeros. En el caso particular de Rosario se vivió una situación de extrema gravedad, cuando familiares de policías que se manifestaban pacíficamente frente a la sede de la Unidad Regional II fueron reprimidos por personal policial bajo las órdenes de la conducción superior de la fuerza. El operativo fue encabezado por el jefe de Policía de la provincia de Santa Fe, director general Luis Maldonado, junto al jefe de la Unidad Regional II, director Guillermo Fabricio Solari, quienes se hicieron presentes en el lugar acompañados por un reducido grupo de efectivos. Solidaridad entre miembros de la Fuerza En medio de una jornada marcada por la tensión frente a la Unidad Regional II, efectivos del Grupo de Acción Táctica (GAT), quienes primeramente habían sido enviados para repeler la protesta, se retiraron del ingreso al edificio y protagonizaron un momento que dejó a todos en silencio. No hubo gritos ni escudos. Hubo lágrimas. Hubo pedidos de perdón. Hubo miradas cargadas de angustia y gestos que reflejan un profundo desgaste humano. Porque detrás de cada uniforme hay personas, familias, historias y una presión que muchas veces supera cualquier límite. Este gesto no es un acto de debilidad. Es una muestra de humanidad. Es la expresión de un sistema que cruje, de trabajadores que también sufren, que también padecen la falta de respuestas, el abandono, el miedo y la incertidumbre. Cuando quienes deben reprimir terminan abrazando la protesta, algo quedó brutalmente expuesto: la crisis atraviesa todos los sectores por igual. Nadie está al margen. Nadie está a salvo. Los familiares solicitaron que estas imágenes no se pierdan en la vorágine de la noticia diaria. Que interpelen. Que incomoden. Que obliguen a escuchar. Porque cuando el dolor se vuelve colectivo, el silencio ya no es una opción. Preocupación por la escalada del conflicto El episodio ocurrido anoche marca un nuevo capítulo en el conflicto que atraviesa la fuerza policial santafesina, en un contexto de creciente movilización del personal y sus familias en distintas ciudades de la provincia. La situación genera preocupación sobre el impacto institucional de estas decisiones y las consecuencias que podrían derivarse en el corto plazo, en una fuerza que enfrenta uno de los momentos más delicados de los últimos años.
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