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  • Bahillo: El problema no es el perfil de deuda de la provincia, es el modelo de país del gobierno nacional | Análisis

    Parana » AnalisisDigital

    Fecha: 09/02/2026 11:59

    "Tenemos que ser inteligentes y tenemos que hacer los negocios con el mundo que le convengan a los argentinos, no que le convenga a la ideología política del Presidente Milei. El comercio internacional, o nuestra política de comercio exterior, está subordinada a la afinidad ideológica del Presidente Milei, cuando deberían ir estas cuestiones por carriles distintos, aseveró Bahillo. El diputado provincial Juan José Bahillo (PJ-Gualeguaychú) se refirió a la situación de la deuda que el gobierno de Entre Ríos intenta reperfilar en el exterior. Además, cuestionó el acuerdo comercial de Argentina con Estados Unidos. En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Bahillo sostuvo que sobre la autorización que tiene el gobierno para buscar el objetivo de reperfilar, que sería mejorar la deuda, tomar nueva deuda para cancelar deudas ya existentes, hay que advertir que la nueva deuda tendría que tener menores tasas o mayores plazos. Yo no veo hoy condiciones para nuestro país aunque haya bajado el riesgo país en las últimas cuatro o seis semanas de manera importante- y no veo hoy que haya líneas de financiamiento que permitan mejorar algo más del 8, que es la tasa que tiene actualmente la deuda de la provincia. Ante ello, indicó que esperamos al mensaje ante la Asamblea Legislativa el 15 de febrero, para ver el resultado de esa misión de reperfilamiento de deudas y esperemos que sea la nueva deuda estrictamente para eso. Porque para eso fue sancionada la ley, no para gastos corrientes, para gastos de funcionamiento o inclusive para obras, más allá que no estaría tan mal que fuera para obra, pero sería desvirtuar el objetivo con el que fue sancionada la ley, que fue para refinanciamiento o reperfilamiento. En cuanto al problema de los vencimientos a pagar, refirió que el oficialismo tiene mucha habilidad para desvirtuar la casuística, los vencimientos de deuda que tiene la provincia de Entre Ríos son absolutamente pagables, no era ningún inconveniente en cuanto uno comparaba los recursos de la provincia con los vencimientos de deuda. El problema vino a partir del retiro de fondos del gobierno nacional de los gobiernos provinciales, del desfinanciamiento a las provincias, el desfinanciamiento a la obra pública, a la obra de infraestructura, a los programas sociales, el desfinanciamiento del sistema educativo, el retiro del Fondo de Incentivo Docente (FONID). Es decir que, le fueron quitando fondos a las provincias, y eso hace a las provincias prácticamente inviables; algunas más rápido, otras menos rápido, depende de la economía que tengan cada una de ellas, salvo las mineras o las energéticas, después las demás, más temprano, más tarde, van a tener sus inconvenientes. Al respecto, evaluó: El problema está en el modelo nacional que desconoce un principio que está en la Constitución, que es el federalismo, en el cual nos constituimos como sistema organizativo de nación. No respeta el federalismo, no envía los fondos que tiene que enviar a través de la coparticipación que tiene que ver con los impuestos a los combustibles, interrumpió toda la obra pública. Todo eso hace que las cuentas provinciales se estresen muchísimo más, o que sean insuficientes los recursos provinciales, por el desfinanciamiento del gobierno nacional. Lo paradójico acá es que el gobierno provincial, en vez de reclamar enérgicamente los fondos que son de la provincia y que permiten desarrollar el funcionamiento de la administración, de la obra pública, las políticas sociales, las políticas de vivienda, acompaña políticamente y hasta hace sociedades electorales, como sucedió el año pasado, para acompañar al gobierno nacional. Entonces después tiene estos inconvenientes. Pero el problema no es la sostenibilidad de la deuda, acá le debo reconocer al gobierno de Frigerio que es muy hábil en el relato, para correr el eje de la discusión. La deuda era absolutamente pagable, de hecho, se pagó un primer vencimiento de intereses antes