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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 08/02/2026 01:13
A la espera de la cumbre clave a realizarse desde las 18 de mañana con eventuales aliados, donde se conocerá el borrador final de la reforma laboral a debatirse en la sesión extraordinaria del miércoles próximo, La Libertad Avanza en el Senado comenzó a delinear la estrategia que llevará al recinto no tanto para una votación en general que dan por descontada, sino por la definición en particular de la iniciativa. La idea que prima en la esfera oficialista apunta a una moción que implicará capítulos completos para varios casos y, en los más enmarañados, artículo por artículo. Este canal, que corre en paralelo a las usuales volteretas de libertarios del Congreso y, sobre todo, de la Casa Rosada, que nunca deja de reflotar la idea simplificada del por todo y contra todos, el oficialismo ya escaneó en las adhesiones trascendentales que precisa de dialoguistas que no podría, salvo que ocurra un milagro en el convite de mañana, votar capítulo por capítulo en la compulsa en particular. La situación en la Cámara alta quedó algo cargada al término de la semana por la inentendible y mega promocionada arenga desde Balcarce 50 para no aceptar muchos cambios -si fuese cierta- al dictamen de mayoría firmado en diciembre pasado. No tanto por el derecho o no de hacerlo, sino por todo lo que ello implicaría en un recinto siempre salvaje para los libertarios, salvo que los apoyos ya estén cerrados de antes, como deslizan despachos con experiencia. Debe recordarse que, en meses recientes preelectorales, la táctica mileísta derivó en angustias y piñas legislativas por doquier. Y el período ordinario ni siquiera arrancó aún, algo que hará el jefe de Estado el domingo 1 de marzo. Desde las bancadas dialoguistas confían todavía en el conocimiento que la jefa libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, trae de épocas anteriores -más la actual- en el Congreso. No obstante, la palabra que de verdad vale es la de la Casa Rosada. Y, más allá de la verticalidad que se vende desde allí, hay idas y vueltas para nada precisas sobre asuntos importantes. Por caso, ¿qué harán con los aportes de sindicatos y las ya más que ansiosas cámaras empresariales? ¿Serán todos voluntarios? ¿Unos sí y otros no, fuera de toda lógica de ecuanimidad? Las melodías que parten desde el Ejecutivo alteraron oídos. Tampoco debe olvidarse el capítulo fiscal y la caída de la coparticipación. Nación perderá más que las provincias y casi nadie se anima a decirlo, ya que las lágrimas parecen pesar más en los sufridos gobernadores. También es cierto que los distritos cuentan, luego de dos años de un severo ajuste, una base de reclamo más honesta que en temporadas anteriores, donde primaba el bolsillo inacabable del payaso -contribuyentes y pymes, el alma del país- a cambio de cerrar los ojos ante delirios ejecutados desde la administración central. Es el promedio de la política vigente y de quienes ahora pregonan desde un altar fantasmal la construcción de un consenso, por lo menos, más sano. Más lejano a estas compulsas se asoman objeciones menores a un puñado de artículos donde diversos dialoguistas, según el caso, no quieren acompañar. Un ejemplo comentado en usinas aliadas se direcciona a la eliminación de una pequeña fracción de la ley relacionada con el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). Un asesor lo planteó de la siguiente forma a Infobae: Después de tanta pelea, le sacan el porcentaje de los tickets. O sea que, a partir de esto, vamos fondear a los súper enemigos de este Gobierno con el IVA de los alimentos. En esta zona se incluyen varios estatutos que el Gobierno quiere reventar de un sacudón y sin anestesia, ante solicitudes para poner un plazo de readecuación de los mismos -¿180 días?-, como ya informó este medio. Bullrich maneja a 21 senadores en su interbloque y precisa, sí o sí, de la mayor fracción que pueda de los diez de la Unión Cívica Radical (UCR), los tres del PRO -comanda el misionero Martín Goerling-, los dos revoltosos de Provincias Unidas, y silvestres provinciales atados o no a las órdenes -sin chistar- de mandatarios locales. Con 37 de piso habrá luz verde. Este aglomerado suma, en total, 44. Los interrogantes en el último sector giran hacia los santacruceños José María Carambia -se lo vio en Casa Rosada a fines de 2025- y Natalia Elena Gadano, la silenciosa Flavia Royón (Salta), los pícaros misioneros -voltearon Ficha Limpia- Carlos Arce y Elizabeth Rojas Decut, la neuquina Julieta Corroza, la chubutense semi radical Edith Terenzi, y la otrora filomacrista Beatriz Ávila, flamante amiga del gobernador y -aparente- furioso anti k, Osvaldo Jaldo. En el oficialismo además miran con cierto cariño a los cinco peronistas de Convicción Federal, que convidaron guiños cuando se sancionó el Presupuesto 2026.
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