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  • Crisis, distracción y memoria: enero y febrero de 2026 y los ecos a la previa del Golpe de 1976

    Concordia » Diario Junio

    Fecha: 08/02/2026 12:40

    Crisis, distracción y memoria: enero y febrero de 2026 y los ecos a la previa del Golpe de 1976 Enero de 2026 dejó al descubierto una serie de indicadores económicos que reflejan una brecha creciente entre la evolución de la inflación y el deterioro del poder adquisitivo de los salarios, en un contexto de fuertes aumentos en tarifas y combustibles. Al mismo tiempo, la agenda pública se vio atravesada por hechos de alto impacto social, ambiental y político, mientras otras problemáticas estructurales quedaban relegadas. A poco de cumplirse cincuenta años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, el texto propone un ejercicio de memoria que recupera el clima político, económico y social de los meses previos al quiebre institucional, estableciendo un contrapunto entre el presente y aquel período, marcado por la crisis económica, las disputas internas del peronismo, la desorientación del gobierno y una ciudadanía que, entre la precariedad cotidiana y la evasión mediática, no logró dimensionar las consecuencias del desenlace que se avecinaba. Enero de 2026 abre con los datos de inflación de diciembre de 2025: 2,8 %, cerrando un total para el año de 31,5 % (según el INDEC). Las tarifas de luz aumentaron un 20 % y las de gas un 37 %, y las naftas superaron el 40 %; por su parte, el salario mínimo vital y móvil tuvo un incremento, de diciembre de 2024 a diciembre de 2025, de un 19,69 %, representando un valor en U$D de 234,13. En el mismo período, entre 2023 y 2024, el salario mínimo tuvo un aumento del 79,31 %, siendo su valor en U$D de 276,26. Solo para tener una mirada más amplia, en noviembre de 2023 el valor en U$D fue de 407,82. ¿Qué significan estos números? Que, mientras la inflación sube a un ritmo que puede presentarse lento, los salarios bajan a un ritmo acelerado. Todos estos fueron datos que se conocieron en enero, como resultado del cierre de 2025. Otras cosas importantes que ocurrieron durante enero: se quemaron 230.000 hectáreas de bosque nativo e implantado de la Patagonia; una ola gigantesca sorprendió a los turistas en Mar del Plata y Santa Clara, dejando un fallecido y 35 heridos. El llamado meteotsunami fue noticia, casi de color, por unos días. El presidente cantó en Jesús María con el Chaqueño Palavecino y con Fátima Flores en Mar del Plata; mientras, como sucedió durante todo 2024, cada miércoles los jubilados siguieron siendo apaleados en el Congreso. Un crimen horrible de un adolescente, cometido por adolescentes, en Santa Fe dio pie, una vez más, para volver al intento de la baja de la edad de imputabilidad para los delitos que cometen los niños y adolescentes. Los primeros días de febrero renuncia Marcos Lavagna, titular del INDEC, sin poder sostener la incoherencia entre datos oficiales y la realidad del supermercado. Sin embargo, y como quien quiere ordenar las ideas para retomar el ritmo, se me ocurre consultar a la IA sobre cuáles fueron las noticias relevantes de enero en Argentina, y me encontré con estos cinco títulos, en primer lugar: Paz Lovisolo asumirá como CEO de Flybondi; Los 10 autos 0 km más vendidos; Vacaciones: cuáles fueron los destinos más elegidos; El Gobierno nombró a 2026 como el Año de la Grandeza Argentina; El Gobierno promulgó las leyes de Presupuesto 2026 y de inocencia fiscal. Parece que lo que ocurre en la IA no tiene mucho que ver con lo que ocurre en la vida real. Mala idea la mía. Entonces apelé a la memoria, que suele fallar, pero es fiel a la hora de categorizar por grado de importancia, y fue ella la que me recordó que este año se cumplen 50 años de la última dictadura cívico-militar. Lo que me condujo a la pregunta: ¿qué pasaba en enero y febrero de 1976, antes del fatídico 24 de marzo? El 3 de febrero renunciaba Antonio Cafiero como ministro de Economía, lugar al que había arribado a mediados de 1975 en los intentos de apaciguar los efectos del Rodrigazo. Si bien llega con el apoyo del sindicalismo, no logra reorientar el desastre en los bolsillos de los trabajadores. El plan previsto no puede implementarse: la alta inflación y los vencimientos de deuda le obligan a iniciar negociaciones con el FMI, y por primera vez un gobierno peronista solicita un préstamo al Fondo Monetario Internacional. La interna del movimiento recrudece. Montoneros y el ERP buscan tensionar socialmente para obligar a cambios de fondo. El gobernador de Buenos Aires, Victorio Calabró, encabeza un movimiento antiverticalista que exigía la renuncia de Isabel Perón, respaldado por los comandos militares. Esto llevó a que Calabró sea expulsado del Partido Justicialista y a que la presidenta emitiera un decreto para intervenir la provincia. El 5 de enero de 1976, Isabel se reúne con los tres comandantes de las Fuerzas Armadas, quienes le exigen la