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» Clarin
Fecha: 05/02/2026 09:04
Un collar, un anillo, aros, pulseras. Hablar de joyas es pensar automáticamente en este tipo de accesorios. Sin embargo, existen alhajas que van más allá de lo conocido y cuyo objetivo no sólo es estético. En ese nicho se destacan las joyas eróticas, que embellecen y estimulan las zonas erógenas. Sylvie Monthulé es una diseñadora gráfica francesa que a los 27 años cambió por completo el rumbo de su profesión. Tras el nacimiento de su hija fue despedida de la empresa en la que trabajaba y así pasó de diseñar envases de perfume y de lápices de labios a encargarse de juguetes sexuales y artículos eróticos en una compañía líder dentro de esa industria. Fue en ese momento cuando descubrió una nueva vocación que ya lleva 30 años. Durante este periodo me di cuenta que no existían joyas eróticas refinadas sin piercings. Estaba segura de que había una demanda de joyería erótica que era diferente a la de los clientes de piercings. Empecé a hacer muchos bocetos de joyas sensuales en casa por las tardes después del trabajo. En 1995 dejé la empresa y di el gran paso, rememoró en diálogo con Clarín. Qué son las joyas eróticas Monthulé explicó que sus diseños responden a joyas que implican la noción de erotismo, placer físico auténtico e intimidad. El catálogo incluye joyas sensuales con una estética sexy y atrevida, joyas íntimas sin perforación y joyas estimulantes y sexuales. Las creaciones de Sylvie abarcan desde los accesorios más suaves hasta los más atrevidos, según describió. Para la mujer, realiza colgantes, cadenas para la cintura y los tobillos, joyas sin perforación para los pechos, joyas sin perforación para la vulva, tangas con joyas, joyas para el clítoris, joyas vaginales y anales. Para los hombres, ofrece joyas para el pene y también para el ano. A la hora de mencionar el propósito y los beneficios de sus diseños, sentenció: ¡Llevar joyas eróticas aporta muchas cosas! En primer lugar, a nivel individual, te da una nueva perspectiva de tu cuerpo y tu desnudez. Y, luego, despierta tus sentidos. Una mujer que se prueba joyas para los pechos estimulará sus pezones, o si se prueba un tanga sexy, naturalmente resaltará sus genitales. Las más vendidas son las joyas para el clítoris cuyos precios oscilan entre los 80 y los 95 euros-, seguidas por las tangas con joyas, los collares para los pechos y las joyas estimulantes. Actualmente la diseñadora (en Instagram, @sylviemonthule.bijouxintimes) tiene un catálogo de más de 300 piezas que van de los 35 a los 139 euros, aproximadamente. Adornar el cuerpo, seducir y darse placer" Las joyas eróticas pueden ser muy osadas o bien más discretas. Con la explosión de los juguetes sexuales hace unos años, la gente se ha familiarizado un poco más con sus productos, reconoció. Adornar el cuerpo, seducir, darse placer... estas cosas forman parte de la vida de todos. Las joyas eróticas son mucho más que un accesorio. Al igual que la lencería sexy, forman parte de la seducción en la pareja, de los juegos sexuales y del conocimiento íntimo de tu propio cuerpo, afirmó la emprendedora. Sin embargo, admitió que aún persiste cierto tabú en la sociedad, por el cual los adornos eróticos para el cuerpo a veces se consideran excéntricos porque se llevan sobre el cuerpo desnudo y tocan el ámbito del deseo y la sexualidad. Hoy su clientela principal está compuesta por parejas. La mayoría de ellas pertenecen al rango etario que va de los 35 a los 55 años. Más allá de ello, mencionó Monthulé, también tiene clientes de 75 años o los más jóvenes, que rondan los 25. Y si bien muchos son de Francia, las ventas van hacia todo el mundo, destacándose Alemania y Estados Unidos. Lo fantástico es que todas estas personas tienen perfiles muy diferentes; hay parejas liberales, así como parejas enamoradas que simplemente quieren llevar joyas bonitas y darle un toque picante a su vida privada. O mujeres que quieren llevar joyas íntimas solo para ellas mismas, para su propio placer, ejemplificó Sylvie, quien también realiza ilustraciones y pinturas eróticas. Finalmente, la diseñadora explicó su concepción del erotismo, que según ella, tiene muchas facetas, como un diamante. El erotismo está presente en todo lo que nos rodea. Una risa, una actitud y hasta la forma de caminar pueden ser muy eróticas. Un perfume, un pañuelo o una joya que se lleva cerca de la piel pueden realzar la sensualidad natural que todos poseemos, cerró. Newsletter Clarín
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