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  • "Me identifico con un perro": quiénes son los therians y por qué dicen sentirse como animales

    » Clarin

    Fecha: 09/02/2026 07:04

    Es automático. Apenas los ven, la gente decide entre dos alternativas: están los que, en medio de risas y efusividad, sacan sus celulares, los empiezan a filmar y hasta les piden saludos; otros, en cambio, tratan de evitar cualquier tipo de interacción o acercamiento. Esto puede pasar en una plaza cualquiera, pero también en otros lugares, como el muy visitado Barrio Chino. Con máscaras y colas de animales es común encontrar a los que realizan quadrobics para imitar sus movimientos, desplazándose con sus cuatro extremidades. Están quienes, como Aguará, llevan estos movimientos un poco más allá: toma carrera, se impulsa con las piernas y pega un salto que parece haber sido practicado muchísimas veces, luego aterriza primero con las manos para amortiguar su cuerpo y posicionar bien sus piernas sobre el pasto. No solo es lo que se ve, sino también lo que se oye. Aguará ladra porque dice que se identifica con un perro, pero no con cualquier raza. Así se lo comenta a Clarín cuando habla de su despertar therian. Yo siempre supe que era un canino, no sabía cuál primero, pero después me sentí identificada con el pastor belga malinois, explica, mientras posa para una foto con una máscara de animal, y también con una cola. Video Viene con Apolo y con Lexi, therians que conoció en internet. No son los únicos, avisan, y cuentan que existe una gran comunidad en la Argentina que se llama Xul Solar y que tiene alrededor de unos 120 miembros de edades que van entre los 11 y los 30. Lo que comparten, afirman, es una vivencia identitaria. A diferencia de lo que pasa con los furries -que suelen centrarse en el cosplay y personajes antropomórficos-, los therians dicen que nada de lo que hacen es un hobby, sino una forma de ser, y no quieren que se los llame tribu urbana. Es incorrecto decir que nos autopercibimos animales, porque si fuera así querríamos transicionar a ser animales, querríamos tener los derechos de un animal. Entonces nosotros, como therians, en nuestra mayoría, nos identificamos parcialmente y de forma involuntaria como un animal. No es algo que decidimos, cuenta Aguará, que en el último tiempo se viralizó en redes sociales, sobre todo en TikTok, bajo el rótulo de Therian del Barrio Chino. Señala que los therians son mayormente conscientes de su humanidad y que lo que los diferencia realmente es su manera de ver el mundo. El despertar therian de Aguará, que tiene 15, ocurrió hace cinco años, cuenta. Viendo videos de therians que hacían quadrobics se concientizó de que también era uno. Antes de eso dice que hacía cosas de forma involuntaria. ¿Qué son esas cosas involuntarias? Me gustaba mucho usar orejas, agarrar pañuelos de mi mamá y hacer como que eran colas. Hay algo íntimo de la comunidad, se llama phantom shift, que es cuando pasamos por momentos de desviaciones de la realidad en las que nos vemos a nosotros mismos como animales y sentimos ciertas extremidades de nuestro cuerpo que no están ahí. Como si las hubiéramos tenido antes, pero no: orejas, cola, alas. Yo sentía que tenía cola y orejas, y es una re incomodidad sentir cosas que no tenés. De a poco empezó a investigar y en internet encontró la existencia de la teriantropía, una creencia que empezó en foros de discusión en línea en 1990, principalmente en Estados Unidos; uno de esos foros era sobre hombres lobo. Lentamente, esta creencia o experiencia de usuarios que exploraban una identidad no humana cobró fuerza y empezaron las primeras juntadas que dieron forma a la comunidad. En los últimos años se expandió, y en Argentina ya se organizaron y organizan encuentros en diferentes provincias. En Capital Federal suelen juntarse en parques. Hubo hace poco una en Posadas y otra en Bariloche. Para esta semana se espera una en Jujuy, y para la otra, una en Mendoza y otra en Tucumán. Lo que nos diferencia es la identidad, no lo que uno hace. No es que por ser therian camino en cuatro patas por la vida, o uso o no uso máscaras. Lo único para ser therian es identificarse con un animal, lo que hagas depende de tu vida. Mucha gente confunde a los therians con los