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» Clarin
Fecha: 06/02/2026 15:25
El acuerdo comercial que se terminó de cerrar ayer entre los Estados Unidos y la Argentina generó muy buena repercusión en buena parte de la industria argentina, pero muy especialmente en el sector de la carne, que sin dudas encuentra en las nuevas reglas que deberían entrar en marcha en las próximas semanas previa aprobación del Congreso- un campo muy interesante para crecer. De las 20.000 toneladas que hoy se envían a los Estados Unidos sin pagar ningún tipo de arancel, ahora pasarán a ser 100.000 toneladas, una diferencia muy grande que le da otras perspectivas a los productores. El gran punto que se comienza a discutir ahora, sin embargo, es cuál será el impacto que esto tendrá sobre el mercado interno, partiendo de la lógica obvia de que el campo ahora tendrá el ojo más puesto sobre lo que puedan enviar a los Estados Unidos. El problema que aparece en este punto es que hoy el nivel de producción de la Argentina ya está al límite. El año pasado se produjeron algo menos de tres millones de toneladas, y según los números de algunos analistas alcanzaron justo para cubrir tanto la demanda interna como la exportadora. Víctor Tonelli, especialista en el sector, por ejemplo, tiene esa mirada. No hay carne para todos, dice, por lo que entiende que 2026 podría ser un año complejo en lo que tiene que ver con la oferta, algo que podría tener un impacto sobe los precios. Hay un panorama que es importante saber que viene de antes de que se diera este acuerdo, y tiene que ver con que hay una retención importante por parte de los productores debido a una cuestión de rentabilidad; esto pasa, sobre todo, desde noviembre, lo que hace que arranquemos con unas 200.000 toneladas menos, explica Tonelli. Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), en tanto, tiene una visión menos dura y apunta que el monto acordado con Estados Unidos "no es significativo en comparación con lo que se produce en la Argentina", por lo que no debería haber problemas de oferta. En los últimos tres años la Argentina liquidó, sobre todo por sequías e inundaciones que se sucedieron, unas tres millones de toneladas, lo que pegó fuerte en la capacidad de oferta de carne. Ahora, con el nuevo acuerdo ya a la vista, lo que falta conocer es cuál será el efecto sobre los mostradores argentinos. Según el especialista, le va a pegar en la línea de flotación al consumo interno. Esto quiere decir que seguramente habrá menos oferta y subas de precios. Se esperan subas de precios para las próximas semanas -que podrían rondar el 10%-15%- pero no tendrán que ver con el acuerdo, sino con las condiciones actuales del mercado local. Sin embargo, la menor oferta que se podría dar por lo firmado con EE.UU. podría también impactar, aunque debería ocurrir solo en algunos cortes. Esa retención que se ve desde noviembre no se revierte de un día para el otro. Los productores iniciaron ese proceso para sumar kilos a los animales y tener más producto para vender-, un proceso que también se da en las vaquillonas; es decir, todo el proceso se demora. Según lo que prevén los especialistas, normalizar esto puede llevar entre dos y tres años. Y a esto se le deben sumar las malas condiciones climáticas, que no colaboran con la alimentación de los animales. Esto hace que 2026 sea el más duro en este sentido, advierte Tonelli, algo que también hubiera pasado sin el acuerdo con los Estados Unidos de por medio, aunque ahora la competencia por ese mercado puede agudizar la situación en algunos cortes específicos. Cerca del 80% de la carne que se envía a los Estados Unidos se destina a la manufactura, lo que en muy buena parte se traduce en hamburguesas. Para eso requieren de carne muy magra que la mezclan con otra más grasosa que ellos mismos producen. Mirá también Hoy, lo que más consume el mercado estadounidense al menos de lo que le exporta la Argentina- son cortes como la bola de lomo, la cuadrada, la nalga, el peceto o la paleta, es decir casi todos los que aquí se utilizan para hacer milanesas. Aquí es donde se podría dar una mayor competencia entre el mercado argentino y el de los Estados Unidos. Lo que no debería correr peligro a menos si se toma en cuenta lo qu se conoce hasta ahora, ya que en el capítulo de la carne faltan varias precisiones- son aquellos cortes clásicos del asado argentino como la tira de asado, la tapa de asado o el vacío. Sobre la firma Newsletter Clarín
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