del 10 de diciembre de 2023, y se dejó prácticamente todo interés más capital- para el primer vencimiento que era en febrero. Y ahí, lo primero que sucedió es que el gobierno nacional tomó una decisión de una devaluación del 120%, los fondos fueron insuficientes, digamos, estaban para alrededor del 100%, pero para alrededor del 60% del primer vencimiento, debido a la devaluación que tomó el gobierno nacional. Ahí ya hubo un primer perjuicio, independientemente de la medida, para la provincia en este tema puntual del pago del vencimiento de deuda. Pero el problema no es el perfil de deuda de la provincia, el problema no es el volumen de deuda de la provincia, el problema es el modelo de país que está llevando el gobierno nacional y que convalida el gobierno provincial. Acuerdo comercial con Estados Unidos Diputado, el gobierno nacional anunció un acuerdo con Estados Unidos, quería preguntarle a usted cómo cree que puede impactar en la provincia tanto aspectos positivos o aspectos negativos, y también preguntarle respecto a declaraciones de Bernardo, el titular de Desarrollo Económico de la provincia, que, bueno, basándose en este vínculo comercial de Entre Ríos con Estados Unidos, destaca justamente que se ha consolidado, dice Bernardo, como uno de los principales lugares donde la provincia exporta. Bueno, yo ahí tengo mis diferencias con Bernardo. Primero vamos a lo general, después a lo particular. Consultado respecto del impacto que puede tener en la provincia el acuerdo comercial con Estados Unidos, Bahillo afirmó que el actual convenio firmado nos retrotrae a la situación que estábamos en marzo de 2025. El inconveniente fue que, a partir del primero de abril, hubo una política de aplicación de nuevos aranceles e incremento de los aranceles para exportar a Estados Unidos determinados productos, mínimamente del 10%, y eso encareció y dejó fuera de competitividad a los productos argentinos. Ahora se retrotrae la situación a lo que era marzo del 2025. Es decir que, hasta antes de este convenio, la situación de intercambio comercial que había entre el gobierno de Alberto Fernández y de Joe Biden era más favorable que la de enero de este año, y se vio perjudicada a partir de la decisión de elevar los aranceles de importación de Trump a partir del primero de abril. Con esto se retrotrae, y el 93% del convenio se trata de eso. En particular, cuando vamos a la provincia, salvo el tema de la exportación vacuna, que eleva de 20.000 toneladas a 80.000, pero no está claro, porque habla en un artículo de la reciprocidad permanente que debe haber en el intercambio de productos. Por lo cual, si nosotros podemos exportar 80.000 toneladas, también ellos pueden exportar hacia nosotros 80.000 toneladas. Hoy, por un problema de sequía y de agotamiento de stock, Estados Unidos tiene un faltante para el consumo interno, por lo cual no nos estaría exportando y no nos afectaría en el corto plazo, pero en el mediano plazo puede haber ese inconveniente. Segundo, fija esta cuota de exportación para Argentina solo para el año 2026. No hay previsibilidad de qué va a suceder en el 2027 y 2028. Y si es solo para el 2026, un novillo de exportación tiene que pesar más de 480 kilos vivo, en pie, y es un animal que lleva mínimamente, desde que se gesta, se cría y se engorda, lleva tres años. Es decir que no beneficiaría a todo el sector, y si se interrumpe en un año generaría un desequilibrio en lo que es la cadena, explicitó. También advirtió: Yo veo un riesgo muy fuerte para la avicultura, que es la principal actividad económica de la provincia. No solo en igualdad de condiciones, sino que elimina prácticamente al Senasa como autoridad sanitaria de la Nación y nos somete a los criterios del USDA-APHIS (Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos), que es el equivalente al Senasa en Estados Unidos, bajo un criterio de regionalización, por si hubiera influenza aviar. Pero además del riesgo sanitario, que es el más importante para mí, porque baja el estatus sanitario del país, y por lo tanto de la provincia, y eso no se corrige en un año, tenemos que agregarle el riesgo comercial. Permite el ingreso de carne avícola a nuestro país, y Estados