transespecies, que buscan transicionar a un animal, aporta Apolo a la conversación. Ella se autodenomina poli therian por tener más de un animal con el que se identifica. Y dice que las máscaras, las colas y los quadrobics solo forman parte de un estereotipo, por lo que no todos se ajustan a esto: Los therians empezaron a usar esas cosas para sentirse más genuinos. Pero en cualquier momento podés ir caminando y encontrarte a un therian y no lo vas a saber. Ahora, ¿es posible realmente que alguien se identifique con un animal? Diego López de Gomara, médico psiquiatra y psicoanalista, comenta a Clarín que identificarse con algo no equivale a creerse literalmente eso. Todos los sujetos humanos se constituyen a partir de identificaciones (muchas de ellas no son del todo conscientes, ni voluntarias). En ese sentido, no resulta extraño que alguien encuentre en una figura animal un modo de nombrar rasgos pulsionales, afectivos o conductuales propios. Lo animal no aparece aquí como una negación de lo humano, sino como una forma de decir algo de lo humano que no encuentra palabras más aceptables, analiza. Para el especialista lo verdaderamente peligroso no es la identificación en sí, sino que se cree una identidad cerrada que no permita interrogantes para poder existir. En cierto sentido, la cultura siempre trajo lo animal para hablar del deseo, la agresividad y el goce; lo novedoso no sería eso, sino que hoy se lo diga en primera persona. Algo del pronombre se desplazaría: donde antes había un impersonal, hoy aparece un Yo. Cuando el sujeto dice esto soy, muchas veces está intentando no preguntarse más quién es. No toda identidad nombra una verdad, sino que algunas viene solo a tapar un vacío, profundiza el psicoanalista. Para él, la aparición de identidades cada vez más específicas no suele hablar de un exceso de singularidad, sino de una dificultad creciente para habitar la falta en ser que todos tenemos. Explica que saberse humano y, al mismo tiempo, reconocerse en rasgos animales es una estructura muy clásica del psiquismo y de la literatura. Francisco Guerrini, psicoanalista y psiquiatra infanto juvenil, dice que la identificación es un concepto íntimamente ligado a la crianza y a la cultura en la que el niño crece. Donde antes operaban el padre, la religión y los grandes relatos históricos como organizadores simbólicos, se produce una carencia identificatoria. Ese vacío debe ser ocupado por el sujeto desde edades tempranas y constituye una plataforma necesaria para su integración en la sociedad. La identificación con el animal puede leerse como una respuesta imaginaria a la caída de los grandes referentes simbólicos, opina. Agrega que, entonces, el animal ofrece una figura idealizada que permite sostener una identidad, un sentido de pertenencia y un lazo social sin recurrir a una autoridad trascendente. En algunos casos puede tratarse de un recurso subjetivo transitorio y una forma de pertenencia; en otros, puede enmascarar un malestar más profundo que merecería escucha clínica. Desde el psicoanálisis, más que juzgar o clasificar, interesa escuchar qué función cumple para cada sujeto esa forma particular de decir quién es. ¿Y por qué necesita decirlo así? Por supuesto: no todo lo extraño es patológico, ni todo lo normal es auténtico, sintetiza López de Gomara. Aguará dice que vio videos en donde los llaman enfermos mentales: Primero antes de apuntar con el dedo hay que investigar qué es lo que pasa. A nosotros no nos daña mentalmente, no nos hacemos ningún tipo de daño haciendo esto, simplemente es algo que está ahí. Al terminar la tarde, un grupo de amigas se acerca a Aguará para pedirle fotos y saludos en video. Algunos reconocen que es el therian del Barrio Chino. ¿Cuál es la reacción general de la gente cuando te ve? Siento que es más una risa para la gente: hay una burla, pero algo de querer saber y un miedo de ver algo distinto. No he recibido agresiones ni verbales, ni físicas. Pero he tenido comentarios que no están tan buenos, aunque no les doy importancia, están ahí y existen porque para todo hay gente. Siempre te van a odiar por lo que sos, por lo que no sos, por lo que querés ser y por lo que no querés ser. AS Sobre la firma Newsletter Clarín

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