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  • El ajuste choca con la realidad: Ganancias, recaudación en caída y promesas en suspenso

    La Paz » Politica con vos

    Fecha: 04/02/2026 17:22

    El Gobierno libertario empieza a descubrir que la motosierra no recauda y que el relato fiscal tiene límites. La preocupación del ministro de Economía, Luis Toto Caputo, por la caída sostenida de la recaudación expone una de las contradicciones centrales del modelo económico del gobierno de Javier Milei: prometer alivio impositivo mientras los números fiscales se deterioran mes a mes. La posibilidad de postergar la baja del impuesto a las Ganancias hasta 2028 no es un detalle técnico ni una discusión contable: es una señal política clara de que el programa económico empieza a chocar con la realidad. Según reveló La Política Online, el ministro analiza distintas alternativas para frenar el impacto fiscal de una medida que hoy resulta difícil de sostener en un contexto de recesión profunda y desplome del consumo . La recaudación como termómetro del fracaso Los datos oficiales confirman lo que se percibe en la calle: la actividad económica está en retroceso. La recaudación cayó en términos reales durante seis meses consecutivos, con un derrumbe especialmente marcado en el IVA, el impuesto que mejor refleja el nivel de consumo interno. En enero, la baja real interanual rondó el 7,6%, un dato que desarma el optimismo discursivo del Palacio de Hacienda . Este escenario deja al descubierto una paradoja: el ajuste fiscal se apoya en licuar ingresos de trabajadores y jubilados, pero no logra recomponer la base tributaria. Sin consumo, sin producción y sin mercado interno, el Estado recauda menos, incluso ajustando. Ganancias: del dogma a la postergación La reducción del impuesto a las Ganancias para empresas fue presentada como una de las columnas del modelo pro-inversión. Sin embargo, ahora Caputo propone atar esa baja a un crecimiento económico del 4%, una condición que, en el actual contexto, funciona más como excusa que como objetivo realista . Puertas adentro, incluso se evalúa postergar directamente la medida hasta 2028, es decir, fuera del mandato presidencial. Traducido al lenguaje llano: el Gobierno reconoce que no puede cumplir hoy con una de sus promesas centrales sin poner en riesgo el equilibrio fiscal que dice defender. Las provincias, otra vez la variable de ajuste El conflicto con los gobernadores no es menor. Ganancias es un impuesto coparticipable y cualquier reducción impacta de lleno en las arcas provinciales. En un país federal solo en los papeles, el Gobierno nacional vuelve a descargar el costo del ajuste sobre las provincias, sin ofrecer mecanismos de compensación claros. El propio gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, propuso una salida gradual para amortiguar el golpe fiscal, una señal de que incluso los aliados del oficialismo advierten el problema . Ajuste sin crecimiento, promesas sin sustento La discusión por Ganancias desnuda algo más profundo: el modelo libertario confunde orden fiscal con recesión permanente. Sin políticas que reactiven el consumo, el empleo y la producción, la recaudación seguirá cayendo y cada promesa de baja de impuestos se transformará en una postergación indefinida. El ajuste puede cerrar planillas en el corto plazo, pero no construye un país viable. Cuando hasta el propio ministro de Economía empieza a recalcular, queda claro que el problema ya no es ideológico: es matemático, social y político. El límite del relato Postergar la baja de Ganancias no es solo una decisión fiscal: es admitir que el relato de que el ajuste lo paga la casta se agota frente a una economía que se enfría y una sociedad que empieza a sentir el impacto. Sin crecimiento real y sin un Estado que articule desarrollo, la motosierra termina cortando siempre del mismo lado. Y esa factura, tarde o temprano, se paga en las urnas.

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