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Parana » Analisis Litoral
Fecha: 07/02/2026 20:03
Las rutas están detonadas y las muertes duelen. Pero la memoria selectiva también mata. Resulta curioso que quienes gobernaron cuando se destruyó el ferrocarril, se vació el Estado y se concesionaron rutas para recaudar sin invertir, hoy descubran la emergencia vial y apunten culpas a gobiernos con apenas dos años de gestión. Diagnosticar tarde también es una forma de irresponsabilidad política. Se pueden alegar muchas cosas, sí. Y es innegable que la situación de las rutas en Entre Ríos y en buena parte del país es grave. Muy grave. La ausencia del Estado en materia vial se paga con vidas humanas. Negarlo sería una falta de respeto para quienes ya no están. Pero también sería profundamente deshonesto analizar esta realidad como si surgiera de la nada, como si estuviéramos ante un problema repentino, nacido hace apenas dos años, y no frente a las consecuencias de décadas de desidia, corrupción sistemática y saqueo estructural del Estado argentino. Hay que ser muy mal parido o muy cínico para no reconocer que venimos de un Estado devastado. Robado. Desmantelado en cada rincón del país. Desde rutas fantasmas hasta ferrocarriles destruidos, desde contratos inflados hasta concesiones diseñadas para recaudar sin invertir. Los casos de corrupción no son aislados: son sistémicos. Por eso resulta llamativo y en muchos casos indignante el tono de ciertas críticas que hoy se presentan como moralmente superiores, cuando durante años miraron para otro lado o fueron parte del problema. El documento de UCR Activa: datos ciertos, memoria incompleta UCR Activa, línea interna del radicalismo entrerriano, difundió un documento en el que advierte que la seguridad vial dejó de ser un problema circunstancial para transformarse en una emergencia estructural. Los números que aporta son contundentes: - 133 víctimas fatales en siniestros viales durante 2025, - 26 fallecidos solo en enero de 2026, - una proyección anual que podría superar las 228 muertes, un aumento de más del 70 % respecto de años anteriores. Los datos son reales. El drama existe. Nadie sensato lo discute. El propio documento señala algo clave: Entre Ríos ocupa una posición estratégica en el Mercosur, con corredores internacionales, tránsito pesado permanente, producción agroindustrial y turismo estacional. Las rutas soportan una carga que no admite abandono. Hasta ahí, el diagnóstico es correcto. La pregunta incómoda: ¿cuándo se dieron cuenta? El problema aparece cuando el señalamiento político se vuelve selectivo. UCR Activa apunta directamente al retiro de la inversión nacional en obra pública y a la supuesta pasividad del gobierno provincial actual. Pero evita una pregunta central: ¿Quién gobernó cuando las rutas se detonaron? ¿Quién privatizó, concesionó, desguazó el ferrocarril y vació al Estado? El propio documento reconoce una causa estructural fundamental: la destrucción del sistema ferroviario en los años 90, que volcó todo el transporte de cargas a las rutas. Esa decisión política acompañada por amplios sectores del radicalismo sigue pagando consecuencias hoy. Mientras Brasil moderniza su red ferroviaria y planifica corredores bioceánicos, Argentina intenta sostener su logística sobre un asfalto que no puede mantener. No por incapacidad técnica, sino por años de decisiones políticas erradas y negocios cruzados. La metáfora que nadie quiere escuchar La situación podría explicarse con una imagen simple: ¿Qué haría usted, lector, si su familia le exige una casa nueva, autos nuevos y un cambio total de vida, cuando su economía familiar está destruida, endeudada y saqueada? Eso es lo que enfrenta hoy el Estado argentino. Reconstruir mientras ordena el desastre heredado. Eso no exime responsabilidades actuales. Pero sí obliga a ser honestos intelectualmente. Crítica sin propuestas: el límite del oportunismo El documento de UCR Activa aporta propuestas interesantes: - modificar los pliegos de concesión de las rutas 12 y 14, - exigir servicios médicos permanentes, - aportar obligatoriamente a bomberos voluntarios, - incluir al sistema sanitario provincial en las obligaciones de las concesionarias. Bienvenidas sean esas ideas. Lo que resulta difícil de digerir es que un partido centenario, que hoy ha perdido adhesión social y militancia real, aparezca exclusivamente para criticar, sin hacerse cargo del proceso histórico que nos trajo hasta acá. Una pregunta final que incomoda a todos Tal vez el debate debería correrse un poco: ¿No sería mejor aportar ideas viables, exigir consensos y construir soluciones reales, en lugar de usar tragedias como munición política? Porque si somos tan brillantes para criticar, también deberíamos ser capaces de plantear cómo reconstruir un país devastado, sin negar el pasado ni manipular el presente. Las rutas están rotas. Las vidas perdidas duelen. Pero la memoria selectiva también mata. por Alejandro Monzon para Análisis Litoral
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