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» La Nacion
Fecha: 06/02/2026 11:52
Cáncer: aprueban en la Argentina una inmunoterapia para tumores sólidos que se aplica a través de inyecciones En oncología, no todos los avances implican la llegada de un nuevo medicamento: algunos mejoran la práctica cotidiana a partir de cambios en la forma de administrar tratamientos ya conocidos. En ese marco, la ANMAT aprobó en la Argentina la primera inmunoterapia inhibidora de PD-1 de administración subcutánea para personas adultas con tumores sólidos, que son todos aquellos cánceres que no pertenecen a la patología hematológica, como leucemias, linfomas o mielomas. Se trata de un fármaco que actúa sobre el sistema inmune al bloquear un mecanismo que normalmente limita la respuesta de las defensas, permitiendo que el organismo reconozca y ataque con mayor eficacia a las células tumorales. Este tratamiento se utiliza desde hace años por vía intravenosa y la novedad es que ahora puede aplicarse mediante una inyección debajo de la piel, una modalidad evaluada en estudios clínicos que demostraron eficacia y seguridad comparables. La nueva formulación permite administrar el tratamiento mediante una inyección debajo de la piel en un lapso de entre tres y cinco minutos, sin necesidad de infusión endovenosa, lo que simplifica un procedimiento que hasta ahora requería alrededor de treinta minutos de aplicación, además de tiempos adicionales de preparación y espera en los hospitales de día. Según coinciden los especialistas consultados, la principal novedad de esta aprobación no está vinculada a un cambio en la eficacia clínica del tratamiento, sino a la posibilidad de simplificar la logística de administración sin resignar resultados. En ese sentido, destacan que la formulación subcutánea podría reducir tiempos de atención, disminuir la necesidad de accesos venosos y liberar recursos humanos y físicos en los hospitales de día, un aspecto cada vez más relevante en un contexto de creciente demanda oncológica. El oncólogo Matías Chacón, del Instituto Alexander Fleming, explicó que la formulación subcutánea fue evaluada en un estudio clínico de fase III diseñado específicamente para comparar ambas vías de administración. El estudio CheckMate-67T demostró que la equivalencia en términos de eficacia y de toxicidad entre la formulación subcutánea y la intravenosa es muy similar, señaló. El ensayo incluyó a casi 500 pacientes con carcinoma de células renales avanzado o metastásico, y la Argentina tuvo una participación destacada, con 167 pacientes tratados en ocho instituciones médicas del país, lo que representó más de un tercio de la población total del estudio. De acuerdo con Chacón, esa evidencia permitió que la nueva formulación no se limitara únicamente al tipo de tumor evaluado en el estudio, sino que se aprobara para todas las indicaciones que ya tiene el medicamento en su versión intravenosa en la Argentina. Esto incluye pacientes con enfermedad avanzada o metastásica, pero también personas con enfermedad localizada o localmente avanzada, como ocurre en determinados esquemas de tratamiento para melanoma, cáncer de pulmón, cáncer renal, cáncer gástrico, tumores de esófago y cáncer colorrectal con inestabilidad de microsatélites. El experto destacó que la inmunoterapia ha ganado un rol central en el tratamiento del cáncer en los últimos años, no solo en estadios avanzados sino también en situaciones más tempranas, como terapias adyuvantes luego de la cirugía. En ese contexto, la posibilidad de administrar el tratamiento por vía subcutánea contribuye a una mejor disponibilidad del espacio físico y del recurso humano, al reducir el tiempo que los pacientes deben permanecer en el hospital y la complejidad de la logística asociada a la infusión endovenosa. Chacón subrayó que el beneficio no se limita a la comodidad. Explicó que una aplicación que dura pocos minutos, en lugar de una infusión prolongada, permite que los servicios atiendan a más pacientes en el mismo día, con el mismo personal y en las mismas instalaciones. Esto libera tiempo de enfermería, espacio en los hospitales de día y recursos técnicos, lo que termina impactando en todo el sistema, resumió. Por su parte, el oncólogo Javier Castillo, del Hospital Alemán, aportó precisiones sobre el alcance clínico de la aprobación. Explicó que cuando se habla de tumores sólidos se hace referencia a todos aquellos cánceres que no pertenecen a la patología hematológica, como leucemias, linfomas o mielomas. Entre los tumores sólidos más frecuentes se encuentran el cáncer de mama, colon, próstata y pulmón, además de melanoma y cáncer de riñón. Castillo describió que la inmunoterapia se utiliza principalmente en cáncer de pulmón, melanoma y riñón, tanto en enfermedad metastásica como en estadios tempranos, con el objetivo de reducir el riesgo de recaída. En ese marco, remarcó que la formulación subcutánea recientemente aprobada está indicada exactamente para las mismas situaciones clínicas que la intravenosa. Desde el punto de vista médico, el especialista explicó que no se observaron diferencias relevantes en eficacia ni en el perfil de toxicidad. Los estudios mostraron tasas de respuesta, períodos de control de la enfermedad y supervivencia similares, con un perfil de seguridad muy comparable, afirmó. Agregó que la administración subcutánea solo incorporó una molestia leve y transitoria en el sitio de inyección, que no se asoció a efectos adversos graves ni a un impacto negativo en la calidad de vida de los pacientes. En relación con el impacto en la experiencia del paciente, Castillo destacó que la reducción del tiempo de administración y la eliminación del acceso venoso representan un beneficio concreto. Pasar de una infusión endovenosa a una inyección subcutánea reduce la sensación de invasividad del tratamiento y el tiempo que la persona debe permanecer en el hospital, explicó. Incluso, mencionó que a futuro podría pensarse en esquemas de administración fuera del hospital, siempre bajo supervisión de personal de enfermería oncológica entrenado. Más allá de los beneficios individuales, ambos especialistas coincidieron en que esta innovación puede contribuir a una mejor organización de los servicios oncológicos. Experiencias de otros sistemas de salud, como el del Reino Unido, estiman que las formulaciones subcutáneas podrían liberar alrededor de 1000 horas mensuales de atención combinada entre pacientes, enfermería, farmacia y médicos, lo que equivale a más de un año completo de tiempo de atención acumulado. Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
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