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Gualeguaychu » Reporte2820
Fecha: 06/02/2026 13:07
Una familia lucha por la salud de Santiago: el camionero que sufrió un brutal accidente en Corrientes Ana Florencia Martín no imaginaba que el 8 de enero su vida cambiaría para siempre. Ese día, su pareja Santiago Neifert sufrió un terrible accidente en la ruta 12 de Corrientes que lo dejó al borde de la muerte. Hoy, un mes después, ella y su hijo de seis años enfrentan una batalla que va mucho más allá de lo médico: una carrera contra el tiempo, la burocracia y el abandono. Son las primeras horas de la mañana en el hospital de Arrecifes, provincia de Buenos Aires. Ana Florencia sostiene la mano de Santiago mientras los médicos evalúan, una vez más, las posibilidades de operarlo. A su lado, un niño de apenas seis años mira a su papá postrado en esa cama, sin entender del todo por qué hace un mes que su familia vive en hospitales. Santiago Neifert tiene 35 años y lleva 15 siendo camionero. Conoce cada ruta, cada curva, cada kilómetro del país como la palma de su mano. Pero la madrugada del 8 de enero, en el kilómetro 925 de la ruta 12 entre Saladas y San Roque, Corrientes un camión con una plancha y un brazo hidráulico rozó su vehículo. Fue suficiente. Perdió el control y se estrelló contra una barranca. Las lesiones que sufrió Santiago son devastadoras: cadera quebrada, pierna izquierda con fractura expuesta de fémur, tibia y peroné, pierna derecha también fracturada, mano derecha quebrada. Y como si el panorama no fuera suficientemente terrible, en el hospital de Corrientes donde fue inicialmente atendido, perdió una parte importante del hueso del fémur de su pierna izquierda. El abandono de la empresa Pero hay algo que duele tanto como las fracturas: la empresa para la que Santiago trabajaba nunca se hizo presente. Nunca se hizo cargo. Él no estaba registrado, no contaba con ART ni cobertura médica. "Lo peor fue cuando se hicieron presentes en el lugar del siniestro solo para retener todas sus pertenencias, incluida su documentación y su teléfono personal", cuenta Ana con la voz entrecortada. "Imaginate no tener ni el DNI de tu pareja cuando está luchando por su vida en un hospital". Desde ese momento, Ana Florencia se convirtió en enfermera, gestora, vocera y sostén de una familia que puso como prioridad la recuperación de Santiago. Primero en Corrientes, luego en Gualeguaychú ciudad natal de Santiago, y ahora en Arrecifes. El caso de Santiago es tan complejo que en dos hospitales distintos les dijeron lo mismo: "Es un cuadro poco frecuente de ver". En Gualeguaychú, el traumatólogo que los atendió confesó que hacía 20 años no veía una situación así. Si bien no era imposible proceder, no contaban con la experiencia ni las instalaciones necesarias. Por eso tomaron la decisión de trasladarlo a Arrecifes, donde Santiago había estado viviendo los últimos años, y donde hay cercanía con centros especializados de Buenos Aires que realizan este tipo de cirugías varias veces por semana. También estaba la otra razón, la que parte el corazón: poder estar cerca de su hijo. Ese niño de seis años que nunca se había separado de su mamá, que tuvo que transitar un mes sin sus padres, que ahora los visita en el hospital y los alienta con sonrisas que sostienen más que cualquier tratamiento médico. La batalla económica: 5 millones de pesos para la operación En Arrecifes, un equipo de especialistas finalmente les dio esperanzas: existe la posibilidad de operar a Santiago. Pero hay un detalle: los gastos deben afrontarlos ellos. El hospital les entregó un listado de materiales necesarios para la intervención: cuatro clavos especiales, con características técnicas específicas, indispensables para comenzar a darle una solución. El presupuesto: aproximadamente 4.600.000 pesos. "Somos una familia trabajadora que constantemente está buscando la vuelta", explica Ana. "No es que podemos decir 'bueno, lo pago y ya está la solución'. Hace un mes que nuestra realidad cambió 180 grados. Han sido gastos, gastos, gastos que simplemente no podemos afrontar". Ante la desesperación, Ana recurrió a las redes sociales. Comenzó a contar su historia, a mostrar la situación, a pedir ayuda. Y la respuesta fue inmediata. "La gente de Gualeguaychú tuvo una recepción terrible. Los medios, las radios se involucraron, nos ayudaron a visibilizar nuestra situación. Eso no tiene nombre", dice emocionada en Radio Nacional y a R2820. Para darle transparencia y formalidad a la causa, crearon un bono contribución de $5.000 con cuatro premios. También habilitaron un alias para quienes prefieran colaborar directamente. Gracias a las rifas y las donaciones, ya reunieron casi 2 millones de pesos. "Hace unos días lo veíamos imposible", reconoce Ana. "Si bien es un monto importante, todavía no llegamos ni a la mitad de lo que se necesita. Por eso lo que pedimos es que nos ayuden con la difusión, con un "me gusta", con un compartir. Que no se pase por alto esto, que sigamos estando visibles". Cómo ayudar Las personas que deseen colaborar pueden hacerlo de dos maneras: Bono contribución: $5.000 con cuatro premios. Se puede contactar a Marisol Neifert (hermana de Santiago) o a Ana Florencia Martín por Instagram (@anaittmartin). Los talonarios están en Buenos Aires, pero se coordina el envío de fotos del bono con los datos de cada colaborador. Alias bancario: Disponible en las redes sociales de la familia para quienes prefieran hacer donaciones directas. En sus redes, Ana sube día a día los partes médicos, las novedades, los presupuestos. Todo a la vista. Todo transparente. Porque sabe que la confianza de la gente es tan importante como su ayuda. Un mensaje de esperanza Entre tanta incertidumbre, Ana Florencia se aferra a los mensajes que le llegan: "Gente que si no puede colaborar con dinero nos manda un mensajito, diciéndonos que están orando por Santiago, por nosotros. Eso también es parte de la fortaleza que hoy por hoy se necesita para todo esto". Y está ese niño de seis años, que en las redes invita y alienta a todos desde la cama de su papá. Un niño que aprendió demasiado pronto sobre la fragilidad de la vida, pero también sobre la solidaridad, la lucha y la esperanza. Santiago Neifert todavía espera esa operación que puede devolverle una oportunidad. Su familia espera que la solidaridad alcance para cubrir esos casi 3 millones de pesos que aún faltan. Porque detrás de cada número, de cada peso, de cada clavo ortopédico necesario, hay una historia: la de un camionero que conocía cada ruta del país, y que ahora solo quiere volver a caminar para abrazar a su hijo. Toda la información sobre cómo colaborar está disponible en Instagram: @anaittmartin
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