Unidos tiene una sobreoferta de la pata muslo que ellos no consumen, sólo consumen ala y pechuga, y tienen un costo de producción sensiblemente menor al nuestro, con lo cual pueden llegar a invadir nuestro mercado de pata muslo y afectar seriamente a la industria avícola. Del mismo modo, señaló que lo que más tenemos que lamentar es la pérdida de la oportunidad de la apertura de los cítricos dulces de nuestro país, es decir la mandarina y la naranja. La mandarina y la naranja está casi prácticamente listo, desde el punto de vista fitosanitario; hubo una misión en el 2019 del organismo sanitario de Estados Unidos que aprobó la situación fitosanitaria de nuestro país, hicieron inspecciones a quintas, a estaciones de empaque, a la trazabilidad que se hace, y se aprobó, faltaba nada más que redactar la norma, estaba todo listo, y no se logró, no sé por qué. Yo hice dos viajes por este tema y no lo logré en su momento, pero no estaban estas relaciones vinculares de Estado a Estado de manera tan estrecha, es decir que ésta era la oportunidad para que los cítricos entrerrianos pudieran entrar a Estados Unidos, que es un volumen que no afecta a la oferta de Estados Unidos y es a contra-estación, con lo cual para abastecer el mercado también es mejor, pero no están incluidos de manera taxativa en el convenio. En el convenio los productos se detallan de manera taxativa, están las confituras, el cacao, el chocolate, el pistacho, la almendra, hasta los chicles, pero no están los cítricos dulces argentinos, que fundamentalmente son de la Mesopotamia y de Entre Ríos. Sobre los motivos de esta situación con los cítricos, planteó: Sé que en algún momento el gobernador lo tuvo en la agenda; no sé si faltó energía, faltó gestión, faltó comprensión de la importancia del tema, faltó compromiso del gobierno nacional, faltó gestión del gobierno provincial. Creo que hay una sumatoria de cosas, es muy importante para la provincia, y estábamos a un punto de hacerlo, faltaba publicar la norma nada más, de parte de Estados Unidos para que no haya oposición de los sectores y a partir de ahí se permitía ya el intercambio. En este convenio hubiera sido un paso muy importante, productos sensiblemente menos importantes fueron incluidos, y nuestro cítrico dulce no. Asimismo, cuestionó que es muy asimétrico este convenio, nos llena de obligaciones de carácter imperativo a nosotros y eso no es recíproco de parte de Estados Unidos. Andrés Malamud, un politólogo, plantea brevemente en un tuit que en la modificación arancelaria que propone este convenio a lo largo de sus 31 páginas, tres veces dice que Estados Unidos y Argentina de manera conjunta deberán; siete veces dice que Estados Unidos deberá y 113 veces dice que Argentina deberá. Es decir que nosotros asumimos 113 obligaciones y Estados Unidos solamente siete. Hay una simetría muy importante y tengo mi duda acerca de la judicialización de algunas de las cuestiones, por ceder soberanía en el tema de patentes, de alimentos, cedemos toda la soberanía prácticamente del Senasa, lo que es la ANMAT y nos regimos a partir de la FDA que es la asociación que regula todo lo que es alimentos y medicamentos de Estados Unidos, perdiendo total autoridad y soberanía en el manejo de estas cuestiones. También creo que podemos llegar a tener serios inconvenientes en lo que es la Organización Mundial de Comercio. En relación con la importación de carne, aseguró que complica a los productores locales y explicitó que en todo lo que es carne porcina es muy poco todavía el perfil exportador que tiene nuestro país, es un sector que está creciendo y es muy eficiente, pero ahí está la ausencia del Estado, y no digo que el Estado se tenga que poner en agente económico exportador, sino que la apertura de mercados se hacen a través de convenios sanitarios que realizan las entidades sanitarias de los Estados, que autorizan los estatus sanitarios, y a partir de ahí se puede empezar a comercializar, que es lo que hacen los privados. El Estado ha resignado totalmente esa función de apertura de nuevos mercados, y este convenio no se va a traducir, lamentablemente, en beneficio para los sectores productivos, y sí en perjuicio, por la