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Parana » Litoral FM
Fecha: 09/02/2026 21:31
Con apenas 16 años, el nadador del Club Estudiantes conquistó de punta a punta una de las pruebas más exigentes del calendario de aguas abiertas. Resistió el dolor, venció el quiebre mental y se impuso tras más de cuatro horas de lucha contra el río. Esto es más cabeza que cuerpo, aseguró. El río fue juez implacable. El cansancio, el dolor y la incertidumbre aparecieron cuando el cuerpo ya no respondía. Pero Lorenzo Rizzi no dudó. A los 16 años, con una madurez que sorprende, escribió una página dorada en la natación regional al consagrarse ganador de la exigente ParanáSanta Fe, una competencia que pone a prueba no solo la resistencia física, sino, sobre todo, la fortaleza mental. A las tres horas sentís que no llegás, que el cuerpo no da más. Ahí todo es psicológico, confesó el joven nadador en diálogo con Tribuna Deportiva por FM Litoral. Y agregó, con la claridad de quien ya aprendió una de las lecciones más duras del deporte: Si aprendés a controlar eso, después sos mucho más fuerte. Una carrera pensada, sufrida y ganada Rizzi llegó a la prueba con un plan claro. Sabía que enfrentaría a nadadores de altísimo nivel y tenía un objetivo concreto: seguir el ritmo de Maite Pucca, ganadora de la Santa Fe con Onda. Lo logró hasta el Arroyo Tiradero, donde el desgaste empezó a marcar diferencias. Sin embargo, el tiempo que cedió fue mínimo. El verdadero desafío estaba por venir. El tramo más duro fue el río Colastiné. Es larguísimo y ahí la cabeza empieza a quemar, relató. En ese momento clave, el rol de su guía, Cristian Pérez, fue determinante. Le pedí que me motive, porque sabía que ahí podía dormirme o abandonar. Gracias a él pude seguir. Tras más de cuatro horas y media de nado, una experiencia inédita para él, Lorenzo tocó la placa final con una mezcla de alivio y emoción. Antes, los gritos de su familia y amigos lo empujaron en los últimos metros. Fue una alegría enorme. Ganar y tener a toda esa gente apoyándome no tiene precio. Talento joven, ambición grande Representante del Club Estudiantes (CAE), Rizzi no solo ganó: dejó señales claras de proyección. Detrás suyo llegaron jóvenes promesas como Miranda Lescano, de apenas 14 años, a solo cuatro minutos. Un dato que habla del recambio y del nivel de la competencia. Ahora, el horizonte se amplía. A fines de febrero afrontará los selectivos para integrar la Selección Argentina, con la mira puesta en competencias sudamericanas, internacionales y, por qué no, mundiales. La idea es volver a clasificar con la Selección y apuntar a algo más grande que el año pasado, sostuvo. Su entrenador, Joaquín Méndez, lo sabe: estas pruebas son escalones hacia desafíos mayores como la Santa FeCoronda, donde el quiebre mental vuelve a ser protagonista. Si aprendo a superar ese momento ahora, mañana puedo hacerlo en carreras aún más importantes, reflexionó Lorenzo. El origen de una pasión y un mensaje claro Lorenzo aprendió a nadar casi antes de caminar, en la quinta de su abuelo, jugando en el agua con su mamá. Hoy, esa pasión infantil se transformó en disciplina, sacrificio y resultados. Y también en un mensaje que trasciende el deporte. Podés tener el mejor físico del mundo, pero si no tenés cabeza, no rendís, afirmó con convicción. Agradecido con su familia, su entrenador y su guía, hincha de Unión de Santa Fe y orgulloso del CAE, Lorenzo Rizzi no solo ganó una carrera. Confirmó que el futuro de las aguas abiertas ya está nadando en el presente. Fuente: FM Litoral
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