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Parana » Plazaweb
Fecha: 05/02/2026 15:42
El director general de Ordenamiento Territorial de Áreas Protegidas de Entre Ríos, Pablo Aceñolaza, advirtió que la provincia atraviesa un escenario crítico por el alto riesgo de incendios forestales, con índices de peligrosidad extremos desde hace más de diez días. En ese contexto, remarcó que continúan vigentes las prohibiciones de quema y detalló las causas, zonas más afectadas y la capacidad de respuesta del Estado ante eventuales focos ígneos. El funcionario describió el escenario actual como especialmente delicado. En Entre Ríos la foto de hoy es la de una situación crítica sostenida muy lábilmente. Estamos en un periodo desde hace aproximadamente 10 o 15 días de índices de peligrosidad de incendio en niveles muy altos, extremos, alertó. En declaraciones al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza), Aceñolaza explicó que los incendios responden a patrones estacionales. Señaló que, por la diversidad climática del país, siempre en alguna parte de Argentina hay áreas con déficit hídrico y propensas a incendios, y precisó que en Entre Ríos este fenómeno se da en la salida del invierno para el Delta y en el periodo de verano para la costa del río Uruguay principalmente. Pablo Aceñolaza, director general de Ordenamiento Territorial de Áreas Protegidas de Entre Ríos. En ese marco, detalló que el fuego se produce cuando hay vegetación seca disponible. El combustible es vegetación baja en humedad, que puede estar muerta luego de las heladas del invierno o seca por el déficit hídrico del verano, cuando se evapora más agua de la que precipita, explicó. Sobre el origen de los incendios, indicó que en la provincia arriba del 95% de las veces son problemas que los produce el hombre. Según precisó, algunos casos son intencionales, pero la mayoría responde a descuidos. La gente prende fuego pensando que lo va a controlar y no puede, y ahí se dispara el incendio, sostuvo. Aceñolaza aclaró que existen causas no humanas, aunque son poco frecuentes en la región. Mencionó fallas en líneas de media tensión y rayos, estos últimos más habituales en Patagonia. En nuestra zona no suelen producir incendios, afirmó, aunque recordó episodios recientes vinculados a tendidos eléctricos. Al referirse a los impactos, enumeró daños ambientales, climáticos, económicos y sanitarios. Hay incendios en pastizales o rastrojos con impacto menor, pero otros, como los de plantaciones forestales o de bosque nativo, generan pérdidas enormes. Un bosque puede tardar entre 50 y 70 años en recuperarse, advirtió. Respecto a la coyuntura actual, remarcó la vigencia de la prohibición de quemas. Desde diciembre hasta febrero está prohibido quemar, pero la gente quema igual y, lamentablemente, uno va atrás del incendio, lamentó. Agregó que enero ya había sido anticipado como un mes seco por los pronósticos climáticos. No obstante, señaló que en la actualidad se observa una atomización de focos de calor, muchos de los cuales se extinguen solos. La mayoría, salvo algunos casos puntuales como en El Durazno o zonas de Concordia y Chajarí, se autoextinguen cuando llegan a un borde de camino, explicó. Consultado sobre la capacidad de respuesta, afirmó que Entre Ríos cuenta con un sistema mixto de combate del fuego. Tenemos tres grandes patas: los Bomberos Voluntarios, la brigada de la Policía de Entre Ríos y la brigada de la Secretaría de Ambiente, detalló, y destacó el apoyo del Sistema Nacional de Manejo del Fuego, que aporta un avión hidrante con base en Concordia o Corrientes. También subrayó el trabajo preventivo. Estamos trabajando muchísimo en formación y capacitación, tanto de brigadistas como en municipios, señaló. En ese sentido, valoró el acompañamiento de Nación, que siempre ha tenido una respuesta rápida, tanto en equipamiento como en capacitación. Aceñolaza indicó que la provincia cuenta con unos 170 brigadistas forestales y que se busca ampliar ese número. El brigadista tiene una certificación distinta a la del bombero, y estamos tratando de formar más, precisó. Finalmente, se refirió al uso de tecnología para la detección temprana de incendios. Mencionó los faros de conservación, las imágenes satelitales del sistema FIRMS de la NASA y las redes de alerta. La intervención temprana es clave porque el incendio crece de manera exponencial. Los faros ayudan, pero no son la única herramienta, concluyó.
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