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Concordia » Hora Digital
Fecha: 06/02/2026 16:24
La pretemporada de la Fórmula 1 ha comenzado con pruebas en pista y presentaciones oficiales, pero también con una controversia técnica que podría alterar el equilibrio del campeonato. En este contexto, el nombre de Franco Colapinto aparece vinculado a una posible consecuencia indirecta, ya que Alpine, el equipo al que se sumará el piloto argentino, utiliza motores Mercedes, el centro de la disputa reglamentaria. La polémica surgió tras una denuncia presentada por Honda, Ferrari y Audi, quienes cuestionan el método actual para controlar las unidades de potencia térmicas. Según información difundida en medios europeos, Mercedes habría identificado un vacío en la normativa que le permitiría obtener un rendimiento superior cuando el motor alcanza su temperatura de funcionamiento, aunque cumpla con los límites establecidos durante las mediciones en frío. Ante esta situación, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) está evaluando introducir un cambio en el sistema de control antes del Gran Premio de Australia, que será la primera carrera del calendario 2026. El foco del debate está en el índice de compresión del motor V6, cuyo límite reglamentario es de 16:1. Mercedes cumpliría con este límite en las inspecciones tradicionales realizadas con el motor frío, pero al calentarse durante la actividad en pista, ese valor aumentaría, otorgando una ventaja en potencia. Para corregir esta diferencia, la FIA planea que las verificaciones se realicen con los componentes ya calentados, aunque de forma estática, con el objetivo de reflejar condiciones más similares a las de la competencia real. De aprobarse esta medida, todos los equipos que utilicen motores Mercedes deberán adaptarse a los nuevos controles. Mercedes sostiene que su desarrollo es legal y cumple con la normativa vigente, pero el cambio en el reglamento no requiere unanimidad, sino una mayoría calificada que incluye a la FIA, la organización del campeonato y los constructores. Esta situación mantiene en alerta a Alpine, que dejó de fabricar sus propios motores y depende ahora de Mercedes. Cualquier modificación en el rendimiento de la unidad de potencia podría afectar la competitividad del auto. En este escenario, Franco Colapinto afronta la preparación para una temporada que ya se anticipa exigente, pero que ahora también está condicionada por factores externos que van más allá de su desempeño al volante. Un ajuste técnico en la medición de motores podría traducirse en mejoras o pérdidas de rendimiento, dependiendo de cómo se adapte el equipo a las nuevas reglas. Mientras tanto, la Fórmula 1 avanza hacia el inicio oficial de la temporada con un panorama abierto. La resolución de esta disputa técnica definirá parte del mapa competitivo y, de manera indirecta, el entorno que encontrará Franco Colapinto cuando se apaguen los semáforos en Australia.
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