renuncia. Calabró provenía del sindicalismo metalúrgico; había llegado al gobierno como vicegobernador, apoyado por el ala izquierda del partido; asume luego de la renuncia del gobernador y, paulatinamente, va recostándose en las Fuerzas Armadas, como oposición al gobierno de Isabel. En materia de noticias, circula fuertemente la corrupción descubierta sobre López Rega, quien se paseaba alegremente por España. López Rega había sido eyectado del gobierno en julio de 1975, como consecuencia del Rodrigazo, y se le había facilitado la salida del país con una supuesta designación de embajador, pero rápidamente se llegó a la conclusión de que fue una excusa para huir. El periodista Alberto Amato lo describe así: López Rega afirmaba que el movimiento de los astros, antes que la política, era el factor preponderante en los cambios sociales. Y que era según cómo se alinearan esos astros, cómo influyeran los colores zodiacales, las horas planetarias y el conocimiento vibratorio de las energías que nos rodean, que se daría lo que en aquellos años 70, con ligereza y algo de inconsciencia, se llamaba revolución. Por entonces llegó a decirle al periodista y escritor Tomás Eloy Martínez que en realidad Perón había muerto en 1966 o 1967 y que él era quien lo mantenía con vida para que volviera a ser presidente. Cómo fue que una personalidad de tales características, un hombre que soñaba con cantar Rigoletto y se convirtió en jefe de escuadrones de la muerte, llegó a ser el hombre fuerte del país no es inexplicable, pero sí es difícil de explicar. Infobae Leerlo fue sentir que, si cambio López Rega por el apellido Milei, la descripción no variaría demasiado. En vísperas de la Navidad de 1975, el ERP lleva adelante el operativo de ataque a Monte Chingolo. El objetivo era tensionar al gobierno y exigir la renuncia de Isabel, pero tienen un infiltrado que delata la acción y el operativo termina en desastre para el ERP, con 60 bajas de su parte y 15 de parte del Ejército. En síntesis, las disputas internas del peronismo, sumadas a la desorientación de Isabel Perón para ejercer el gobierno, pasada la transición del ejercicio de López Rega, facilitaron el golpe de Estado, con apoyo de gran parte de la ciudadanía, que estaba alejada de los intereses profundos que se jugaban. La vida cotidiana de la gente pasaba por un sueldo que no alcanzaba, una inflación que se comía el salario y un movimiento que le había prometido la estabilidad y la protección, desangrado en disputas internas. La televisión tenía picos de audiencia extraordinarios en programas como Este es mi mundo, el programa infantil líder conducido por Julieta Magaña, que junto a El Chavo del Ocho marcó a la generación de niños de esos años. En horario central, Piel naranja, el teleteatro, obra maestra de Alberto Migré protagonizada por Arnaldo André y Marilina Ross, rompía récords de rating con un dramático final, poco antes del quiebre institucional. Las revistas más leídas en esos días eran Gente y la actualidad, líder indiscutida en el segmento de interés general; Siete Días Ilustrados, otra de las grandes favoritas que alcanzó picos de circulación masiva, con casi un millón de lectores semanales hacia 1975; y Radiolandia, con un enfoque más popular. Para el segmento más politizado, con una circulación mucho menos masiva, estaban Panorama, de análisis político y actualidad, un referente del periodismo de investigación durante todo el período previo y que cierra sus puertas precisamente a fines de 1975. Otra fue Crisis, dirigida por Eduardo Galeano: la revista cultural y política por excelencia de la intelectualidad de izquierda, con una estética y contenido innovadores. Por otro lado, la revista Criterio, de orientación católica, era clave para entender el posicionamiento de sectores de la Iglesia frente a la crisis institucional. Complementaban el campo de la información masiva Satiricón, revista de humor ácido y provocador que desafiaba los tabúes de la época, sufriendo censuras frecuentes antes del golpe. El mercado incipiente se sectoriza para públicos especiales: El Gráfico, en 1975, era una de las revistas más vendidas, especialmente por su cobertura del fútbol y el automovilismo, y Pelo, para el público joven y el rock nacional, que vivía un momento de gran ebullición. Sin IA, pero con criterios muy parecidos, la ciudadanía circulaba por una realidad que tocaba su vida desde la economía, no empatizaba con los disturbios que generaban las tensiones y los métodos de los grupos politizados y se evadía en redes comunicacionales que lejos estaban del proceso histórico que se transitaba. Todo esto abrió las puertas a la mano dura de las Fuerzas Armadas, cuyo proyecto no era poner orden sino facilitar la expoliación de las riquezas de la Argentina. Enero y febrero de 1976 pronosticaban un desenlace incierto, sin dimensionar las profundas consecuencias que acarrearía. Verónica López Lic. en Ciencias de la Educación

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