Parana » Plazaweb
Fecha: 04/02/2026 14:08
El intendente de Concordia, Francisco Azcué, afirmó que la ciudad transita una senda marcada de crecimiento y cambios profundos, destacó el desempeño turístico del inicio de año y defendió las medidas de ordenamiento del municipio, en un contexto atravesado por el conflicto con trabajadores contratados. En declaraciones al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Azcué sostuvo que se arrancó el año de acuerdo a lo planificado y aseguró que ha sido un buen comienzo de año en la ciudad, con una agenda turística activa y variada. Detalló que actualmente se desarrollan los carnavales de Concordia, el carnaval más pasional del país, con un gran marco de público, junto con otros atractivos como el lago, la pesca, el río, la costanera, el circuito histórico y el Castillo San Carlos. También destacó que la ciudad fue declarada art nouveau de Latinoamérica y recordó el vínculo de Concordia con El Principito. Estamos felices por lo que está ocurriendo en nuestra ciudad, con un proceso de ordenamiento durante estos dos primeros años, de estabilización, y ahora ya en una senda marcada de crecimiento, de cambio profundo en términos institucionales y también en la ciudad en su conjunto, definió el jefe comunal. En cuanto a la ocupación turística, indicó que se ubicó cerca del 66 o 68%, y remarcó que ese resultado responde a un trabajo sostenido sobre múltiples variables para fortalecer el sector. Azcué sostuvo que Concordia está pagando las consecuencias de muchos años de populismo, malas administraciones y corrupción, y afirmó que varios espacios turísticos clave estuvieron durante años en manos privadas vinculadas a la política. En ese sentido, destacó la recuperación del Hotel Ayuí, los campings del lago y el predio de la Tortuga Alegre. El lago es un paraíso que, en manos de gente inadecuada, terminó destruido. Hoy lo estamos recuperando y avanzando en procesos de licitación para que esté en manos correctas y genere más desarrollo, explicó, y agregó que la inauguración del aeropuerto también contribuye a generar confianza en el sector privado. Respecto a denuncias por posible contaminación en un balneario, el intendente aseguró que se realizan controles permanentes del agua. Cuando los índices exigieron prohibir el ingreso, se hizo; y cuando los parámetros cambiaron, se volvió a habilitar, indicó. Tenemos la obligación de contar la verdad y actuar en consecuencia. No hay nada que ocultar y le transmito tranquilidad a los vecinos de que somos una gestión responsable, afirmó. Sobre el conflicto por el cese de contratos municipales, Azcué explicó que la situación se dio en el marco de un proceso de ordenamiento del Estado local. No se renovaron 141 contratos, que es una facultad del intendente. No es algo agradable, pero tengo que pensar en todos los concordienses, sostuvo. Indicó que el objetivo es avanzar hacia un municipio más eficiente y con mayor inversión en infraestructura y aseguró que al inicio de la gestión solo el 3% del presupuesto se destinaba a obras y que actualmente esa cifra ronda el 20%, con la meta de llegar al 35%. Concordia creció de manera muy desordenada y hoy necesita redes de agua, cloacas, calles, alumbrado. Para eso es necesario ser eficientes en el gasto, afirmó. En ese marco, detalló que la planta de personal se redujo de unos 3.100 empleados a aproximadamente 2.380 y cuestionó las incorporaciones realizadas durante 2023. Hubo un festival de contratos y pases a planta irregulares que perjudicaron las finanzas del municipio, aseguró. No obstante, aclaró: Nunca dije que las personas a las que no se les renovó el contrato fueran ñoquis. Muchas trabajaban, pero sus servicios no eran necesarios en este nuevo esquema. Al referirse a la situación social de la ciudad, Azcué reconoció que la pobreza es un problema estructural de larga data. Hace décadas que Concordia aparece en esos rankings, a pesar de tener condiciones para ser una ciudad pujante, señaló. Atribuyó ese escenario a la aplicación prolongada de políticas populistas y sostuvo que el desafío actual es cambiar un paradigma asistencialista por uno de inclusión real, con infraestructura y servicios básicos que permitan desarrollar proyectos de vida. Finalmente, afirmó que el municipio avanza con un plan propio de obras. No podemos depender de que el gobierno nacional decida qué obra hacer. Tenemos un Plan de Infraestructura y Desarrollo hacia el Bicentenario que depende de nosotros, concluyó.
Ver noticia original