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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 06/02/2026 15:38
El proceso judicial vinculado a la expropiación de YPF sumó un nuevo capítulo cuando la República Argentina entregó ante la corte del Distrito Sur de Nueva York una declaración jurada sobre el oro del Banco Central de la República Argentina (BCRA). El escrito responde a una solicitud del tribunal a cargo de la jueza Loretta Preska, quien falló a favor del fondo Burford Capital en la causa por la estatización de la petrolera. La defensa argentina sostuvo ante la magistrada que las reservas internacionales del BCRA tienen inmunidad y no pueden ser objeto de ejecución judicial en los Estados Unidos ni en ningún otro país, independientemente de cualquier pedido de discovery. Esta posición se plasmó en una declaración jurada firmada por el secretario de Legal y Técnica del Ministerio de Economía, José Ignacio García Hamilton. El documento dejó constancia del conocimiento disponible en la repartición sobre la ubicación y administración del oro, mencionando que se consultó al ministro de Economía, Luis Caputo, así como al Ministerio de Seguridad y al propio BCRA, que ratificó la imposibilidad de entregar la información requerida. La declaración argentina llegó tras la negativa inicial a revelar detalles sobre las tenencias internacionales de oro del BCRA, un tema sensible debido al interés de los fondos demandantes en identificar bienes susceptibles de ejecución para cumplir la sentencia dictada por la expropiación de YPF. El pedido de información incluyó la identificación de cuentas, movimientos y localización del oro, así como la disposición de un funcionario con conocimiento directo para declarar sobre el tema. El BCRA remarcó que entregar información sobre la ubicación geográfica pasada, presente o futura de las cuentas utilizadas para mantener activos de reserva en custodia podría afectar la política monetaria y cambiaria, así como el respaldo de los depósitos y la seguridad del sistema financiero. Según el organismo, la administración de las reservas constituye una función bajo su órbita como ente autárquico, y responder a solicitudes de este tipo vulneraría su independencia funcional. Fuentes oficiales subrayaron que las reservas del BCRA gozan de inmunidad y no están sujetas a ejecución en los Estados Unidos, en la Argentina ni en ningún otro país, con independencia de cualquier solicitud de discovery. Además, afirmaron que cualquier información relacionada con la ubicación geográfica pasada, presente o futura de las cuentas que utiliza para mantener sus activos de reserva en custodia podría afectar la política monetaria y cambiaria implementada, el respaldo de los depósitos y la seguridad del propio sistema financiero. La posición del Estado argentino se apoyó en la consulta a diversas áreas del Gobierno, incluyendo al Ministerio de Seguridad y al Ministerio de Economía, así como al propio BCRA, que reiteró su postura de proteger la confidencialidad y el resguardo de las reservas internacionales. El conflicto se inscribe en el marco de la ejecución de la sentencia por la expropiación de YPF, que condenó a la Argentina a pagar 16.100 millones de dólares a los fondos Petersen Energía Inversora y Eton Park Capital Management. Los demandantes vienen insistiendo desde mayo de 2024 mediante pedidos formales de discovery para obtener información clave sobre los activos del país, en particular sobre más de 1.000 millones de dólares en reservas de oro. A pesar de que la jueza Preska ordenó expresamente en agosto de 2025 que la Argentina presentara a un testigo para declarar sobre el oro, la defensa argentina sostuvo que el representante enviado no contaba con las credenciales ni la preparación requeridas para responder a las preguntas del tribunal. Ante la falta de respuesta satisfactoria, los fondos solicitaron la convocatoria a una audiencia probatoria con la comparecencia de funcionarios con conocimiento directo, incluyendo al ministro Caputo. La declaración jurada presentada por el secretario Legal y Técnico de Economía buscó dejar en claro el alcance de la información disponible por parte del Estado y el criterio adoptado respecto al resguardo de datos sensibles. El BCRA insistió en que revelar detalles sobre la localización del oro comprometería la política de seguridad y la autonomía de la entidad, además de contrariar el interés público. La Procuración del Tesoro también intervino en la presentación, reiterando que la información sobre las reservas se encuentra bajo la administración exclusiva del BCRA y que facilitar esos datos vulneraría su independencia funcional. El criterio de confidencialidad, argumentaron, se justifica por razones de seguridad, respaldo de los depósitos y resguardo del sistema financiero. El pedido de discovery de los fondos incluyó la exigencia de que el Estado argentino identificara dónde se encuentra el oro, en qué cuentas está depositado y cómo llegó allí, además de poner a disposición un funcionario capacitado. Si la Argentina alegaba no tener acceso a la información por estar bajo control del BCRA, los demandantes pidieron la convocatoria a una audiencia con funcionarios con conocimiento directo. Hasta el momento, la jueza Preska no emitió una resolución definitiva sobre la solicitud de los fondos ni sobre la posibilidad de realizar una audiencia específica sobre el oro. Tampoco resolvió el pedido de suspensión de todo el proceso de discovery que la defensa argentina presentó ante el tribunal. En caso de rechazo, la defensa anticipó que recurrirá a la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito. La postura argentina incluyó la advertencia sobre la legitimidad de los pedidos de información y la defensa de los principios constitucionales y de derecho internacional. En despachos oficiales no ocultan su cansancio con estos pedidos a los que consideran ilegítimos porque vulneran las leyes locales, la Constitución Nacional y los principios básicos del derecho internacional. El conflicto judicial por YPF y sus derivaciones sobre los activos del BCRA representa un punto de tensión relevante para la política económica y financiera argentina, en un contexto de presión internacional por el cumplimiento de la sentencia y el resguardo de los intereses soberanos. La situación genera incertidumbre sobre los próximos pasos en el proceso judicial y sobre la estrategia del Estado argentino para proteger sus reservas internacionales y evitar eventuales embargos o ejecuciones en el exterior.
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