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  • Cómo actúan los bomberos ante rescates de animales y qué dicen los veterinarios sobre la pérdida de destrezas

    Concordia » Despertar Entrerriano

    Fecha: 05/02/2026 06:33

    Cómo actúan los bomberos ante rescates de animales y qué dicen los veterinarios sobre la pérdida de destrezas En los últimos meses, las redes sociales se llenaron de imágenes de rescates de animales domésticos, especialmente gatos atrapados en árboles, techos o postes de luz, y perros que quedan encerrados en pozos, rejas o espacios reducidos. Detrás de cada video viral hay un operativo real y una pregunta que se repite: ¿por qué sucede cada vez con más frecuencia y qué hay detrás de estas conductas? Para entender qué ocurre en la práctica y cuántos casos se registran en la ciudad, Despertar Entrerriano dialogó con Juan Medina, comandante y segundo jefe de Bomberos Voluntarios. Además, para analizar si estos comportamientos están vinculados a la domesticación y la sobreprotección humana, el medio consultó al veterinario Luis Letroye Bonato, de Veterinaria Snoopy y Veterinaria Díatravet. Los rescates más frecuentes: gatos en altura y perros atrapados Desde el cuartel de Bomberos Voluntarios explicaron que los rescates de animales domésticos forman parte habitual de las intervenciones. Generalmente recibimos llamados por perros y gatos. En el caso de los gatos, lo más común es que se suban a árboles, techos o postes de luz, y en los perros vemos situaciones como quedar atrapados en rejas, caídos en pozos o lugares de los que no pueden salir por sus propios medios, detalló Medina. En promedio, se registran entre 15 y 20 intervenciones mensuales vinculadas a animales, sumando domésticos y silvestres. Además de mascotas, los bomberos también reciben pedidos por animales no domésticos. Predominan reptiles como lagartos, también zorros, comadrejas y, en algunas épocas, ciervos. Incluso hemos tenido llamados por loros exóticos que se escaparon y aparecen lastimados, señaló el comandante. Uno de los rescates más llamativos, según recordó, fue el de caballos caídos en bocas de tormenta o desagües, situaciones que requieren maquinaria pesada y un trabajo coordinado para evitar que el animal sufra lesiones. ¿Es urgente bajar a un gato? Cómo evalúan cada intervención Uno de los puntos que más consultas genera es el rescate de gatos en altura. Medina fue claro al respecto: Es un tema complejo porque muchas veces están en lugares peligrosos, como postes de luz con cableado eléctrico. Hay que evaluar muy bien el riesgo. No tenemos registro de gatos que hayan muerto arriba de un poste; siempre, con el tiempo, terminan bajando por sus propios medios. En ese sentido, aclaró que estos rescates no se consideran emergencias prioritarias y dependen de la disponibilidad del personal y de que no haya riesgos para los bomberos. Nos manejamos con un sistema de clasificación de emergencias. Cuando hay riesgo de vida humana, eso es prioridad absoluta. El rescate animal es una colaboración, siempre que las condiciones lo permitan, explicó. Para quienes necesiten asistencia, Bomberos Voluntarios recordó que los llamados se reciben a través del 103, línea gratuita que funciona en el cuartel, y al 422-0000, donde un operador evalúa y clasifica cada situación. Instinto, experiencia y humanización: qué dice la veterinaria Pero más allá del operativo, surge otra pregunta: ¿estas conductas responden a una pérdida de instintos por la domesticación? Para abordar este punto, Despertar Entrerriano habló con el veterinario Luis Letroye Bonato, quien explicó que los animales no razonan como los humanos, sino que se manejan por instinto. Los perros y los gatos hacen todo en función de su bienestar: alimentarse, dormir, reproducirse, defenderse o escapar. No actúan por razonamiento, sino de forma instintiva, sostuvo. Sobre la llamada humanización de las mascotas, Letroye aclaró que no considera que afecte directamente el instinto de supervivencia. Yo no creo que un animal pierda su instinto natural por dormir adentro de la casa o por estar sobreprotegido. Si un gato se siente amenazado, se va a subir a un árbol o a un techo igual, explicó. Sin embargo, sí marcó una diferencia importante vinculada a la experiencia previa. Un gato que vive en la calle o que tiene más contacto con el entorno va a tener mayor destreza para subir y bajar. Un gato doméstico puede tener el mismo impulso, pero no siempre la misma habilidad para resolver la situación, señaló. En el caso de los gatos, el veterinario remarcó que muchas de estas situaciones se producen durante la caza. El gato es muy independiente. Si ve un pájaro o un ratón, lo va a perseguir. Se sube porque es parte de su instinto, pero a veces no tiene la destreza para bajar, y ahí aparecen los problemas, explicó. También diferenció el comportamiento con los perros: El perro es más dependiente del humano, lo reconoce como guía. El gato no: el gato se maneja solo. Letroye coincidió en que la sobreprotección puede limitar ciertas experiencias, pero no elimina los reflejos básicos. El instinto primitivo de supervivencia no se pierde. Ni en los animales ni en las personas. Lo que cambia es la forma de resolver la situación, según la experiencia que tenga cada animal, concluyó. Fuente: Despertar Entrerriano

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