facilidad, por la productividad, por el potencial productivo y por la oferta exportable que pueden tener en la mayoría de los productos de Estados Unidos hacia nuestro país, y no de nuestro país hacia los Estados Unidos. Consideró que hay un error geopolítico en esto. Nosotros cuando salimos a negociar la venta de proteínas de origen animal hacia el mundo, tenemos que salir de la mano de Brasil; Estados Unidos, Brasil y Argentina son los países que producen la mayor cantidad de proteínas por habitante en el mundo y podemos poner en riesgo cuestiones del Mercosur, y ahí nuestro principal socio comercial es Brasil, junto con China, en algunos productos, y me parece que tenemos más para perder que para ganar, y por venderle adicionalmente algo a Estados Unidos entramos en conflicto con Brasil en términos comerciales. Me parece que el macizo productivo del Mercosur que tiene estándares fitosanitarios similares tiene que salir en conjunto a negociar al mundo la oferta de productos alimenticios. En el mundo no hay un problema de producción, hay un problema de comercialización y de distribución para llegar a distintos lugares, a distintas regiones donde lamentablemente muchos ciudadanos de este planeta todavía pasan hambre y tienen una dieta insuficiente en calorías y proteínas. Me parece que tenemos que negociar como región. Por último, consultado por la realidad económica mundial en cuanto a los acuerdos comerciales, opinó que la situación es circunstancial, dado por la política que lleva adelante Trump, y hay que seguirla con mucho detenimiento, porque es más lo que gestualiza en algunas cuestiones que lo que concreta; es su manera de negociar en términos de intercambio comercial, es más lo que amenaza con fijación de aranceles y después termina acordando, negociando y protegiendo fuertemente lo que es la producción norteamericana y el trabajo de los norteamericanos, todo al revés de lo que hace nuestro Presidente. Nosotros nos abrimos al mundo de manera irresponsable, sin un proceso de sustitución de importaciones, que acompañe un proceso de industrialización, poniendo en riesgo el trabajo argentino y las economías regionales y la economía argentina. Y yo no digo que tenemos que ser un país cerrado de ninguna manera, nosotros no éramos tampoco un país cerrado. La exportación de carne vacuna el año pasado, en términos de volúmenes, fue exactamente similar al año 2023, así que no estábamos tan cerrados, sino que eso es parte del relato que construye este gobierno. Lo que pasa es que se incrementaron notablemente los valores internacionales de la carne, entonces cuando se lo mide en dólares, sí incrementamos un 50%, por lo menos, la exportación en términos de dólares, pero en volúmenes seguimos exportando lo mismo, y los precios no los pone nuestro país, los pone el mercado internacional. Yo creo que uno tiene que negociar como país de manera inteligente, y no creo que sea inteligente ir a negociar bilateralmente con Estados Unidos, por la asimetría productiva, por la asimetría en estructura de costos impositivos, por el desarrollo de la economía de ellos, por la escala que tienen, nos parece que nosotros tenemos que ser inteligentes. A veces podremos ir solos y a veces podremos ir con el Mercosur, con Brasil, sin descuidar lo que es China. Tenemos que ser inteligentes y tenemos que hacer los negocios con el mundo que le convengan a los argentinos, no que le convenga a la ideología política del Presidente Milei, porque me parece que están alteradas las prioridades. El comercio internacional, o nuestra política de comercio exterior, está subordinada a la afinidad ideológica del Presidente Milei, cuando deberían ir estas cuestiones por carriles distintos, aseveró. Como ejemplo, mencionó que someternos al estatus sanitario en términos de influenza aviar, que es la enfermedad más común en el complejo avícola, que nos está fijando Estados Unidos, es un estatus sanitario que China no acepta. Y si nosotros aceptamos funcionar bajo ese estatus sanitario que nos impuso Estados Unidos en este convenio, estamos poniendo en riesgo el mercado de China, que es tan importante para nosotros.

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