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  • ¿Es malo hacer crujir las articulaciones?: qué dice la ciencia

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 06/02/2026 13:27

    Un ruido seco, casi como el chasquido de un globo al explotar, puede surgir al doblar los dedos o agacharse. Para muchos, este sonido es parte de la rutina diaria y despierta desde la curiosidad hasta el temor. La pregunta se repite en consultorios y sobremesas: ¿por qué nuestras articulaciones crujen? La ciencia tiene una respuesta clara: la mayoría de los ruidos articulares son inofensivos y no representan un riesgo para la salud. ¿Por qué crujen las articulaciones? El fenómeno más habitual, conocido como cavitación articular, ocurre al extender una articulación más allá de su rango normal. En ese momento, la presión dentro de la cápsula articular baja y se forma una burbuja de gas en el líquido sinovial, que luego colapsa y genera el familiar crack. No se puede crujir la misma articulación varias veces seguidas porque el gas necesita disolverse de nuevo en el líquido, un proceso que lleva unos 20 minutos, explicó la fisioterapeuta Clodagh Toomey en un artículo en The Conversation. Existen otros sonidos articulares, como los chasquidos provocados por tendones o ligamentos al deslizarse sobre el hueso, o el crepitus, un crujido o sensación arenosa frecuente en las rodillas. Según la Cleveland Clinic, el crepitus suele deberse al roce entre cartílago y hueso, especialmente cuando la articulación ha perdido parte de su amortiguación natural. ¿El crujido articular indica algún problema? Especialistas de la Cleveland Clinic afirman claramente: el ruido por sí solo rara vez significa daño. Lo importante desde el punto de vista médico es si el sonido aparece junto con dolor, hinchazón, bloqueo articular o pérdida de función, sostuvo la doctora Kim Stearns. Cuando estos síntomas acompañan al ruido, es recomendable buscar una evaluación profesional. El crujido, el pop o el clic pueden aumentar con la edad, porque los tejidos pierden elasticidad y el cartílago se desgasta de manera natural. Aun así, la aparición de ruidos no implica necesariamente la presencia de enfermedades articulares. ¿Hacer sonar los nudillos causa artritis? La creencia popular asocia el crujido de nudillos con el desarrollo de artritis, pero las investigaciones no la respaldan. No existe evidencia sólida que vincule el hábito de crujir las articulaciones con la aparición de artrosis, señaló la fisioterapeuta. Estudios retrospectivos y transversales han descartado una relación significativa entre el crujido repetido y el daño estructural, la pérdida de fuerza o la laxitud articular. La idea de que crujir los nudillos es perjudicial es errónea, afirmó Kim Stearns en la Cleveland Clinic. ¿Por qué se siente alivio al crujir una articulación? Muchas personas experimentan una sensación de liberación o placer al hacer sonar una articulación. La explicación está en la fisiología: al forzar la cavitación, se incrementa temporalmente el rango de movimiento y disminuye la tensión muscular local. El estímulo en las terminaciones nerviosas genera una respuesta refleja de relajación. No obstante, el efecto es pasajero. Si la sensación de bienestar solo llega tras crujir una articulación repetidamente, podría existir un problema subyacente que requiere atención. ¿Cuándo consultar a un especialista? El ruido articular requiere evaluación médica únicamente cuando se acompaña de otros síntomas. Si existe dolor, hinchazón, bloqueo o reducción de la movilidad, es importante realizar un diagnóstico profesional, recomendó la Cleveland Clinic. Las personas con artrosis y articulaciones ruidosas suelen reportar más dolor y menor funcionalidad, aunque en pruebas objetivas como la velocidad al caminar o la fuerza muscular no se detectan diferencias. Claves para la salud articular: movimiento y ejercicio El movimiento regular es esencial para mantener las articulaciones sanas. El cartílago, al no recibir aporte sanguíneo directo, depende de la compresión y liberación durante el movimiento para nutrirse. Reducir la actividad física por temor a dañar las articulaciones es un error, advirtió la fisioterapeuta. Las principales guías clínicas nacionales e internacionales recomiendan el ejercicio como primera línea de tratamiento ante la artrosis. No hay evidencia de que suplementos como colágeno o aceites de pescado reduzcan los ruidos articulares. Los estudios muestran beneficios limitados sobre el dolor o la función, aunque algunas personas encuentran alivio. Técnicas como las de fisioterapia o quiropraxia se basan en la cavitación. Estas maniobras pueden ofrecer alivio temporal, pero no corrigen las causas mecánicas subyacentes. En áreas sensibles como el cuello, solo deben realizarse por especialistas capacitados debido al riesgo, aunque bajo, de complicaciones severas. La mayor parte de los ruidos articulares responden a fenómenos normales de biomecánica y no indican enfermedad. Solo requieren atención cuando se acompañan de síntomas. Mantenerse activo y ejercitarse protege la salud de las articulaciones, sean ruidosas o no.

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